TESTIMONIO DE
GARY SALKIND

Myriam Levy-Chernoff


Nací en Filadelfia en 1953. Mis dos padres eran judíos ashkenazim, también nacidos en Filadelfia. Mis abuelos y bisabuelos emigraron de varios lugares de Europa.

La mayoría de mi familia era secular. No guardábamos las reglas kosher, ni encendíamos las velas de shabat, sin embargo, pertenecíamos a una sinagoga conservadora. Asistíamos a los servicios durante las fiestas o si un amigo tenía un Bar o Bat Mitzvah, pero no acostumbrábamos asistir al servicio de Shabat. Asistí a las escuelas públicas seculares. Aún así, mis padres querían que mi hermana menor y yo tuviéramos algo de educación judía. Así que me enviaron a la escuela hebrea dos tardes a la semana y el domingo por la mañana. Hice mi Bar Mitzv á a los 13 años. Tenía un fuerte sentido de ser judío y una vaga creencia en D-os, porque no lo conocía.

En la secundaria, tuve un amigo cercano llamado Rob. No sabía que ambos padres de Rob eran judíos, y que su madre había llegado a creer en Yeshua cuando tenía 16 años. Durante mi último año de secundaria, Ruth, la hermana de Rob, quien es diez años mayor que él, nos invitó, a una fiesta de Janucá en su casa que compartió con otros adultos jóvenes. Ella no mencionó que está fiesta de Janucá estaba organizada por la Alianza Judía Mesiánica de América (Estados Unidos).

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El grupo tenía la comida y los juegos habituales, pero tambiénhabía un joven que hablaba de Yeshua y cómo Él cumplió las profecías en el Tanaj sobre las promesas acerca del Mesías, especialmente Isa ías 53. Nunca había oído hablar de estas profecías en mi limitada educación judía. Todo lo que sabía era que Jesús era algo cristiano, no judío. Sin embargo, me conmovió el amor y la preocupación genuina que estos creyentes judíos en Yeshua tenían el uno por el otro, y por mí. Se reunían dos veces al mes los sábados por la noche, y comencé a asistir regularmente porque me gustaba la gente.Después de un par de meses, estaba convencido de que lo que tenían era real, y yo también acepté a Yeshua como mi Mesías. Esto fue a principios de 1971; tenía 17 años.

Nuestro pequeño grupo fue dirigido y guiado por Joe y Debbie Finkelstein. Varios del grupo habían salido de la cultura de las drogas, mientras que otros éramos estudiantes universitarios. Yo era muy convencional, no fumaba, ni bebía, ni usaba drogas. Estaba trabajando duro para ingresar a la universidad y finalmente convertirme en médico (lo cual pude lograr con la ayuda de D-os). Nunca antes había convivido con este tipo gente. Me sorprendió el poder de D-os para cambiar y restaurar la vida de las personas. Todos estábamos unificados por nuestra fe en Yeshua y el amor que manifestaba el Ruach Hakodesh.

En noviembre de 1974, sentimos que el Señor quería que formáramos una congregación mesiánica independiente, donde pudiéramos adorar, vivir y criar a nuestras familias como judíos creyentes de nuestro Mesías. Comenzamos la Sinagoga «Beth Yeshua de Filadelfia», de la que todavía formo parte. Tengo el privilegio de dirigir un chavurah (compañerismo en casa) y ocasionalmente enseñar el Estudio Bíblico para Hombres.

Las congregaciones mesiánicas eran pocas y distantes entre sí en la década de 1970, y las personas que captaban la visión mesiánica a menudo se mudaban para formar parte de una. Mindy Fox se mudó desde Nueva York para unirse a Beth Yeshua en agosto de 1975.Mindy y yo nos conocimos allí . Nos enamoramos y nos casamos en 1977. Criamos a nuestros hijos en la congregación, incluyendo la participación en la Academia Chalutzim, la escuela diurna que la sinagoga tuvo durante varios años. Nuestros hijos asistieron allí, Mindy enseñó allí y ambos estábamos en la junta directiva. Hoy, nuestro hijo y nuestra nuera están criando a sus hijos como judíos mesiánicos de tercera generación, y son también muy activos en nuestra congregación.

 


 

Myriam Levy-Chernoff: es presidenta de la AJMM y vice-presidenta de la IMJA