EDITORIAL

Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos:  tenemos tanto tiempo de conocernos que voy a ser sincera con ustedes: en este momento me está costando mucho trabajo escribirles debido a la tristeza y al dolor por haber perdido a mi esposo. Sin embargo aquí estoy, iniciando un día más y pidiéndole a D-os las fuerzas para poder comenzar de nuevo, así que sentada frente a la computadora, abro mi corazón, recordando que D-os es fiel y es bueno, que su amor y presencia va con nosotros en todo momento y circunstancia.

     Estos últimos meses han sido los más difíciles de mi vida, sin embargo, también es cuando me he sentido más amada, pues el amor, la solidaridad y la unidad de la familia y amigos me dieron fuerzas e hicieron que no pasara por esto sola. Y esto es lo que nos debe de caracterizar a los creyentes: el amor, la solidaridad y la unidad. Recordemos que el amor se muestra con hechos, no con palabras bonitas ni solo con versículos bíblicos; sino con acciones concretas. Hay mucho sufrimiento a nuestro alrededor, abramos nuestros ojos y seamos solidarios con nuestro prójimo, permitamos q

que Yeshua viva a través de nuestras acciones.

      He faltado a la convención de la AJMM durante tres ocasiones, dos porque estaba a punto de dar a luz a mis hijos varones, y en esta ocasión porque estaba cuidando a Moy, mi esposo, en su larga enfermedad. Sin embargo, los que tuvieron el privilegio de asistir a Mashiach 2016, me comentaron que fueron días maravillosos, donde la convivencia fue muy placentera y el amor y la presencia de D-os se sintieron en todo momento. Así que los invito a ver las fotos y leer por ustedes mismos la reseña, invitándoles una vez más a asistir el año que entra, no dejando las cosas para cuando las circunstancias sean más favorables, pues no sabemos ninguno de nosotros cuanto tiempo tendremos en este mundo.

     La muerte de un ser querido siempre es muy dolorosa, los recuerdos y la añoranza están presentes cada día, sin embargo, es necesario recordarnos una gran verdad: ¡La muerte no es el final!  NO, NO ES EL FINAL, es sólo una separación momentánea, el nacimiento a la vida verdadera, a la vida eterna. Yeshua mismo derrotó el pecado con su propia muerte, pero también venció a la muerte con su resurrección.

     El Tanaj nos dice a través del profeta Isaías: "El destruirá la muerte para siempre; el Señor DIOS enjugará las lágrimas de todos los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra, porque el SEÑOR ha hablado." (25:8) y también nos dice D-os: "De la mano del sepulcro los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte yo seré tu muerte; y seré tu destrucción oh Seol" (Oseas 13:14). Por lo tanto qué grande esperanza tenemos los creyentes: ¡La resurrección!  Y además la seguridad de que algún día volveremos a ver a todos aquellos amados que se nos adelantaron. El Mesías Yeshua dijo un poco antes de ser sacrificado: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay¦ voy pues a preparar lugar para vosotros, para que donde yo estoy, vosotros también estéis".

     Cambiando de tema, quiero decirles que a partir del próximo número retomaré mi columna "El Mesías en el Tanaj". Cualquier comentario escríbanos, queremos estar en contacto permanente con nuestros lectores. Shalom.

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Yolanda Guzik es Secretaria Ejecutiva de la AJMM

Email: yolandaguzik@hotmail.com