MUJERES JUDÍAS
LA FE VERDADERA

Rebbetzin Celia C. de Hernández


La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendoLa fe verdadera y salvadora no puede ser destruida por la tragedia ni por nada.

"La fe judeocristiana no es un salto a lo irracional si se examina con objetividad, las afirmaciones de la Biblia son proposiciones racionales bien respaldadas por la razón y la evidencia". Esto lo dijo Charles Colson, un inteligente exfuncionario de la Casa Blanca en tiempos del presidente Nixon que fue enviado a la cárcel por el escándalo del ‘watergate’ y en la cárcel le entregó su vida a D-os.

    ¿Qué es fe? La Palabra de D-os nos dice que "es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Heb 11:1). Para mí la fe en una tarde de febrero del año 1974, era tan palpable, que extendía mis brazos al cielo para agradecer a D-os por sanarme de una lesión cerebral que me producía epilepsia (con todos los daños que esta enfermedad representa).      

     Mis brazos se extendían hacia el abrazo de un D-os, tres años atrás tan lejano a mi vida, y ahora tan cercano a mi corazón. La fe me limpió de culpabilidad que tanto oprimía mi corazón y torturaba mi mente, reemplazó el abatimiento por la esperanza y el gozo en mi Señor. Me puso y enseño un eterno camino con un eterno propósito, me abrió el cielo. La fe fue como agua fresca que sació mi alma sedienta por tanto tiempo de amor y esperanza.

     Corrí a mi casa, tomé la Biblia que mi padre me regaló el día de mi boda y caí de rodillas y exclamé: "¡Padre, acepto esto como tu Palabra verdadera, permitiré que mi fe pase más allá de mis preguntas y dudas intelectuales, y creeré que esta es tu bendita Palabra inspirada por el E.S.!" Sentía el poder y el amor de D-os como nunca. Nací de nuevo.

     La Palabra Divina nos dice que el mandamiento del Señor "…es el amor nacido de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe no fingida" (1 Tim 1:5) y mi corazón había sido limpiado, mi conciencia había sido dirigida y encauzada en la verdad divina, y aquella fe que antes no tenía, ya no era fingida o sin sustento. Había creído que Su Palabra es verdad y en eso se basaba ahora mi fe. Y comencé a caminar de su mano, su Palabra me fue por guía, y su Espíritu hasta ahora me ha concedido la gracia y las fuerzas para seguirle.

 

LA FE NO ES FACIL

 

     Sin embargo la fe no siempre es tan fácil como algunos creen, aun para personas que la desean con desesperación. Muchas de ellas tienen hambre de seguridad espiritual, pero algo las detiene para probarla y experimentarla de verdad. Desean esa clase de libertad que solo D-os concede, pero los obstáculos bloquean su paso. Las objeciones les abruman, suscorazones quieren volar hacia D-os, pero su intelecto les mantiene atado a la incredulidad y las dudas. Si todo fuera tan simple ¡se dicen con un suspiro!

     La razón y la fe se oponen con frecuencia mis amadas hermanas y amigos que nos leen. La fe es un regalo de D-os, hay que pedirla, no la producimos nosotros, y al pedirla al Señor por consecuencia viene una reacción que evidencia la revelación del Señor a través de su creación, de las Escrituras, y la certeza de un Mesías resucitado y vivo que intercede eternamente por nosotros.

     Para mí, después de vivir parte de mi vida sin el Señor (Adonai), lo menos que quiero es una fe ingenua y superficial, edificada sobre una base de papel delgado con fantasías e ilusiones. El, como dice en el Tanaj, es la firme«Roca de mi salvación» (Sal 62:2). Necesitosiempre una fe que es lógica con el razonamiento y no contradictoria, basada únicamente en la Biblia que es la Palabra de D-os poderosa y verdadera. Capaz de soportar las tragedias y vicisitudes que vienen a nuestra vida, con la firme convicción de que sus promesas son verdades eternas, como nos dijo nuestro amado Mesías Yeshua una vez resucitado: "¡He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo!" (Mat 28:20). Y el Señor no puede fallar jamás, es ajeno a su Deidad, verdad y poder.

 

LA FE CONLLEVA OBEDIENCIA Y COMPROMISO

 

     Algunas personas gustosamente seguirían al Señor, si no fuera necesario ejercer una disciplina personal. Abundarían los creyentes entre judíos y cristianos si se pudiera hacer lo que les diera la gana y seguir bajo ese lema calvinista sacado de contexto "salvos siempre salvos". Pero muchas de estas personas no pueden seguir al Señor, su falta de fe e indisciplina no se los permitirían.

 

Josué ora a Dios para que el sol se detenga (Grabado de G. Doré)

 

     Recuerdo en la Biblia las palabras lapidarias y confrontadoras de Josué en su discurso de despedida al pueblo: "No podréis servir a Yahwéh, porque él es Dios santo y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados" (Josué 24:19). El conocía a esa generación muy bien, ellos tenían un concepto de D-os muy liviano, muy ajeno a como Él se había ya revelado a Israel.

     Hay mucha gente hoy en día, incluidas muchas mujeres, que como aquella generación no pueden entregarse ni servir a D-os completamente, porque el primer mandamiento «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas»(Mar 12:30) lo pasan por alto, y si se falla en este, se falla en todo. Tienen una idea de seguir al Mesías Yeshua muy liviana y muy frívola, sin compromiso genuino. Procuran servir a D-os cuando todo va bien porque no están enraizados en la Palabra, y lo que hacen, lo hacen en sus propias fuerzas sin depender del Señor, por lo que en tiempos de aflicción abandonan a D-os y abandonan  la fe.

El cernidor divino toma varias formas para descubrir a los verdaderos creyentes. Muchas veces uno se ve cara a cara confrontado con la Palabra, en alguna porción de la Escritura, pero se prefiere ignorar y dar la vuelta a la página porque no se quiere obedecer lo que el Ruach ha Kodesh (E.S.) nos señala. Otras veces pasa uno por el fuego o por el agua como dice la Biblia, símbolos de las enfermedades, las pruebas, eldolor, y la desesperanza, las cuales visitan nuestras vidas de manera inesperada; y más en estos tiempos tan peligrosos y difíciles.

 

 NECESITAMOS CONSAGRARNOS

 

     Mis amadas hermanas y amigos que acostumbran leer esta columna, necesitamos más que nunca como creyentes hacer una consagración al Señor de nuestras vidas, con un amor nacido de un corazón limpio, teniendo una buena conciencia a través de la Palabra que nos instruye y limpia, y una fe no fingida, que es un precioso regalo del D-os de Israel. Ten presente mi amada hermana, que D-os derrotará al enemigo de su pueblo muy pronto, no te quepa duda, pues al final del camino la victoria que vence al mundo es la fe y esa no podrá ser destruida por la tragedia, ni el dolor, ni la pobreza, ni por nada. El Espíritu del Señor se ha encargado de semejante milagro, de que se cumplan las profecías anunciadas en la Biblia. SHALOM.

 

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La rebbetzinCelia C. de Hernández es consejera espiritual de la AJMM.