Editorial

Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos, después de unas semanas de vacaciones, es bueno reincorporarse a las actividades diarias y hacer con entusiasmo las cosas que uno disfruta: debo compartirles que ya estamos en los preparativos de nuestra Convención anual Mashiach2013, que se llevará a cabo del 17 al 21 de julio en Puerto Vallarta. Si ya has estado con nosotros, te animo a repetir esta hermosa experiencia (te aseguro que ninguna convención es igual) y si no has tenido la oportunidad, te aconsejo que te inscribas a tiempo. Es más fácil que las cosas se den cuando se planean con anticipación que cuando las dejamos para el final.

En otro tema, es lamentable que exista gran ignorancia y no pocos prejuicios en muchos judíos acerca del Nuevo Pacto o Nuevo Testamento. Hace unos meses leí con no poca sorpresa en el semanario israelí Aurora que los miembros de la Kneset (Parlamento) habían recibido por correo una copia del Nuevo Testamento, enviado por la Sociedad Bíblica de Israel. Mientras que la mayoría de los diputados prefirieron simplemente ignorar el libro o devolverlo al remitente, el diputado Michael Ben Ari, del Partido Unión Nacional, destrozó con furia la copia del Nuevo Testamento y la arrojó a la basura. “Este libro (Nuevo Testamento) abominable pertenece al tacho de basura de la historia”, manifestó Ben Ari. En cambio el portavoz del gobierno, Mark Regev, señaló: -”Deploramos completamente esa conducta y la condenamos directamente. Sus actos están completamente en contra de nuestros valores y nuestras tradiciones. Israel es una sociedad tolerante; pero tenemos tolerancia cero para tales actos odiosos y despreciables” (Aurora, Israel, 19 de julio de 2012).

Adolfo Roitman, director del Santuario del Libro en Jerusalén y curador de los Rollos del Mar Muerto, expresó en alguna ocasión su opinión sobre el Nuevo Testamento y el prejuicio que todavía prevalece en muchos paisanos para este valioso texto sin nunca haberlo leído: “ Acaso alguna vez leyeron o estudiaron sus textos? Seguramente no la mayoría de los judíos poco o nada conocen sobre esta colección sagrada Es imposible negar que la polémica, muchas veces virulenta, entre judíos y cristianos impidió que los hijos de Israel leyeran el Nuevo Testamento de manera neutral y prejuiciado Sin embargo, y a pesar de esta difícil realidad, los judíos deberían sobreponerse a estos recelos, y estar dispuestos a leer este libro tan central en la cultura del hombre Pero no sólo por ser hombres, sino incluso por ser judíos es obligatorio leer y conocer con profundidad esta colección de obras. El Nuevo Testamento es un libro fundamental para conocer la historia, el pensamiento, la sociedad y la literatura de Israel en la época romana Quiera Dios impulsar a los lectores judíos de estas líneas a adentrarse en el fascinante mundo del Nuevo Testamento, no para “convertirse al Cristianismo”, sino para fortalecer y enriquecer sus cimientos judíos” (Aurora, Israel, 27 de junio de 2008).

Es mi anhelo que dejando a un lado nuestras diferencias y cualquier tipo de prejuicio, los judíos de todas las corrientes (los que creemos en el Nuevo Testamento y los que no); podamos unirnos mediante el respeto, el diálogo sincero, la comprensión, pero más que nada en el amor, pues el amor de D-os es capaz de cubrir todas nuestras faltas.

Dejo pues una hermosa porción textual del Nuevo Testamento para reflexionar: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o cìmbalo que retiñe.

Y su tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y no tengo amor, nada soy Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres y no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más de goza de la verdad. El amor nunca deja de ser ”(1 Corintios 13:1-8). SHALOM.

Lic. Yolanda Guzik.

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