OSITO DE COMPAÑÍA Y CONSOLACIÓN

Dra. Elizabeth Hernández-Bellon


Hoy  quiero compartirles algo que impactó mi vida en estos días, y por eso el título de este artículo. En medio de esta pandemia, todos hemos podido experimentar diferentes emociones a lo largo de casi ya un año. Escuchado diferentes puntos de vista así como múltiples “verdades” en todos los sentidos y entornos, y el titulo tiene que ver con algo que escuché en las noticias:«El Osito de Compañía y Consolación», y se preguntarán, ¿qué es, a qué se refiere?, pues es un osito, realizado por una mujer, con la ropa preferida de la persona que murió de COVID-19 para dar consuelo y acompañar a las personas que no pudieron despedirse de sus seres amados; pude ver a las personas abrazando sus ositos hechos de camisas, suéteres,etc, y cuando lo recibían lloraban de alegría y decían que iba estar acompañados por su ser querido.

Estas escenas verdaderamente impactaron mi corazón, pues en medio de esta pandemia, hay todo tipo de mentiras y consuelo que no es consuelo, sin embargo,la verdad, que solo es una y solo está en Dios, no es la más popular, ni siquiera en medio de tanto dolor.

Por lo anterior pude recordar la enseñanza del rico y Lázaro, en especial el versículo 31:“Mas a Abraham  dijo: Si no oyen  a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos (Lucas 16:19-31).Recordarán esta hermosa enseñanza, donde hay dos personajes centrales, un hombre rico, vestido de púrpura que hacia banquete con esplendidez (v19) y un mendigo llamado Lázaro, que estaba tirado a la puerta de aquel rico, lleno de llagas (v 20). Pero, será mejor que leamos directamente la historia en la Biblia:

 

“(Este mendigo) ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico, y aun los perros venían y le lamian las llagas.Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los Ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tu atormentado. Además  de todo esto, una gran sima esta puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de  aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.Entonces le dijo: Te ruego, pues padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.Y Abraham le dijo: A moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.Mas a Abraham  dijo: Si no oyen  a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”.

 

Con esta hermosa enseñanza, que no necesita más palabras, más que la guía del Espíritu Santo y un corazón dispuesto a recibir la verdad, pongamos atención a estos dos personajes que tuvieron vidas completamente diferentes, uno rico y el otro mendigo, pero ambos murieron, uno fue al Hades, al tormento, y el otro al Seno de Abraham. Uno recibió sus bienes en la tierra y el otro sus males, pero el mendigo era consolado y el otro atormentado (v.25).

Como dije, y con relación al título de mi comentario, lo que conmovió mi corazón con los ‘ositos de compañía y consolación’, es ver el tipo de consuelo que hay en el mundo, la actitud de las personas ante un ofrecimiento de consuelo tan pobre y la aceptación de ese consuelo momentáneo, pensandoabsurdamente que la camisa del papá que murió (convertida en osito), les consolará y acompañará, pues erade él y la utilizaba.  Leyendo los comentarios hechos por las personas que han mandado a hacer esos ositos de compañía, los podemoscontrastar con las enseñanzas de nuestro Señor, cuyo consuelo es verdadero para los suyos y por una eternidad, no es momentáneo, no se compra, no viene de los hombres, es interno, seguro, confiable, asegurado por la presencia de su Palabra y su Espíritu.

   ¿En verdad queremos un osito para nuestra compañía y consuelo, o queremos la compañía permanente del Espíritu Santo en nuestras vidas?¿Queremos un consuelo en lo externo, o queremos las palabras y promesas dadas por nuestro Mesías?: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán Consolación” (Mat 5:4).

     En el pasaje de Lucas que ya mencionamos, vemos a un hombre que estando en el Hades en tormento quería un poco de consuelo, creyendo que si Lázaro iba a su familia, no irían al mismo lugar de tormento que él, sin embargo,se da cuenta que eso ya no es posible, que una vez muertos, no hay retorno, no hay actividad, súplica ni ruego, ni nada que puedas hacer tú por alguien o alguien por ti, quehay una Sima de separación; además,advierte la Biblia, que durante toda su vida han escuchado la ley y los profetas, y no escucharían a nadie así se levantara de entre los muertos.

Consideremos pues las palabras que Pablo escribió a los Romanos:“Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (8:18). Queridos hermanos, busquemos la presencia de DIOS y no la de los muertos, busquemos el consuelo de su Salvación y no el consuelo con un osito hecho de camisas, porque el que resucitó de los muertos y está sentado a la diestra de su Padre, volverá con poder y gloria; esperemos pues ser consolados por el único que ofrece el consuelo verdadero y eterno, y hablemos de ese consuelo y de su mensaje de salvación a los que tenemos a nuestro alrededor, hablemos del único Dios verdadero, mientras aún hay tiempo.


Dra. Elizabeth Hernández-Bellon es miembro de la AJMM.
Email: liz@eljardindeliz.com