EL ASUNTO DEL ZAPATO


Existen muchos pasajes bíblicos en el Brit Jadash cuyo entendimiento es más sencillo cuando se le ve a la vista del Tanaj. Benjamín Disraelí, estadista del gobierno británico, electo Primer Ministro en 1868 y distinguido judío mesiánico, hacia un gran énfasis en la interdependencia de cristianismo y judaísmo. El decía: “En todas las discusiones de la iglesia tendemos a olvidar que el segundo testamento es un complemento del primero. Yeshua vino a cumplir la ‘ley y los profetas’. El Cristianismo o es judaísmo completo o no es nada. El cristianismo  es incomprensible sin el judaísmo, de la misma manera en la que el judaísmo sin cristianismo está incompleto”

  Benjamín Disraelí

     Para mostrar un poco a lo que se refería Disraelí voy a mostrar un ejemplo emanado del libro de Ruth. Este libro del Tanaj al cual muchos se refieren como el Libro de la Redención narra la aplicación práctica del principio de redención del cual se habla en Deut. 25:5-10. «Cuando dos hermanos habitan juntos y uno de ellos muere y no tiene hijo, la mujer del fallecido no se casará fuera de la familia con un extraño. El cuñado se allegará a ella y la tomará para sí como mujer, y cumplirá con ella su deber de cuñado (6). Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel (7). Pero si el hombre no quiere tomar a su cuñada, entonces su cuñada irá a la puerta, a los ancianos, y dirá: "Mi cuñado se niega a establecer un nombre para su hermano en Israel; no quiere cumplir para conmigo su deber de cuñado."  (8)  Entonces los ancianos de su ciudad lo llamarán y le hablarán. Ysi él persiste y dice: "No deseo tomarla" (9) entonces su cuñada vendrá a él a la vista de los ancianos, le quitará la sandalia de su pie y le escupirá en la cara; y ella declarará: "Así se hace al hombre que no quiere edificar la casa de su hermano" (10). Y en Israel se le llamará: "La casa del de la sandalia quitada."»

     Como sabemos Noemí salió con su esposo Elimelec hacia Moab durante una hambruna. En Moab sus hijos tomaron esposas, una de ellas Ruth. Durante su estancia en Moab muere Elimelec y sus dos hijos, dejando por lo tanto a Ruth y a Noemí viudas y pobres. Noemí al escuchar que el hambre ha cesado en Judá decide regresar de Moab ya que su pobreza es total. En Judá hay un pariente del marido de Noemí (Boaz) en cuyos campos por “casualidad” Ruth recoge las espigas que se le caían a los espigadores y es a partir de lo cual se alimentan ella y su suegra. Hasta aquí esta historia era común a los pobres que había en Eretz Israel. La cosa empieza a cambiar cuando Noemí averigua que Ruth ha estado espigando en el campo de Boaz y ha hallado gracia delante de él.

     En este libro Ruth representa a la iglesia gentil, Noemi a los creyentes judíos y Boaz representa a Yeshua quien nos redime a todos. Ruth ignora todo asunto de la Ley y desconoce que Boazpuede ser el pariente que la redima, significando entre otras cosas que la puede tomar por esposa levantando descendencia a su marido muerto y evitando que su nombre se pierda, además de sacarla de su pobreza. Aquí vemos que Noemí, representando a Israel, conoce la palabra (Rut 2:20) y es a través de ella que la iglesia gentil conoce que hay un redentor dispuesto a pagar por el precio de su redención. Es a través del pueblo de Israel que la palabra de Dios ―Tanaj y Brit Jadash― llegan a todo el mundo, y de este mismo pueblo vendría el cumplimiento de la Leyen la persona de Yeshua. Aquí vemos justamente la interacción de cristianismo y judaísmo de la que hablaba Disraeli.

                                 Boaz y Ruth

     Sin embargo, el asunto para Ruth no estaba del todo solucionado, Boaz acepta redimirla siempre y cuando un pariente más cercano aElimelec no quiera ó pueda hacerlo primero (Rut 3:12-13). Este pariente representa la Ley, y cuando Boaz le plantea el asunto esta dispuesto a comprar la propiedad de Elimelec pero cuando llega el espinoso asunto de tomar a Ruth como esposa reconoce su incapacidad para actuar como redentor (Rut 4:3-5). Ruth era moabita y en la Ley se especificaba que ni aún en la décima generación entraría un moabita en la congregación de Israel, ni se buscaría su prosperidad (Deut 23:3-6). Y es aquí cuando vemos el carácter de la Ley, ésta puede ser una guía de vida, acercarnos a los deseos de Dios, pero por si misma la Ley es incapaz de salvar, redimir ó de cambiar. La Ley no puede salvar a Ruth porque es la misma Ley la que le condena. No es haciendo obras lo que cambia el corazón, sino que el cambio en el corazón produce frutos conforme a los deseos de Dios. Como testimonio de su incapacidad de redimir, el pariente más cercano le entrega su sandalia a Boaz (Ruth 4:7-8).

     Cuando Moisés se acercó al arbusto ardiendo, Dios le dijo “quita tu calzado” porque aunque te voy a usar de manera grande habrá uno mayor que tú –Yeshua- que salvará a mi pueblo de sus pecados  (Exodo 3:5).

     Aunque Josué fue el gran sucesor de Moisés bajo cuyo mando el pueblo de Israel entró a la tierra prometida, el ángel de Dios se le presentó y le dijo lo mismo: “quítate las sandalias” (Jos 5:15) por que no eres tú, a través de espada ni ejército, quien redimirá a Israel

     Juan el Bautista reconocía abiertamente su posición de inferioridad respecto a Yeshua afirmando “Este es el que viene después de mí, a quien yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia (Juan 1:27)

     Si Juan no era digno de desatar la correa de la sandalia de Yeshua mucho menos era digno de pedirle que se la quitara, reconociendo que estaba enfrente del verdadero redentor de Israel y de la humanidad.

     Si tomamos el trasfondo del Tanaj muchos pasajes bíblicos cobran un brillo que anteriormente podría haber pasado inadvertido. En la epístola a los Romanos Pablo se cuestiona: “¿Qué ventaja tiene, pues, tiene el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que a ellos les ha sido confiada la palabra de Dios” (3:1-2).

     Por diversas razones durante siglos algunas denominaciones trataron de alejar el cristianismo de sus raíces judías, obscureciendo de esta manera la palabra de Dios y su mensaje. Es claro que el Tanaj y el Brit Jadash es un solo libro y lo debemos tratar como tal. Pero para que en algo nos aproveche el ser judíos, pues primero nos tenemos que poner a estudiar.