MUJERES JUDÍAS
"ESTE BENDITO LIBRO"

Rebbetzin Celia C. de Hernández


De dos meses a la fecha he tenido días difíciles, de enfermedad y preocupación. Pero no todo es malo o desasosiego, en los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre (2013) se llevó a cabo la XXVII edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) y el país invitado fue Israel, que como casi todos sabemos se le conoce como “el pueblo del libro”. Fue una hermosa experiencia por nueve días y muchos milagros y experiencias únicas ocurrieron allí.

http://www.esperanza.ec/wp-content/uploads/2012/05/biblia1-480x320.jpg     Debo decir sin embargo que me perdí dos días muy especiales e importantes para mí, pues mi esposo presentó su nuevo libro “Historia del Judaísmo Mesiánico” y no pude asistir. Tengo problemas de hipertensión y tuve que pasarlos en cama con un aparato por 24 horas checándome la frecuencia cardiaca. Pero así es la vida, lo que marca la diferencia es la ayuda divina.

     A propósito de libros, ésta última semana he leído la Palabra de Dios con tal necesidad buscando respuestas y antiguas promesas (que satisfagan mis necesidades) y el Señor en su gracia ha hablado mi corazón. Sin salir de casa, esas lecturas me permitieron lanzar mis pensamientos al pasado y hacer un viaje imaginario y maravilloso que refrescó mi espíritu. Me transporté hasta los días de la creación del hombre, para luego continuar con mi travesía literaria-espiritual hasta llegar al futuro, en el que dicho sea de paso, pude ver la gloriosa y brillante eternidad que nos espera en el mañana a los creyentes de todos los tiempos.

     Quienes gustamos de la lectura sabemos que a través de la literatura podemos viajar en el tiempo y en el espacio, conocer culturas, entrar a los palacios, conocer historias diversas, opiniones de hombres sabios, como también las decisiones de hombres y gobiernos malos. En mi lectura bíblica acerca de los tiempos finales y la eternidad, me gozaba al recordar lo que nos espera a judíos y cristianos en el reinado eterno del Mesías Yeshua, donde ya no habrá más maldad, ni agobios provenientes de los malvados ¡Qué panorama verdad!

     En la lectura de la Biblia somos enriquecidas abundantemente con diversas historias, estimulación, drama, descubrimientos geográficos, históricos, culturales, pero sobre todo espirituales, y todo esto, permaneciendo en casa y sin consultar ningún especialista o asistir a una cátedra, sino buscando a nuestro Padre Dios por medio de las Escrituras.

      Les comparto que en mi sed interior (provocada por estos días difíciles), de nuevo leí con alegría la historia de esa bella y virtuosa joven judía que amaba y temía a Dios (Ester); una huérfana con un pasado sin importancia social que providencialmente se convierte en la esposa de un poderoso rey de oriente, con un propósito divino que cumplir. Su vida en la corte se vio repleta de glamour, intriga, peligros, amor, etcétera, por lo que puedo asegurar que cualquier historia actual de la vida real, incluso las fabricadas por Hollywood, no se acercan siquiera a esta historia sin igual. Mujer con un amor genuino y comprometido por su pueblo al grado de arriesgar su propia vida, dejó con su ejemplo a todas las generaciones futuras, testimonio de auténtico amor y valor por sus hermanos judíos.#

http://news.eteacherhebrew.com/sites/default/files/images/Haman%20and%20Mordechai.jpg     Con la fuerza y gracia del Todopoderoso, Ester pudo desenmascarar ante su marido al malvado Hamán y sus planes diabólicos (de exterminar al pueblo judío); mismos que son echados por tierra, siendo obligado antes de ir a la horca que él había preparado para el justo Mordejai, a rendir homenaje en la corte del rey Ajashverosh (Asuero) y pasear al judíoMordejai por toda la capital. Bien dice la Escritura que “el que cava un hoyo caerá en él” (Ecle 10:8).

 

El malvado Hamán pasea por Susa la capital, al judío Mordejai en el caballo real

 

     Les invito a que lean o relean esta historia en la Biblia, pero ahora y como yo lo hice, nos pasamos al diario de un viajero, a una travesía que no se asemeja en nada a los viajes que acostumbramos hacer hoy en día. En esta historia leemos que los romanos llevan prisionero al rabino Shaul con destino a Roma, no es por supuesto un viaje aéreo de un par de horas, es un viaje por barco que duraría algunos meses (a causa de las escalas). Imagínate querida hermana lo que es estar encerrado en la parte baja de un barco viejo, mientras que las olas feroces de la tempestad golpean el casco de la nave. La esperanza de salvación se ha perdido, los avíos del barco y la carga se han arrojado al mar rugiente para aminorar el peso. El panorama era negro totalmente (Hechos 27:13-20).

      ¿Cómo podría un hombre que es llevado preso levantarse delante de 275 personas (entre tripulantes y pasajeros) y decirles “pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave” (Hechos 27:22). Este sabio rabino, un hombre de fe transformado por el Espíritu de Dios, tenía lo que tú y yo necesitamos para enfrentar las muchas tempestades de la vida; no se diga en este tiempo tan terrible que vivimos en el mundo del siglo XXI: ¡Shaul tenía fe y esperanza!

     ¿Crees tú hermana y amiga a Dios y a su Palabra? Pues así como el rabino Shaul lo hizo, nosotras tenemos que transmitir en estos tiempos de tempestad, de violencia, de inestabilidad económica, de desintegración familiar, etcétera, ánimo y esperanza a nuestros seres queridos y a los que nos rodean o buscan para que les compartamos el mensaje del Dios de Israel, pues el mismo Dios que salvó y libró a Shaul (Pablo) de los peligros y muerte en el naufragio, es también nuestro Dios. Recordemos que “él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8).

     Dejo hasta aquí esta aventura en el Mediterráneo, con pena, pero hay otras lecturas bíblicas deleitables que te quiero compartir. De pronto y al cambiar unas páginas me encuentro en otra época, en el futuro. Mi corazón palpita con rapidez al leer acerca de la maravillosa obra de arte del gran Arquitecto Divino. Es la metrópoli eterna (Jerusalén), la ciudad celestial que pudieron contemplar en fe Abraham, Isaac y Jacob, así como los grandes hombres y mujeres de fe que nos relata la Escritura. Una ciudad maravillosa en la que no se necesitará de energía, ni sol ni luna, pues la presencia y gloria de Dios lo iluminan todo. Es el cumplimiento de todos los tiempos que esperaron ver todos los creyentes, así lo enseñaron los profetas:

 

“A tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza. El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Adonai te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.

No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Adonai te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados… Yo Adonai, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto”.

                                                                      Isaías 60:18b-22

 

     ¡Qué hermoso será ver el río limpio de agua de vida! Cuánto deseamos también ver ese árbol de vida «Etz Haim», que será utilizado para dar sanidad a todas las naciones (Apocalipsis 22:2). Mi mente finita no puede comprender tanta grandeza, pero mi corazón lo cree y se regocija, alabando a Dios por su grandeza y generosidad para con su pueblo, pues ha creado todas estas cosas para bendecirnos al final de los tiempos, cuando el Mesías YESHUA reine por fin como está escrito.

      En otras páginas de este libro de vida, puedo caminar por el reino del amor. Me refiero a uno de los libros del rey Salomón y mientras leo, creo pasar por esos caminos en silencio y quietud mientras la palabra penetra en mi espíritu “yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento” (Cantares 7:10). ¿Cómo podemos responder a esto sin dejar de regocijarnos?.

     Puede ser que la epístola de Yehudá (Judas) nos conceda la respuesta: “Pero vosotros, amados, edificándonos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Yeshua ha Mashiach para vida eterna” (1:20-21). Ya tengo en lo personal las instrucciones, ésta es la respuesta, por eso se las comparto, por lo que ruego a Dios mis queridas hermanas que nos conceda de su gracia para obedecer su Palabra y al mismo tiempo nos fortalezca en nuestro ser interior. Que al acudir a este bendito libro encontremos las respuestas para nuestras muchas necesidades de la vida.

     Concluyo pues diciendo que al transitar por mi lectura bíblica durante esas dos horas el Señor me consoló, fortaleció y asombró. En sus extraños y maravillosos caminos estuve de alguna manera presente en la aventura sinigual de la reina Ester, con el intrépido y ferviente rabino Shaul, pudiendo contemplar a mis espaldas las montañas de tiempos pasados, así como las cosas que nos esperan por caminar rumbo al futuro. Un futuro que la verdad no me llena de temor, porque más allá de esas montañas o eventos del mañana se encuentra el propósito eterno y amoroso de nuestro Dios, ya que en el presente puedo andar junto a mi amado Señor en comunión, puedo sentir su protección y sus brazos paternales y cuando las tormentas de la vida amenazan con destruir mi barco, su voz a través de su Palabra me alienta y me dice “no temas, porque Yo estoy contigo” (Isa 43:1,5) y “estaré todos los días hasta el fin del mundo” (Mat 28:20) ¡Qué hermoso y confortante, verdad!

     Así que las invito a leer la Biblia, no hay lectura mejor ni más completa, la cual además de interesante nos introduce en el reino espiritual que el Dios de Israel nos ha revelado a sus hijos. En sus páginas está la historia de la humanidad y la historia de Israel, pero sobre todo, están las Buenas Nuevas de reconciliación para el ser humano caído con su Creador, nuevas de amor y esperanza eterna en las que entendemos perfectamente nuestro sentido existencial y el plan divino para una eternidad con El.

     ¿No tienes una Biblia? Cómprala, compra una buena traducción y con letra que puedas leer bien, te aseguro que será la mejor compra de tu vida. Si deseas puedes comunicarte conmigo al Facebook con Celia Cornejo DE Hernández. SHALOM.

________________________

La rebbetzin Celia C. de Hernández, es consejera espiritual de la AJMM.