MUJERES JUDÍAS
UNIDOS PARA PONER A YESHUA POR REY

Rebbetzin Celia C. de Hernández


A veces se nos olvida nuestro privilegio, que en ocasiones lo consideramos simplemente como deber. Los pueblos se unen para poner o elegir gobernantes, para poner líderes e incluso entronizar reyes en los pocos países que todavía los tienen.

Resultado de imagen para gustavo dore grabado de saul     En el caso del pueblo de Dios, ¿te has puesto a pensar en nuestro privilegio? ¿De cuán grande es nuestra responsabilidad delante del Señor? La cuestión es que mayor de las  vecesse elige mal, nuestros deseos humanos nos ganan. Tenemos en la Biblia el caso de Saúl cuando es elegido por rey; ciertamente Dios permitió que llegara al trono, incluso Dios accedió a ese deseo del pueblo y lo ungió por medio del profeta Samuel, aun a pesar de que conocía el desenlace y fracaso de esta decisión tomada por todo Israel, pues eligieron en su carne y no guiados por el Espíritu.

 

EL PUEBLO PIDIÓ UN REY (Y DESECHÓ A DIOS)

 

     Se guiaron por lo que veían en el hombre y en lo que hacían las naciones vecinas, a las que envidiaban. Tristemente leemos que Samuel fue al Señor para exponerle lo que sucedía y Dios le aclaró lo que sucedía, lo que había en los corazones del pueblo:

 

?“Y dijo Yahwéh a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos” (1 Sam 8:7).

 

SEAMOS TESTIGOS DEL SEÑOR

 

     Dentro de los planes divinos el Señor nos manda que su ejército, que en lo espiritual lo integramos todos los creyentes, pongamos por obra lo que nos dice su Palabra, y ésta nos señala que prediquemos a Yeshua para que reine espiritualmente en los corazones y de esta manera camine todo su pueblo como un verdadero ejército en orden, para que en el tiempo profético ya señalado los hombres vean el mover de su Espíritu en medio de todos, para que cuando YESHUA reine, sean testigos de que lo que se les predicó era verdad. Que YESHUA era y es el Rey que anunciaron patriarcas y profetas.

       El es el anunciado hijo de David, el esperado rey de la casa de Judá, aquél en quien nuestro pueblo esperó y ha esperado, y como dice Isaías, ‘el deseado de todas las naciones’.

 

LOS QUE AYUDARON A DAVID (Y LOS QUE SE OPONÍAN)


Haciendo una analogía entre David y su hijo el Mesías Rey (YESHUA), es sorprendente el paralelismo entre aquel remanente que acompañó a David y que prepararon con diligencia su entronización (así como los otros que no querían o eran indiferentes a los acontecimientos, que incluso no ayudaban o ponían estorbo); con lo que ha sucedido en casi todos los tiempos. Una historia que como sabemos queridas hermanas, es recurrente.

David les advirtió entonces a los fieles, en especial a algunos de Judá y Benjamín que se le habían presentado, pero como se lee, con la intención de que lo supieran todos aquellos que se oponían a su reinado, pero que fingían estar con él:

 

?“Y David salió a ellos, y les habló diciendo: Si habéis venido a mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si es para entregarme a mis enemigos sin haber iniquidad en mis manos, véalo el Dios de nuestros padres y lo demande.

   Entonces el Espíritu vino sobre Amasai, jefe de los treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo y paz con tus ayudadores, pues también tu Dios te ayuda y David los recibió y los puso entre los capitanes de la tropa”

1Crónicas 12:17-18

 

      Como sabemos bien, esto mismo sucede en el presente, David, en primer lugar les hace una pregunta “¿Habéis venido a mi para paz y para ayudarme?; él había sufrido por años persecuciones, padecido incomprensión y soportado juicios injustos de la gente, estaba cansado de todo esto por eso les hizo la pregunta. Y aunque ahora todos estaban dispuestos a hacerlo rey, con excepción de los jebuseos, él se quería asegurar de que eran sinceros.

 

¿TODOS QUIEREN A YESHUA COMO REY?

 

     Hemos visto en la actualidad que todos quieren a Yeshua como rey, pero no en sus corazones, sino en la esfera meramente carnal para que acomode su mundo y supla sus necesidades. Por eso es que no obedecen la llamada gran comisión pues viven con deficiencias espirituales, ignorando la Palabra y voluntad del Señor ¿Tú crees querida hermana que el Señor está nada más para cumplir nuestros deseos, o para que cumplamos sus propósitos eternos?

 Vemos que a diario unos se pierden en sus deseos de dinero, otros de poder o de ambos, en los placeres sexuales, en los casinos, en la frivolidad de una existencia pasajera, sin sentido, dando rienda suelta a su hedonismo y deseos mundanos, sin considerar para nada el reino de Dios.

 

LOS FIELES A DAVID

 

Imagen relacionada      La propia Escritura nos muestra y pone el ejemplo de aquel ejército de fieles a David, de sus características y actitud tan especiales, que si las aplicamos a nuestra realidad presente sin duda que veríamos fruto y el Mesías Rey sería honrado de mejor manera y con mayor eficacia que como se ve ahora. Aquellos hombres venían:“Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel, asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner a David” (1 Cr 12:38).

     Leemos mis hermanas que Yeshua oró en ese mismo sentido:“Para que todos sean uno; como tú oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:21). El pueblo estaba unido en una sola visión, en hacer rey a David ¿Estamos judíos y cristianos unidos en la visión de hacer rey a Yeshua? Sabemos que para que esto suceda tenemos antes que llevar su mensaje de salvación a los perdidos, acabamos de leer que los hombres de guerra de Israel venían dispuestos a guerrear, y es que, se puede ser hombre de guerra, pero no estar dispuesto a ir a la guerra, y la guerra espiritual no es contra carne y sangre, sino contra el pecado y no siempre hay un ejército dispuesto a combatir el pecado.

 

NUESTRAS ARMAS SON ESPIRITUALES

 

¿Qué armas portamos para esa guerra tan particular? Para esta guerra el rabinoShaul nos indica que como colaboradoras del Señor no recibamos en vano su gracia, para luego explicarnos mis amadas hermanas, el tipo de batallas a las que nos enfrentamos, qué tipo de armas debemos usar y cómo: “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia al Mesías” (2 Cor 10:4-5).

     Aquellos guerreros curtidos venían dispuestos a someterse a David; no a llevarle sus planes a David para que él se sometiera. Ya lo dijo Yeshua que un reino dividido no prevalece (Mat. 12:25). Urge entonces que como pueblo de Dios se levante un ejército en orden y en sometimiento a Su Espíritu, que utilicemos Su Palabra para llevar su mensaje a la casa de Israel y así cumplir en fidelidad y amor con la gran comisión. De otra manera es imposible. Unámonos mis queridas hermanas y amigos que leen mi comentario y juntos participemos en poner a YESHUA por Rey, en primer lugar entre la casa de Israel. SHALOM.

 

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La rebbetzin Celia C. de Hernández es consejera espiritual de la AJMM.

Email: celiacornejoh@gmail.c