TESTIMONIO DEL PASTOR OMAR MULINDE
Ex musulmán perseguido y gravemente herido.

Yolanda Guzik


"¿ Pastor, me puede ayudar?" Esas fueron las últimas palabras que el pastor cristiano Omar Mulinde de 38 años de edad, ex musulmán, escuchó antes de que sintiera el escozor insoportable del ácido sobre su cara y su espalda, mientras sus agresores huían gritando: "¡Allahú Akbar! ¡Allahú Akbar" (Alá es grande).

Esta no era la primera vez que los musulmanes habían tratado de matarle. Desde que abandonò el Islam y se hizo cristiano, le han disparado, fue atacado por un hombre con una espada y escapó de un apedreamiento. El islam no permite la conversión a una fe distinta y en algunos países convertirse al cristianismo se condena con la muerte.

Los padres de Omar Mulinde eran fervientes musulmanes; su padre construyó dos mezquitas y sirvió como un imán local. Omar fue también un maestro islámico antes de encontrar la verdad divina en las Escrituras. Cuando creyò en Jesùs (Yeshua), su familia lo echó con palos y machetes.

Veinte años atrás Omar escuchó a un hombre predicando acerca del Corán y de la Biblia. Este predicador presentaba con vehemencia el evangelio a los musulmanes mientras que disputaba con claridad en contra de los fundamentos del Corán.  Omar fue convencido por el mensaje, pero tuvo miedo de abandonar las enseñanzas de su padre debido a la presión extrema en los hogares musulmanes para no dejar el islam.

Por muchos años Omar creyó que el cristianismo y la Biblia eran la verdad, pero el miedo lo mantenía atado. Sin embargo un día la verdad fue más fuerte que sus miedos y entregó su vida a Jesús. Después de este acontecimiento, él fue excomulgado por su familia y  fue obligado a esconderse. Ellos lo declararon muerto. De hecho, si él hubiera entrado en su propia casa, ellos podrían haberle matado, porque legalmente bajo la ley islámica él ya estaba muerto.

Venturosamente la iglesia local lo protegió y le enseñó la Palabra de D-os, pues Omar tenía mucha hambre de aprender y de crecer en su nueva fe. Asistió a un Instituto Bíblico y después de unos años fue ordenado ministerialmente. Comenzó a servir como predicador. El y su equipo hicieron campañas masivas a las que decenas de miles de personas acudían a los estadios para oírlo predicar las buenas nuevas de Jesús. Años más tarde y después de mucho trabajo evangelístico fundó una iglesia en Kampala, la ciudad más grande de Uganda.

El pastor Omar Mulinde actualmente tiene una congregación de mil personas y aproximadamente el 35% de sus miembros son exmusulmanes. Mulinde es conocido por sus debates a nivel local e internacional, ya que a menudo desafía a los musulmanes con respecto a su religión. Su amplio conocimiento y capacidad para citar el Corán en su predicación le ha ganado amigos y enemigos. El pastor Mulinde dice: "Yo llevo el evangelio a la comunidad musulmana porque yo nací musulmán. La mayoría de los líderes de nuestra congregación fueron musulmanes. Nuestra tarea no es que crear odio hacia el Islam, sino hablar la verdad". él también explica: "Hay mucha persecución para los musulmanes que tratan de convertirse al cristianismo. La amenaza de ser asesinados tiene la intención de asustar a aquellos musulmanes que podrían estar dispuestos a dejar su fe para creer en Jesús".

     "El Islam es más que una religión o un fe", enfatiza el pastor Mulinde. "Es además un vínculo familiar. Por lo tanto, la conversión del Islam al cristianismo te convierte en un marginado de la familia que merece la muerte".

"Después de mi conversión tuve amenazas. Una vez que entre al ministerio, las amenazas aumentaron. ¡Cuando llegue a ser un pastor, las amenazas aumentaron aún más".

El 23 de diciembre de 2011, el vio a trescientas personas recibir salvación a través de Jesús. El pastor Omar consideró que era apropiado celebrar para estos nuevos creyentes una gran fiesta de navidad.

Era la víspera de Navidad y él estaba en su iglesia ayudando con los preparativos finales para la fiesta. "A las diez de la noche me dirigí a mi auto para irme a mi casa. Cuando estaba a punto de abrir la puerta del auto, alguien se acercó a mi diciendo: "Pastor, ¿me puede ayudar?". El pastor Omar tenía un presentimiento en su corazón de que algo no estaba bien. "Mi mente quería ayudar al hombre, pero mi corazón me decía que no".  Sin voltear atrás, él rápidamente abrió la puerta de su auto. En ese momento el hombre arrojó una cubeta de ácido sobre él, quemando la mitad de su cara. Si él hubiera volteado, el daño hubiera sido mucho peor, seguramente lo hubiera dejado ciego o matado. Pero además, otro atacante arrojó una segunda cubeta sobre su espalda mientras ambos glorificaban a Alá. Miembros de su iglesia y un vecino lo llevaron al hospital. Allí se quedó en la cama con un dolor insoportable, luchando por su vida.

Después de dos días quedó claro que él iba a necesitar atención médica más especializada que la que podría recibir en Uganda. Su mayor deseo era ir a Israel, donde él sabía que la atención médica sería sin duda la mejor. Sin embargo no hay embajada israelí en Uganda. El recibió una visa para ir a la India, que parecía ser la mejor opción disponible.

Para cuando él llegó a India, su condición era tan mala que no podía hablar ni caminar y su ojo derecho estaba ya ciego.En Nueva Delhi sucedieron una serie de milagros, y fue así como él recibió rápidamente una visa para ir a Israel. Una vez en Israel, en el Centro Médico Sheba (cerca de Tel Aviv), los doctores limpiaron sus heridas, administraron medicamentos para el dolor, y entonces comenzó el largo proceso de las cirugías plásticas. Los médicos israelíes determinaron que su ojo derecho había sido muy dañado y tuvieron que removerlo.

Omar Mulinde cree que los musulmanes lo atacaron por cuatro razones principales:

1.- Porque él dejó el Islam y se convirtió en un fiel creyente de Jesús.
2.- Por que él predica las buenas nuevas de Jesús a los musulmanes –con gran éxito.
3.- Porque él influyó en el gobierno para que éste rehusará establecer la ley Sharia (ley islámica) en algunos lugares de Uganda.
4.- Porque él alienta vigorosamente al pueblo de Uganda a amar y apoyar a Israel.

       "Yo le enseño a mi congregación a apoyar a Israel. Hay una gran cantidad de información parcial contra Israel. Por ejemplo, si se lanza un cohete desde Gaza a Israel, eso no es noticia. Si una escuela israelí es bombardeada –eso no es noticia. Pero cuando Israel trata de defenderse- éso se vuelve una gran noticia. Es como si la gente no se preocupara por la muerte de los judíos, pero si los judíos quieren hacer algo para defenderse, todo el mundo está en contra. Somos cristianos y debemos decirle a la gente la verdad acerca de Israel."

Su ataque se ha convertido en un tema nacional en Uganda porque esto claramente fue un ataque terrorista. La noticia de su ataque también se dio a conocer en otros países, aun la BBC de Londres le entrevistó al principio de su recuperación en Tel Aviv.  El pastor Mulinde mira sus cicatrices como  una señal visible de que está dando su vida por causa del evangelio. Su conversión a la fe en Jesucristo es una parte integral de su historia, y dice mucho de su amor al Señor y de su fe y valentía, alentando a otros musulmanes que tienen miedo de abandonar el islam para que den ese paso.

El asistió a la congregación «Tiferet Yeshua» en Tel Aviv a dar su testimonio y dijo: "Yo era un hombre africano bien parecido y ahora tengo el rostro desfigurado. Mi ojo derecho ha sido cegado. No porque yo fuera un ladrón –no porque yo fuera un criminal– sino por mi amor a Jesús y porque cuando me convertí en un cristiano yo comencé a promover el apoyo a Israel en mi país".

Su esposa Evelyn permaneció a su lado  los primeros tres meses de tratamiento en Israel, pero tuvo que regresar  a Uganda para cuidar a sus seis hijos y para continuar en el ministerio. "Por favor oren por mi esposa y mis seis hijos…y por favor oren también por mi completa recuperación que sólo D-os puede hacer. Yo estoy seguro que el Señor me ha dado una misión más: Alertar al pueblo de Dios acerca de los propósitos del Islam."

      "La religión del islam tiene un objetivo supremo ¡dominar el mundo…!. El Corán enseña el deber y la obligación que cada musulmán tiene y está es conquistar el mundo. La esencia del Islam exige el dominio mundial, el islam no se conformará con ser sólo otra fe religiosa. Un imperio mundial islámico permanece como constante objetivo. Yo lo sé bien. Yo antes fui musulmán." Concluye diciendo Omar Mulinde.

Nota final: El pastor Omar sigue recuperándose en Israel en donde le proveen los mejores tratamientos médicos sin ningún costo.