EDITORIAL


Los tiempos que estamos viviendo como dice la Biblia son malos. El presente año además de mostrar violencia por todas partes, advierte inestabilidad económicamundial luego de las medidas tomadas por el presidente norteamericano Donald Trump.

Entre los creyentes judíos y cristianos no son pocos los que se creen ajenos e inmunes a estas cosas, situación que les deja vulnerables. Recientemente el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, alertó del auge de grupos neonazis y dijo que: “la Alemania nazi mostró, cómo una sociedad avanzada puede romperse y desembocar en el Holocausto… Nunca podemos ser espectadores cuando las vidas y los valores están en juego”.

La Biblia nos advierte:“El avisado ve el mal y se esconde; más los simples pasan y reciben el daño” (Prov 22:3).Así que no debemos caer en la ingenuidad de que a mí no me puede pasar. Esta posición llevó a millones de judíos europeos a los campos de extermino y solo los que advirtieron que la llegada de Hitler al poder amenazaba su vida y patrimonio huyeron.

En días pasados celebramos la Fiesta de PURIM que como sabemos nos recuerda la amenaza de extermino que tuvo nuestro pueblo en el imperio medo persa. El malvado ministro Hamán no solo quería matar a Mordejai,era tal su odio contra los nuestros que quiso aniquilar a todos los judíos del reino, logrando que el rey Ajashverosh firmara el edicto de muerte.

De no ser por la fe y valor de Mordejai y de su pariente Ester, el destino del pueblo judío hubiera sido el exterminio. Leemos en el libro que lleva el nombre de la famosa reina, que Mordejai conocía de política, era un hombre entendido de los tiempos, que cuando se entera del edicto antepone su fe a los protocolos de palacio, se viste de cilicio y corre por toda la capital anunciando a la comunidad la amenaza que se presentaba.

Al principio Ester pretende escudarse en los protocolos para evadirse, sin embargo, su tío le confronta: “No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte” (4:13-14).

Si trasladamos este terrible suceso al campo espiritual, hay un edicto de muerte todavía peor que el promovido por Hamán pues se trata de la muerte eterna a consecuencia del pecado del hombre que le enemista contra D-os. Mordejai y Ester ayunaron para pedir a D-os dirección y protección, para luego buscar la unidad de todos los judíos y juntos librar el edicto de muerte.

Ester, violando las leyes del reino (la causa lo ameritaba), busca al rey para pedir liberación de sus hermanos, lo cual logra firmando el rey un nuevo decreto en el cual los propios judíos tenían que luchar por su vida. Si aplicamos todo esto a lo espiritual, urge que ante la sentencia de muerte que pende sobre la vida de cada judío nos unamos en torno al Mesías YESHUA, en quien se cumplieron todas las profecías, para que por medio de él nuestro pueblo acepte por fe ese nuevo edicto mediante el cual D-os nos ha concedido vida y acceso seguro a su reino eterno en el cual esperaron patriarcas, profetas. Pero como escribera bShaul¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? Dejemos puescomodidad e indiferencia y peleemos por la vida eterna de toda nuestra gente. En eso radica el verdadero amor por Israel. Les invitamos a leer artículos y entrevistas que como siempre son de sumo interés. Shalom.