Mujeres JudŪas

Rebetzin Celia C. de HernŠndez


MICA√ćA Y SU FAMILIA

- La impiedad disfrazada de religiosidad -

 

 

Las √ļltimas semanas he estado escudri√Īando la Escritura con un grupo de mujeres. Nos hemos dado a la tarea de estudiar el impresionante libro de Los Jueces (Shoftim), en cuyas p√°ginas me encontr√© de pronto con un pasaje en el cap√≠tulo 17 que estremeci√≥ mi coraz√≥n. La verdad es que a trav√©s de los a√Īos lo he le√≠do muchas veces, sin embargo en esta ocasi√≥n el Esp√≠ritu me mostr√≥ ¬Ėadem√°s de la ense√Īanza b√≠blica- cu√°n descuidados podemos ser en nuestra lectura. El texto en cuesti√≥n se inicia de la siguiente manera:

 

-       ¬ďHubo un hombre del monte de Efra√≠n, que se llamaba Mica√≠a, el cual dijo a su madre: Los mil cien siclos de plata que te fueron hurtados, acerca de los cuales maldijiste, y de los cuales me hablaste, he aqu√≠ el dinero est√° en mi poder; yo lo tom√©. Entonces la madre dijo: Bendito seas de Yahw√©h, hijo m√≠o. Y √©l devolvi√≥ los mil cien siclos de plata a su madre¬Ö¬Ē (17:1-3a).

 

    De pronto el Se√Īor me dej√≥ ver en el pasaje anterior un paralelismo con el mundo actual que casi me horroriz√≥; lo cierto es que si no conociera el amor y la gracia del Se√Īor, no ser√≠a aventurado huir y esconderse de su presencia ¬ŅPor qu√© raz√≥n preguntar√° alguien? Muy simple: a causa de los grandes juicios que penden sobre la suerte de este mundo en abierta rebeld√≠a contra Dios.

 ¬†¬† Quienes me conocen personalmente saben que no soy ninguna ¬ďaguafiestas¬Ē. No desear√≠a formarme jam√°s en la fila de los pesimistas. Soy un ama de casa sencilla, que disfruto de la vida y de las bendiciones de D-os, pero no por ello me ciego a la realidad pretendiendo ver el mundo con lentes color de rosa ¬ŅC√≥mo?, si el mundo parece desmoronarse d√≠a con d√≠a en sus estructuras pol√≠ticas, econ√≥micas, sociales, religiosas, etc√©tera.

 ¬†¬†¬†¬† De all√≠ entonces la necesidad de que jud√≠os y cristianos que vivimos al amparo de la gracia del Se√Īor, as√≠ como aquello que renunciando a la mundanalidad crean en el Mes√≠as Yeshua y decidan entregar su vida a √Čl, estemos apercibidos del juicio que se avecina sobre el mundo y nos refugiemos en los brazos paternales del D-os de Israel. Les invito a analizar nuestra historia de hoy.

 

MICA√ćA ROBA Y NO ES REPRENDIDO

 

       Mica√≠a era un hombre de la casa de Efra√≠n al que le importaba muy poco obedecer al Se√Īor. Para √©l era de mayor temor la maldici√≥n lanzada por su madre al ladr√≥n que le hab√≠a hurtado el dinero (17:2) que ofender a D-os y violar sus mandamientos establecidos en la Ley (Tor√°). El meollo del asunto es que su madre al conocer la mala acci√≥n de Mica√≠a, lejos de amonestarle y reprenderle duramente le ¬ďbendice¬Ē. Habremos de tener en cuenta que 1,100 siclos de plata en esa √©poca eran una verdadera fortuna.

       ¬ŅCu√°ntas madres en la actualidad ven a sus hijos que las roban, que roban en su trabajo, en el centro comercial, que les ven llegar al hogar con objetos costosos que se ¬ďhallaron¬Ē y no les dicen absolutamente nada, lo cual prepara en muchos casos una carrera delictiva.

 

MICA√ćA FABRICA SUS PROPIOS IDOLOS

 

       Aquella madre en lugar de se√Īalar el pecado de Mica√≠a, se mete en un nuevo problema delante de D-os, matizando su desobediencia con un barniz de religiosidad al decir a su hijo ¬ďEn verdad he dedicado el dinero a Yahw√©h por mi hijo¬Ē. Hasta aqu√≠ todo parec√≠a ir bien, sin embargo deja salir lo que en realidad hab√≠a en su coraz√≥n: ¬ď¬Öpara hacer una imagen de talla y una de fundici√≥n¬Ē. (v.3). Es decir: en aquella familia tanto la madre como el hijo y todos los dem√°s integrantes estaban sumidos en el paganismo. En un sincretismo que pretend√≠a absurdamente unir juda√≠smo y paganismo (lo cual delante de D-os es imposible).

       Como han de entender mis queridas amigas, la lectura me llev√≥ a hacerme varias preguntas. ¬ŅQu√© clase de juda√≠smo practicaba esa familia? ¬ŅNo sab√≠an que sus acciones paganas eran abominables delante de D-os? ¬ŅEn la actualidad las madres hemos perdido la capacidad de instruir y corregir a los hijos? ¬ŅNos intimida la cr√≠tica social? ¬ŅQu√© nos parece la condici√≥n espiritual del mundo presente? ¬ŅQu√© pensamos acerca del deterioro de la familia y del repudio en muchos sectores a las Sagradas Escrituras? Porque no podemos cerrar los ojos y disimular la guerra declarada en la mayor√≠a de los medios en contra de la fe, la familia y los valores b√≠blicos.

 

UNA EPOCA DE HEDONISMO Y CAOS GENERALIZADO

 

    En ese mismo cap√≠tulo del libro de Jueces encontramos un texto que nos describe la situaci√≥n imperante en Israel hace poco m√°s de tres milenios: ¬ď¬ÖEn aquellos d√≠as no hab√≠a rey en Israel; cada uno hac√≠a lo que bien le parec√≠a¬Ē (v.6).

¬†¬†¬† Nada que envidiar en el presente. De hecho el siglo XXI parece romper todos los r√©cord en cuanto a hedonismo, caos y descreimiento. Bajo la nociva instrucci√≥n de la televisi√≥n y dem√°s medios, el hombre actual vive para s√≠, para disfrutar el momento de la mejor manera posible. Carece de sentido existencial. Para la gran mayor√≠a todo es aqu√≠ y ahora, y al no tener un ma√Īana para vivir, el presente lo ¬ďdisfrutan¬Ē no pocas veces al amparo de las drogas y los placeres, que adem√°s de sumirles en la esclavitud del pecado, les alejan d√≠a a d√≠a del camino recto y angosto que lleva a la vida eterna. Podemos adelantar que la infelicidad es la marca que define a esta generaci√≥n presente, a√ļn cuando intenten sonre√≠r fingidamente.

 ¬†¬† ¬ŅY qu√© hacen la mayor√≠a de las madres cuando se ofende la santidad de D-os en la familia? La madre de Mica√≠a tom√≥ 200 siclos de plata y mand√≥ a hacer un par de √≠dolos los cuales llev√≥ a su casa. ¬°Grave error!. Como todas sabemos, el mal ejemplo cunde. Aquel hijo al conocer las acciones paganas de su madre, para desgracia de todos en aquella casa se hace de un efod y terafines ¬ďy consagr√≥ a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote¬Ē(v.5).

 

SACERDOCIO USURPADO

 

      Por si faltara algo a semejante caos espiritual en ese hogar, un forastero se suma a la rebeli√≥n: -¬ď¬ÖHab√≠a un joven de Bel√©n de Jud√°, de la tribu de Jud√°, el cual era levita, y forastero all√≠. Este hombre parti√≥ de la ciudad de Bel√©n de Jud√° para ir a vivir donde pudiera encontrar lugar; y llegando en su camino al monte de Efra√≠n, vino a casa de Mica√≠a¬Ē. Una vez que es interrogado el reci√©n llegado, Mica√≠a le dice: -¬ď¬ÖQu√©date en mi casa, y ser√°s mi padre y sacerdote; y yo te dar√© diez siclos de plata por a√Īo, vestidos y comida. Y el levita se qued√≥  ¬Öy fue para √©l como uno de sus hijos¬Ē (vs. 7-11).

       No contento con todas sus desviaciones, Mica√≠a se atreve a ¬ďconsagrar¬Ē al levita como sacerdote, el cual comienza a oficiar en aquella casa, por lo que Mica√≠a dice <<Ahora s√© que Yahw√©h me prosperar√°, porque tengo un levita por sacerdote>> (v.13). Me asombra leer la ignorancia y atrevimiento de aqu√©l hombre y de su familia. Ya nos enteramos que su madre no le reprendi√≥ por su robo, al contrario, lo bendijo. Luego vimos como ella manda a hacer un par de √≠dolos y su hijo se hace de un efod y terafines, culminando aquella cadena de pecados, primero con la consagraci√≥n de uno de sus hijos como ¬ďsacerdote¬Ē, y posteriormente con la contrataci√≥n de un ¬ďlevita¬Ē proveniente de otra tribu (Jud√°).

      ¬ŅAcaso no sab√≠an que los levitas ten√≠an que provenir de aquella tribu (Lev√≠)?, de manera que al pretender el levirato y oficiar como sacerdote siendo de otra tribu se convirti√≥ en usurpador (en lo personal y por sus acciones me parece que se trata de un anti-mesias anticipado). Queda de manifiesto que la fe de aquella familia carec√≠a de todo amor y respeto a D-os. En realidad lo √ļnico que les interesaba era lo material, Mica√≠a expresa abiertamente su ambici√≥n <<Ahora s√© que Yahw√©h me prosperar√°, porque tengo un levita por sacerdote>>. ¬ŅQu√© es lo que m√°s importa a las madres y familias de hoy: el amor y la obediencia a D-os, o los bienes materiales y los deseos puramente carnales?.

 

EN LA TIERRA DE LOS CIEGOS EL TUERTO ES REY

 

¬†¬†¬† Como casi todos sabemos, la √©poca de los Jueces est√° marcada por la impiedad, el sincretismo y un desconocimiento impresionante de la fe jud√≠a. Mica√≠a era un hombre de su tiempo, el ¬ďlevita¬Ē ambicioso tambi√©n. Y me pregunto y te pregunto a ti querida amiga ¬ŅAcaso la decadencia, la confusi√≥n espiritual y el deterioro de la familia no son ahora como en la √©poca de los Jueces?.

¬†¬†¬†¬† En aquella √©poca <<cada quien hac√≠a lo que bien le parec√≠a>>, igual que ahora pues. Aunque ahora se han sumado drogadicci√≥n, alcoholismo, materialismo desbordado, placeres, perversiones sexuales a l√≠mites nunca vistos (al grado de ¬ďcasarse¬Ē entre personas del mismo sexo y pretender adoptar hijos, -lo cual ser√≠a una terrible desgracia para aquellos menores-), as√≠ como una abierta rebeli√≥n contra D-os. Y como ya comentamos: una gran ignorancia de las Sagradas Escrituras, lo cual se traduce en caos.

¬†¬†¬†¬† El mundo reclama ¬ďlibertad¬Ē y ¬ďmente abierta¬Ē, por lo que rechaza a D-os y toda autoridad que se interponga en su visi√≥n libertina. Ni siquiera consideran el amor de D-os para ellos y sus hijos. Olvidan que es tal el amor del Padre que envi√≥ a su Hijo Yeshua (el √ļnico justo), para redimirnos de nuestros pecados; para salvarnos de la muerte eterna. Ni siquiera piensan que tanto los Patriarcas, como Mois√©s, los Profetas, los Ap√≥stoles y todos los que nos precedieron en la fa murieron en la esperanza de un mundo futuro. Al carecer de fe viven el aqu√≠ y el ahora, lo cual se traduce en una vida miserable reducida a placeres y materia. Me duele decirlo, pero el mundo entero (obviamente se excluye al pueblo de D-os integrado por jud√≠os y cristianos) camina hacia el abismo de la destrucci√≥n.

¬†¬†¬†¬† Incluso el campo de la fe est√° siendo sacudido y muchos caer√°n. Basta con leer la prensa o ver las noticias en la T.V. para darnos cuenta que un gran porcentaje de sacerdotes, pastores y rabinos tuercen las Escrituras con una indolencia que estremece, y todo simplemente para darle a la gente una religi√≥n a ¬ďsu gusto¬Ē, y no como D-os se ha revelado en la Biblia, mostr√°ndonos a sus hijos la senda recta y angosta. Amigas y hermanas: ¬°No permitamos que la impiedad disfrazada de religi√≥n entre a nuestros hogares!. Mantengamos nuestros ojos puestos en el Mes√≠as, leyendo las Escrituras, y pidiendo al Se√Īor que gu√≠e nuestras familias con su Esp√≠ritu Santo, te aseguro que si hacemos todo lo anterior el amor y la gracia del Se√Īor nos mantendr√°n a salvo. ¬°D-os les bendiga!.

 

La rebbetzin Celia C. de Hern√°ndez es consejera espiritual de la AJMM
e-mail: celiah51@hotmail.com