YESHUA EN YOM KIPUR

José Gordon


Yom Kipur es conocido como el día del perdón, tanto de Dios a los hombres como entre nuestros semejantes. La celebración se centra alrededor de los servicios en la sinagoga, en los cuales se leen poemas y textos escritos a lo largo de varios siglos. ¿Cómo es que se juzga que un texto debe formar parte del Majzor o libro de rezos para Yom Kipur? No lo sé, solo sé que no es fácil agregar cosas ni quitarlas.

     Sin templo, ni sacrificios, la celebración de Yom Kipur resultaba muy vacía comparada con lo que la Torah establecía en Levítico 16. Era la única ocasión en todo el año en la que el Cohen Gadol podía aventurarse al kodesh kodashim. Esa ceremonia estaba cargada de símbolos mesiánicos y hablaba de lo que Mashiaj haría por nosotros, como nuestro Cohen Gadol, pero también en su papel de cordero cuya muerte cubría el pecado y del sufrimiento que su alma experimentaría en nuestro lugar.

     En la liturgia del día, se incluye la lectura de lo que estaba establecido que ocurriera el 10 de tishrei, y fuera de eso casi no hay mayor referencia al significado mesiánico de la celebración, y sin embargo, dentro de la porción de la Kedusha, en la cual toda la congregación a viva voz proclama la santidad de Dios (Kadosh, Kadosh, Kadosh, Adonai tzvaot melo kolha aretz kevodo), el cantor inicia la lectura de un poema llamado Az milifnei vereshit (tal como antes de la creación) que se ha leído por siglos en las sinagogas.

     Este poema puede ser consultado en línea y se encuentra en varios libros de rezos:

El original en hebreo se muestra líneas abajo:

     El poema es general es muy interesante, pero dado lo restringido del espacio, lo tomaremos a partir de la frase Pinah menu mashiaj tzidkenu. A partir de ahí la traducción es la siguiente:

?"Mashiaj nuestra justicia ha sido desgarrado de nosotros. Estamos llenos de terror pues no hay quién nos justifique. El ha llevado el yugo de nuestras transgresiones y él ha sido herido por nuestros pecados. El sufre en su hombro el peso de nuestros pecados, encuentra Perdón para nuestras transgresiones. Somos sanados por sus heridas, por sus franjas. El es eternamente regenerado. Del círculo (de los gentiles) levántenlo, hagan que ascienda. (traigámoslo de regreso). Traigámoslo a casa. Del Monte Seir (referencia a Roma) libérenlo. Que él pueda ser escuchado desde el Monte de Líbano. Por una segunda vez, por la mano de Yinon (nombre secreto de Mashiaj)"

     El paralelo entre el poema y el capítulo 53 de Isaías es asombroso, con la diferencia de que aquí se hace explícita la identidad del "siervo sufriente" de quien la corriente ortodoxa afirma que se trata de Israel y aquí se declara abiertamente que se trata de Mashiaj Tzidkeinu.

     Para el escéptico, el poema no es una prueba irrefutable de que Yeshua es Mashiaj, sin embargo, si es una muy buena evidencia de que dentro del pensamiento judío cabe perfectamente el concepto de un Mesías que sufre y que Isaías 53 habla realmente de él. Por supuesto, una vez que abrimos nuestra mente a la labor del Mesías descrita en ese capítulo, no tardaremos en llegar a la conclusión de que Yeshua cumple con las profecías y es el Mesías que esperábamos.

     Como dice el poema, ya es tiempo que cortemos las ataduras que ligan a Mashiaj con Roma y lo traigamos a casa.