Editorial

Lic. Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos: todos los que colaboramos en Chalutzim hubiéramos querido que este ejemplar saliera desde hace varias semanas, desgraciadamente la falta de recursos nos orilló a retrasar su publicación. Con tantas dificultades, considero un privilegio poder comunicarme con ustedes a través de este medio, y es mi mayor deseo transmitirles un mensaje de aliento y de esperanza en este mundo tan conflictivo.

Los pasados meses fueron muy intensos para la AJMM, ya que estuvimos organizando nuestra vigésima convención, la cual permítanme decirles con toda sinceridad, ha sido la más difícil de llevar a cabo. Hubo en el camino muchos obstáculos que vencer, como nunca antes, pero gracias a D-os y sólo por su ayuda salimos adelante en todos y cada uno de los desafíos. Sinceramente todo el trabajo valió la pena. Fue una convención hermosísima la que el Señor nos permitió tener. En un reportaje especial, Myriam Levy nos narra en detalle lo sucedido en Mashiach 2009, que espero les aliente para asistir a Mashiach 2010. Aunque en otro artículo yo misma les comparto los pormenores de algunas de las dificultades que atravesamos en el camino para desarrollar esta convención. Quiera D-os que dichos artículos sean de su agrado y dejan algunas enseñanzas también para sus vidas.

Esta vez no tengo la intención de tocar el tema de la atribulada situación por la que pasa el mundo. A veces es suficiente con las pruebas que a cada uno en lo particular nos toca atravesar. Si tuviéramos la oportunidad de conocernos y conversar podríamos ver que aunque tenemos una fe en común, nuestras vidas y nuestros retos son muy distintos en la mayoría de los casos. Es muy probable que tú y yo no nos comprendamos plenamente, pero es reconfortante saber que el Señor sí conoce nuestras vidas a profundidad, incluso cada detalle de lo que hemos vivido y de experiencias que ya hemos olvidado. Él nos conoce y nos entiende mejor que nosotros mismos. Él sabe cuáles son nuestras alegrías y anhelos, nuestras tristezas y preocupaciones, todo absolutamente de nosotros él lo conoce. En esa confianza es que podemos abrir a El de par en par nuestro corazón.

Por eso yo te aliento a que cada día vengas humildemente ante Yeshua y le abras tu corazón, pongas tus cargas en Él, y permitas que el Mesías dirija tu vida y que su paz que sobrepasa todo entendimiento inunde todo su ser.

Por otro lado quiero informarles que a partir del pasado mes de junio el rabino Paul Liberman dejó el cargo de Director Ejecutivo de la Alianza Internacional de Judíos Mesiánicos (IMJA), para asumir el de Tesorero; y su hijo el rabino Joel Liberman el de Director Ejecutivo. Oremos por estos siervos de D-os para que el Señor les sostenga y sigan haciendo un trabajo de compromiso y excelencia como hasta ahora lo han hecho.

En otro sentido y tomando en cuenta las actuales condiciones, les aconsejo que no dejemos de brillar con la luz del Señor, seamos para nuestro prójimo luz en medio de tantas tinieblas, permitiendo que el amor de D-os sea lo que nos distinga y atraiga hacia Él a todo su pueblo.

Oremos también con fe por Israel; intercedamos sin cesar por su paz y trabajemos por la salvación de nuestro pueblo, pues cada vez está más cercano el tiempo de redención para los nuestros. Dice la Escritura que el tiempo de salvación para Jacob ha llegado.

Espero que disfrutes de la lectura de esta publicación, invitándote como siempre a hacer un alto en el camino para reflexionar con las ya tradicionales columnas que tu ya conoces. SHALOM.

¡Le Shaná Tovah Tikatev 5770!

Lic. YOLANDA GUZIK

yolandaguzik@hotmail.com