MUJERES JUDÍAS
EL ESPOSO ESTÁ CERCA

Rebbetzin Celia C. de Hernández


  Sin duda que hay libros de la Biblia que nos tocan profundamente y más cuando por ejemplo –como es mi caso- que nos gusta la poesía. En el libro  del Cantar de los Cantares hay un verso que dice lo siguiente: “Hasta que apunte el día, y huyan las sombras vuélvete amado mío; sé semejante al corzo o como el cervatillo sobre los montes de Beter” (2:17).

 

      

TIEMPOS DE EXPECTACIÓN

 

       En distintas épocas el pueblo del Señor se ha mantenido expectante, sobre todo al tomar en cuenta la profecía y las condiciones imperantes. En la época previa a la aparición de Yeshuatodos se preguntaban si Juan el Bautista sería el Mesías (Luc 3:15).

       Cuando la situación empeora y la maldad crece en el mundo, judíos y cristianos acuden a la Biblia en busca de respuestas. En la actualidad vemos que el caos crece sin que nadie lo desee frenar realmente. Las esperanzas de liberación en Sudamérica, Asia, Africa y otros países se desmoronan apenas pasan las elecciones, aumentando con cinismo la lista de dictadores y charlatanes.

       Las naciones pobres y débiles esperan en vano al hombre que les dirija. Incluso las poderosas permiten ver que unos y otros esperan y urgen por un líder con más talento e inteligencia, con conocimiento y capacidad que cubra sus muchas expectativas.

 

UN MUNDO SUMIDO EN LA POBREZA

 

       Las palabras miseria y perplejidad crecen entre las naciones con tintes apocalípticos, sumándose a los temores colectivos desastres naturales, guerras y violencia, haciendo de la situación un explosivo cóctel que agrava la pobreza de los pueblos, incluso en el primer mundo.

 

 

 

      La angustia crece y las personas se confunden ante la situación imperante. El sol de primavera quema la piel y los fríos inviernos se hacen insoportables (Luc 21:25).

 

DE PASTORES A PASTORES

 

       Muchos se preguntan quién podrá resolver tanto problema en el mundo. Muchas mujeres vemos que incluso en el terreno de la fe las cosas no marchan bien. El lamento del Mesías de que veía a Israel “como ovejas sin pastor”, se repite de nueva cuenta. Casi todos sabemos que muchos rabinos y pastores de almas no cumplen con el mínimo de requisitos de su alto llamado ministerial, produciendo apenas “ovejas” religiosas afectas a los rezos, pero carentes de toda vida espiritual, rediles en los que el “pastor de pastores” está ausente y su nombre solo se pronuncia de labios hacia afuera.

       Por la gracia del Señor hay otros rediles que D-os ha sostenido con mano bendita y la guía de su Palabra. Remansos de paz y amor en este mundo que ahoga y aprisiona a la mayoría de las gentes, por lo que urge queridas amigas (y lectores varones que leen esta columna) que quienes tenemos las Buenas Nuevas de Yeshua las llevemos a los que no le conocen y viven en angustia. Hablarles de ese mensaje de esperanza y vida que solo el Mesías de Israel puede dar.

        Las condiciones que guarda este mundo entenebrecido, hasta los no creyentes intuyen que son señales divinas, presagios de cambios que se avecinan, pero como no conocen la Biblia, o se quedan en el frio campo del temor (ausente del amor de D-os), o se fugan en los placeres.

 

EL NOVIO ESTÁ CERCA

 

       Los profetas y el hermoso poema del Cantar de los Cantares nos hablan del Mesías utilizando la figura del novio ―que se desposa con Israel― y sumamos la profecía del Nuevo Pacto y comparamos todo con lo que vemos a nuestro alrededor, no podemos otra cosa que considerar que el novio está cerca y que su regreso es inminente.

       Yeshua nos enseñó a que oráramos por el establecimiento de su reino. Su reino en Israel y en los corazones de su pueblo: “Venga tu reino”, pero lejos de creerlo la mayoría le han convertido en un simple rezo sin sentido alguno. ¿Cómo podría cumplirse la profecía de Yeshua en un reino sin Rey? ¿Cómo podría Yeshua restaurar el reinado davídico que le pertenece humana y espiritualmente?

       La humanidad no puede producir al Mesías, a menos que lo haga artificialmente y fuera de los planes divinos. Un antimesías o anticristo como le nombra la cristiandad que aunque aparecerá, y quizá muy pronto, lejos de traer el tan buscado consuelo de las multitudes, les engañará y sumirá todavía peor.

 

MANTENGAMOS LA ESPERANZA EN YESHUA

 

       Dice la Biblia que Abraham creyó en esperanza contra esperanza. Sin la esperanza que D-os pone en nuestros corazones moriríamos irremediablemente sin su consuelo eterno. Pocas veces se habla de Enoc, este personaje bíblico profetizó que el “Señor viene para hacer juicio”.

       Sabemos que el propósito de su primera venida fue para traernos redención, para reconciliarnos con el Padre (a causa de nuestros pecados), pero muchos no lo entendieron ni han entendido. Dice la Biblia que viene de nuevo pero ahora para establecer su reino eterno como está escrito, para traer la paz real y cesar el llanto, el dolor y la tristeza que afligen a las multitudes (lo que no significa necesariamente que van a buscar a D-os).

 

LA PROFECÍA DE JUAN

 

       La última profecía registrada por Juan en su destierro en Patmos, afirma que Yeshua volverá “¡He aquí, vengo pronto!” (Ap 22:7). Juan se refiere obviamente a su retorno, siendo él testigo presencial de su primer venida.

 

El Monte de los Olivos

 

       El profeta Zacarías lo creyó también, predijo la supremacía del Mesías y que todas las naciones se reunirían y levantarían contra Jerusalén, peleando y oponiéndose a la voluntad declarada de D-os, aunque sus esfuerzos serán despedazados por Yeshua durante su retorno glorioso, cuyos pies se levantaron en su ascensión en el monte de los olivos y ese mismo monte los recibirá (Zac 14:14). El libro de los Hechos lo señala “Así vendrá de nuevo como lo habéis visto ir al cielo” (1: 11).

       Su retorno será el gran revés para los incrédulos y escépticos, Yeshua será el único Rey universal que el planeta jamás haya conocido, un reino ajeno a toda injusticia y maldad. David lo creyó, Isaías, Daniel y los demás profetas también.

       El ángel Gabriel así lo anunció a Myriam (María) y por consiguiente a Israel y a la humanidad: “Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el reino de David su padre” (Luc 1:32). Así que su trono es para siempre.

 

EL MATRIMONIO ESTÁ CERCANO

 

       El matrimonio todavía no toma lugar pero ya está todo planeado. La elección de la novia ya está hecha, falta nomás que se consume la esperada boda real. Una boda a la que judíos y cristianos que hemos rendido nuestro corazón al Mesías y hemos aceptado su perdón y gracia estamos invitados. La invitación a la boda del Mesías es para todos los que busquen a D-os de todo corazón, así que queridas hermanas y amigas, llevemos esa invitación a otras mujeres para que además de ser participes del mayor evento de todos los tiempos, reciban por medio de la fe la semilla de la esperanza así como el amor de D-os para sus corazones angustiados.

 

La rebbetzin Celia C. de Hernández es consejera espiritual de la AJMM

e-mail: celiah51@hotmail.com