MEDITANDO EN LA SINAGOGA
Judaísmo
QUÉ ES Y QUÉ NO ES JUDAÍSMO

M.T. Rabino Manuel Hernández Gómez


Si se levantaran los Patriarcas de su tumba en este momento, si Moisés y los Profetas lo hicieran también, terrible sorpresa se llevarían al ver la fe de su pueblo o lo que la mayoría de éste entiende por judaísmo. Tanto luchar, tantos sacrificios, persecuciones, exilios, diásporas y vicisitudes sin fin, arriesgar la existencia misma como pueblo y como Nación para preservar la Palabra Divina o Biblia, y a final de cuentas quedarse con lo que dice "la tradición".

       Cierto, la película de "El violinista en el tejado" es maravillosa. Nos enternece y cautiva con su trama y personajes, vendiéndonos al final el argumento toral del filme: «La tradición». Sin embargo su conclusión es falsa desde el punto de vista divino. Desde el campo bíblico carece de fundamento. D-os debe ser principio y fin, centro y sostén del judaísmo, no la tradición.

       El pueblo judío ha sido reconocido a través de los siglos como «El pueblo del Libro», la Biblia: texto mediante el cual D-os se reveló a su pueblo para que le conociera y le diera a conocer. ¿Cuántos judíos en la actualidad pueden decir que han leído toda la Biblia? Pocos, muy pocos. Menos serán todavía los que se han tomado la molestia de entender el mensaje con la humildad y el amor necesarios.

      Sí, porque el primer mandamiento sigue siendo AMAR A D-OS POR SOBRE TODAS LAS COSAS, y no se puede amar a quien no se conoce ni entiende. Es absurdo que se ame mas al judaísmo que al D-os de los judíos (en teología se llama apostasía). El único libro donde D-os se revela al hombre y le dice cómo es, cuáles son sus  atributos, cómo nos creó, cómo caímos en la rebelión en Gan Edén, cómo nos hemos comportado hasta hace dos milenios, es justamente en ese libro: ¡La Biblia! En medio de sólidas doctrinas que conforman el mensaje de D-os para el hombre caído, también se le muestra al lector el gran amor del Creador por la condición y suerte de sus criaturas, por las cuales implementó un plan perfecto para rescatarlas y restablecer con ellas su comunión a través del Mesías Redentor (Yeshua), quien llegado el tiempo del cumplimiento profético retornará como Israel le ha esperado, como poderoso ¡Mesías Rey! (para reinar eternamente con los justos de todos los tiempos y de todas las naciones ―y que cuando este mundo ya no se encuentre en condiciones de habitabilidad se crearán nuevos cielos y nueva tierra―).
       Pero como dijo el profeta Yeshaya (Isaías) hace veintisiete siglos:

   "¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Yahwéh? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

   Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos.

   Ciertamente llevó el nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

   Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Yahwéh cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

   Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

   Con todo eso, Yahwéh quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimientos. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá eternamente, y la voluntad de Yahwéh será en su mano prosperada" (Cap 53:1-10).

       Asegurar que Yeshua (Jesús) no es el Mesías sin haber leído la Biblia es una posición atrevida y absurda (además de exhibir orgullo y ausencia de sabiduría en la persona). Eso en cuanto al mero conocimiento, que si le agregamos el aspecto espiritual la situación se complica, pues como dice rab Shaul: "El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1ª Cor 2:14 y 15). Agregando que: "El espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie" (v.15).

       Quizá al llegar a este punto del comentario algún lector dirá o ya lo pensó. ¿Pero cuál Biblia, la judía o la cristiana?. Es la misma. Todos los autores humanos del Tanaj (Antiguo Testamento) como los del Brit Chadashá (Nuevo Pacto o Testamento) son judíos. El mensaje es uno y no cambia de ruta o dirección. Al contrario. En la persona, mensaje y obra de Yeshua ha Mashiach (Jesucristo para la cristiandad) se cumplió lo anunciado por patriarcas y profetas. En él se consumó la redención, la reconciliación del hombre rebelde y caído con su D-os.

       Ahora bien, un judío que conozca el Tanaj puede decir que él solo cree en esta mitad de la Biblia, que el Tanaj es "La Biblia". Esto es cierto, pero solo parcialmente. ¿Por qué? Por la simple razón de que si la persona cree que el Tanaj es la Biblia, en otras palabras, la verdad de D-os revelada, obligadamente tendría que creer en Yeshua (y en el Nuevo Pacto), pues todas las profecías del Mesías redentor se cumplieron a cabalidad en su obra y persona y es imposible que se cumplan en nadie más. Literalmente imposible. No hay separación entre un Pacto y otro, son divinamente indivisibles.

       El judaísmo por consecuencia no se debe sostener ni apoyar en la tradición (aunque sí se puede, está super comprobado). Esto ha sido causa de desvíos y tropiezos sin fin. Haciendo una pausa y con todo el amor y respeto que los lectores me merecen, el judaísmo y el cristianismo, tienen un déficit terrible de teólogos, de buenos teólogos. Esto se percibe con dolor y un tanto de impotencia cuando se observa que gran parte de las creencias de judíos (y cristianos) en el siglo XXI poco o nada tienen que ver con la fe de Abraham, Isaac y Jacob, con la Palabra recibida por Moisés en el Sinaí y de sus hermanos los profetas.

       Cabalá, Zohar y diversas expresiones más cercanas al esoterismo que a la fe de los ancestros judíos, han suplantado (y contaminado) las enseñanzas del D-os de Abraham, Isaac y Jacob, de manera que la advertencia de Isaías cobra de nuevo vigencia: "Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos" (3:12b).
       En la antigüedad, uno de los trabajos más duros (y difíciles) de los profetas consistía precisamente en desenmascarar a todo aquel que desviara al pueblo hebreo de la enseñanza de las Sagradas Escrituras. En la Biblia leemos que sacerdotes, reyes y "profetas" son denunciados una y otra vez por D-os a la vista de todo el pueblo:

  • Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Yahwéh? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Yahwéh, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé"  (Yirmeyá-Jeremías 2:8-9).
  • Oíd palabra de Yahwéh, hijos de Israel, porque Yahwéh contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjuran, mienten, matan, hurtan y los adulterios prevalecen… Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos" (Oseas 4:1,2,6)

 

       ¿Qué está pasando, dónde están los profetas de D-os que muestren el celo por la pureza de la Palabra divina? Por ningún lado observamos que los falsos maestros sean desenmascarados ni reconvenidos. ¡Que la mayoría del pueblo camine en una sola dirección, de ninguna manera significa que se esté caminando por el camino correcto, por el angosto de la verdad! El profeta Jeremías luchó sólo contra todo el pueblo, denunciando por cuarenta años la falsa fe de los sacerdotes y profetas de su época, advirtiéndoles a tiempo la dura diáspora que les esperaba de no arrepentirse:

  • Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz. (6:13-14).
  • Y yo dije: ¡ah, Señor Yahwéh! He aquí que los profetas les dicen: No veréis espada, ni habrá hambre entre vosotros, sino que en este lugar os daré paz verdadera. Me dijo entonces Yahwéh: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan" (14:13-14).

 

       En septiembre pasado (2012) un rabino mesiánico norteamericano vino a la capital de México para celebra una reunión en el Auditorio Nacional. La AJMM no asistió por la sencilla razón de que nuestra visión teológica no es compatible con los métodos usados por este rabino. Andar "judaizando" cristianos es una actividad que la Biblia reprueba (Hechos 15:19-20, 1ª Cor 7:18-20, Gal 2:14-16, etc.). No obstante, no condenamos a la persona: rechazamos sus métodos por carecer de apoyo bíblico.

       Derivada de esta reunión, algunas personas y cierta revista electrónica patrocinada por la comunidad judía de la ciudad de México  (Enlace Judío) se dedicaron con una energía inusitada a atacar el judaísmo mesiánico. A descalificar y condenar a los judíos mesiánicos que hay en México y por consecuencia en otros países, sin importar en absoluto la persona y su dignidad; ni qué decir de su punto de vista acerca de lo que es y debe ser el judaísmo. Un dogmatismo al modo del Vaticano arremetió contra los judíos mesiánicos en nuestro país. Y todo para descalificar la referida reunión en el Auditorio Nacional.

       Quien diseñó semejante ataque contra los judíos mesiánicos carece de sentido común y de memoria histórica (mencionar la fraternidad sería pedir demasiado). ¿Ya se olvidó tan pronto que los nazis una vez que llevaron a los campos de exterminio a los judíos con cuatro abuelos hebreos, luego siguieron con los que tenía dos y uno, y que finalmente llevaron a cristianos de origen judío que jamás habían pisado una sinagoga y no conocían nada de esta religión, pero que era suficiente con tener un apellido judío? ¿No saben que en el siglo XIX más de 250 mil judíos en Europa –durante la Haskalá- se pasaron al lado cristiano de la fe? (que en realidad y esencia es la misma; aunque teológicamente hay que analizarlo y entenderlo). Quien desee conocer acerca de esta etapa, lea «Historia de los Judíos», de Paul Johnson (pág. 318)

       En lo personal no puedo tomar semejante afrenta porque no soy judío (si bien la Biblia dice que a los extranjeros que vivimos entre Israel "se nos tendrá como naturales"). D-os me llamó y preparó para servir entre su pueblo, lo cual hago con mucha alegría y considerándolo un privilegio. No obstante, me indigna que otros que desconocen la ciencia de la teología se atrevan a decir quién es judío y quién no lo es. Yo no pido nada para mi persona. Estoy contento como D-os me hizo. Pero me molesta de sobremanera que a familias judías que son parte de la sinagoga que dirijo desde hace 25 años o que son parte de la AJMM, un individuo con agresivos argumentos y petulancia "intelectual", basado simplemente en la tradición y algunas ocurrencias, ofenda y descalifique a quienes son judíos (muchos nacidos y formados en la comunidad judía tradicional).

       Cuando un judío ingresaba al campo de exterminio nazi no le preguntaban si creía en Yeshua (Jesús) o no, si se basaba en la tradición o en la Biblia. Simplemente se le llevaba por su herencia judía (su apellido definía su entrada). Ante la ola de antisemitismo que se ha desatado en el mundo, situaciones como ésta no deberían de ocurrir. Al contrario, se debe urgir a la unidad, no a la división. Yeshua lo dijo con claridad: "Si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer"(Mar 3:25).

       Este tipo de ataques y ofensas públicas contra familias de origen judío no deben darse, ya que además de mostrar un celo fanático, exhibe de paso la ausencia de amor fraternal. Si se ha definir qué es EL JUDAISMO y qué no es, serán en todo caso las propias Kitvei Kodesh (Escrituras Sagradas-Biblia) las que lo establezcan de manera clara y precisa. Para esto sería necesario el diálogo entre las distintas corrientes judías poniendo por encima de todo criterio humano el Divino expresado en la Biblia. Sostener lo contrario es prevalecer el criterio del hombre por encima del Divino.


       Un diálogo fraternal para buscar juntos a D-os y su verdad revelada sería refrescante. Como dice el salmo: "¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!" (Sal 133:1). Sí, porque cuando no lo hacen, los hermanos son capaces de vender a José para ser llevado a Egipto. ¡Oremos para que la Palabra de D-os sea la que alumbre el camino del pueblo judío! Shalom.

El rabino Manuel Hernández Gómez, es consejero espiritual de la AJMM. Es Abogado (Universidad de Guadalajara) tiene además Licenciatura y Maestría en Teología por la Universidad FLET de Miami.    
www.mhernandez.com.mx
e-mail: mahergo50@hotmail.com