MEDITANDO EN LA SINAGOGA LA ANOREXIA ESPIRITUAL DE ISRAEL

Rabino Manuel Hernández G.


El siglo 21 está definido por su liviandad en todos los órdenes, por un descreimiento generalizado (que incluye en buena medida a judíos y cristianos). Por distractores y fenómenos diversos como el uso irracional de los teléfonos portátiles, utilizados hasta caer en una adicción mundial de pronóstico reservado, así como por conductas reprobadas por D-os en su Palabra y condenadas socialmente por siempre.

Todos sabemos que el hombre posmodernista ha llegado a extremos nunca vistos. El desamor, incluso por los más cercanos, el egoísmo, el culto al cuerpo y demás expresiones hedonistas, son tan solo parte de la descripción de una sociedad radicalmente mundana y materialista. Dentro de este abanico de extrañas conductas, la ANOREXIA se convierte en una paradoja ¿acaso morir o exponerse a la muerte a causa de no comer cuando se tiene el dinero para hacerlo, no es una extraña paradoja?, una estupidez propia de mentes enfermas, y es que, aun cuando algunos médicos intenten pasar por enfermedad del cuerpo lo que en realidad se origina en el espíritu, y que finalmente se traslada a la mente y acaba con el cuerpo, refleja un cuadro ad hoc al siglo.

    El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define la anorexia como “pérdida anormal del apetito”, sin embargo y para nuestro tema de hoy, también la define de forma más amplia:“síndrome de rechazo de la alimentación por un estado mental de miedo a engordar, que puede tener graves consecuencias patológicas”.

En días pasados me invitaron a una conferencia en una sinagoga tradicional de la ciudad donde vivo. La exposición estuvo a cargo del rabino y entre los asistentes invitados había algunos católicos, así como tres judíos mesiánicos (me incluyo).

     He tenido el privilegio de tener entre mis amigos y conocidos a algunos rabinos tradicionales, sin embargo, lo que escuché y vi esa noche no solo me sorprendió, de hecho me horrorizó al ver las enseñanzas torcidas del conferencista (que nada tenían que ver con la fe de patriarcas y profetas) y el daño espiritual que estaba causando y seguro ha causado al rebaño de D-os.

     El rabino en cuestión en unos cuantos minutos acabó con las certezas y fundamentos de la fe judía ?según él y  su manera soberbia, limitada y torcida de entender y enseñar las cosas?. Para empezar, dejó salir desde un principio su posición de cabalista, posición que dicho sea de paso le convierte en ajeno a la fe de Moisés, Patriarcas y Profetas, pues aunque se dijo “conservador” sus declaraciones le mantuvieron ajeno en todo momento a esta corriente.

     Para empezar, acabó con todo lo que la Biblia nos ha enseñado a través de miles de años. Para este hombre D-os no es como se piensa, su Palabra (Biblia) no es verdad, como tampoco es de inspiración divina, ninguno de los patriarcas o profetas los podríamos considerar como “héroes” puesto que se trata de simples pecadores. En fin, para abreviar una historia absurda contada por alguien que no tiene la menor idea de lo que es la fe y mucho menos la ciencia de la Teología, pero que se dice rabino, todo concluyó diciendo que el Islam no es una religión violenta y que sus seguidores han sido malinterpretados ¿En verdad?

     Es decir, acabó con las certezas del judaísmo y exaltó las bondades de Mahoma y del Islam ¿Así o más apartado de la verdad y de la ortodoxia escritural?

Me atreví a citar esta incómoda y desagradable experiencia, en razón de que al escuchar tantas sandeces juntas dichas por un líder religioso del judaísmo, se puede explicar porque nuestro pueblo en un gran porcentaje padece de anorexia espiritual. D-os, a través del profeta advirtió esta situación que como sabemos se ha repetido de manera recurrente a través de los siglos:

 

?”Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos” (Yeshaya-Isaías 3:12).

 

Y es que no basta decirse rabino (pastor o sacerdote en el cristianismo). Si no hay antes un llamado divino para la persona, y si no hay de parte de esa misma persona el deseo de responder a ese llamado con sencillez y obediencia, de un conocimiento profundo de las Escriturasy una sólida preparación ministerial, en la que por supuesto debe manifestarse el amor a D-os y el amor por las almas, todo lo demás resulta irrelevante, pues no se trata de simple conocimiento humano o de esoterismo disfrazado de religión. Un siervo de D-os tiene que ser eso ¡siervo de D-os!

Y servir a D-os desde siempre ha sido básicamente igual con apenas variaciones en la preparación acordes a los tiempos y circunstancias, pero llamado, preparación, amor a D-os y al rebaño de D-os (almas), así como una vida de integridad y santidad no han cambiado en absoluto. Quien diga lo contrario es un embustero.

     La historia de Israel (Biblia) nos relata de diversas épocas en que muchos sacerdotes y profetas, no solo engañaban espiritualmente al pueblo, sino que lo desviaban de la fe yla Palabra del Señor les resultaba desconocida, por lo que a través de Isaías les exhibe y advierte su juicio:

 

?”Mi pueblo fue llevado cautivo porque no tuvo conocimiento… porque desecharon la ley de Yahwéh de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel. Por esta causa se encendió el furor de Yahwéh contra su pueblo…” (Isaías 5:13ª y 24b-25).

 

     Por medio de Jeremías el Señor ratifica su indignación contra estos liderazgos  espirituales acomodaticios e indolentes con la vida eterna de las almas, en el entendido, que el profeta de D-os no solo es aquél que vaticina, sino el que predica y proclama con celo santo la verdad revelada (cosa que muchos no hacen jamás):

 

?“Dice Yahwéh. He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: El ha dicho.

     He aquí: dice Yahwéh, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni los mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Yahwéh” (Yirmeyahu-Jeremías 23:31-32).

El D-os de Israel es perfecto y no hace acepción de personas (Deut 10:17). Pensar que solo le habla o puede ser entendido por algunos cuantos “iluminados” conocedores de esa desviación esotérica llamada cabalá, además de falso y herético, es ofender la santidad y el amor del Señor. El deseo de D-os es que Israel le conozca como Él se ha revelado ya en la Biblia; que conozca de su amor y sus planes eternos; de su mensaje de salvación y gracia. Pero si quienes se supone están para enseñar la Palabra divina, no lo hacen y los desvían con otras cosas ajenas realmente al judaísmo como lo es la cabalá(e historias diversas que nada tienen que ver con la Biblia) ¿acaso ellos mismos no los llevan a la anorexia e incluso hasta la muerte espiritual?

Quien sirve a D-os debe predicar su Palabra tal cual está escrita. PuntoEl mensaje no cambia, el que debe cambiar es el pecador arrepentido. De nada sirve hacer una “teshuvá” año con año durante RoshHashaná ?en preparación para YomKipur?, incluso si se vive en Israel mirando hacia el mar “para que los pecados sean sepultados en lo profundo”, si no hay delante de D-os un verdadero arrepentimiento. Una convicción de haberlo ofendido con los pecados y un deseo genuino de no volverlo a hacer, de un cambio de vida y actitud, lo cual no puede ser posible por sí mismo, se requiere de la ayuda Divina.

     En este proceso o encuentro genuino entre el hombre pecador arrepentido y su D-os, el Ruach haKodesh (E.S.) es el único que nos puede conceder las fuerzas,convicción, e instrucción necesarias, por eso es que YESHUA nos dejó en su palabra y mensaje de esperanza: “El que me ama, mi palabra obedecerá; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él… Mas el Consolador, el Espíritu Santo… él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Yohanán-Juan 14:23,26).

 Tenemos que ser espiritualmente sabios y no ponernos en las manos de cualquier liderazgo ya que nos pueden ocasionar anorexia e incluso matarnos eternamente. Yeshua confrontó a muchos de los líderes de su generación a causa de sus desviaciones y mala enseñanza, advirtiendo al pueblo: “Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo” (Mat 15:14).

Si ya detectamos que espiritualmente hay enfermedad (anorexia) entre buena parte de nuestro pueblo; aceptemos que D-os nos ha dejado la medicina para recobrar la salud o despertar incluso de la muerte (espiritual) a causa del pecado. Creerle a Él, reconocer los pecados propios, arrepentirse de todo corazón y COMENZAR A NUTRIRSE TODOS LOS DÍAS CON DOS O TRES CAPÍTULOS DE LA BIBLIA, más pronto que tarde llevará a la persona hasta la salud total. A descubrir que YESHUA es el Mesías anunciado por Moisés, patriarca y profetas, y que sólo en Él se puede tener vida eterna, esto es lo que enseña la Palabra, concluyendo en esta ocasión con un texto del propio YESHUA: “El Dios de Abraham, Isaac y de Jacob, no es un Dios de muertos, sino de vivos” (Mat 22:32) ¡Cómo aceptar tanta anorexia y muerte espiritual, si nuestro D-os es D-os de vivos!

 

NOTA:si algún lector tuviera alguna inquietud espiritual o pregunta acerca de este u otros artículos, por favor escríbame.


 

El rabinoManuel Hernández Gómez: es Abogado, con Licenciatura y Maestría en Teología (Universidad FLET, Miami). Es titular de la Sinagoga Yeshua Ben David de Guadalajara, México.

Email: mahergo50@hotmail.commahergo1950@gmail.com