EDITORIAL


Queridos hermanos y amigos: No es ninguna novedad decir que este2017 ha estado lleno de violencia y destrucción. Definitivamente no vivimos tiempos normales; un solo iluminado con un rifle o una camioneta de alquiler puede sembrar el infierno en cualquier lugar del mundo, lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando al horror. El Tanaj nos narra que Dios destruyó al mundo antiguo por medio del diluvio y que sólo Noé y su familia lograron sobrevivir.

¿Pero porque Dios decidió enjuiciar así a la humanidad? Las Escrituras nos dan la respuesta: "Y vio el Señor que la maldad de los hombres era mucha en la tierra…Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia."  Maldad y Violencia son dos palabras claves que desgraciadamente nos asemejan con la sociedad de Noé. Es necesario que consideremos con seriedad las advertencias de la Biblia: "Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre" (Mateo 24:37-39).

En este año también los terremotos y los huracanes fueron la constante de la naturaleza en muchas partes del mundo, incluyendo nuestro país.Hablar de huracanes en Europa resulta poco común, es más bien un fenómeno muy raro. "Ophelia" pasó por Europa en el mes de octubre y ha sido el huracán más potente que ha experimentado el viejo continente. Los diarios nos dicen que en América hubo ocho huracanes por encima del promedio y cinco huracanes de gran intensidad por encima de dicho promedio.

¿Y qué de los terremotos? Coincidentemente,este año el 19 de septiembre se repitió la tragedia de 1985, sin embargo no hemos sido los únicos, tan sólo en los últimos tres meses ha temblado en gran intensidad en Italia, Irán Irak, Costa Rica, Chile, Japón, Nueva Zelanda, etc.Yeshua habló acerca de las señales antes de su venida: "Y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo…y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas" (Lucas 21:11,25). El Señor nos dijo que cuando empezáramos a ver todas estas cosas, levantáramos nuestra cabeza y nos alentáramos pues nuestra redención está cerca. Querido lector, Yeshua viene y viene a reinar sobre todas las naciones, no lo dudes.

Vivir el judaísmo sin el Mesías puede resultar una práctica religiosa de muchas restricciones, aunque también de hermosas tradiciones, sin embargo al final de cuentas vacía. En otros casos es sólo algo social, familiar y de status, pero también hueco. Yo amo el judaísmo, sus fiestas y tradiciones, pero lo que verdaderamente le da sentido es el Mesías. Yeshua es el único que logra saciar la sed del alma por eso yo te insto a que te despojes de tus miedos y prejuicios y descubras por ti mismo quien es Yeshua. Si estás interesado en el tema, te invito a leer mi artículo "El Mesías en el Tanaj". SHALOM.


Yolanda Guzik: yolandaguzik@hotmail.com