Mujeres Judías
DANIEL
El Fiel Profeta del Exilio

Rebbetzin Celia C. de Hernández


Daniel, en su revelador y singular libro, nos muestra el amor y el perdón de Dios de una forma hermosa, pues solo el único y verdadero Dios puede darnos perdón y consuelo. El es el amor, es su esencia.

     En el capítulo diez del libro de Daniel, al estudiarlo en la sinagoga, impactó tanto mi corazón la manera como se describe las condiciones en que el cuerpo de Daniel respondía ante la realidad y la verdad espiritual. Primero nos dice que ayunaba; y aprovecho para decirte, si puedes ayunar de vez en cuando, hazlo querida hermana, te hará bien a tu espíritu y tu cuerpo; Daniel escribe que no comió ningún manjar durante tres semanas, después, cayó en un sueño profundo cuando tuvo aquella impactante visión del varón vestido de lino, quedando desfallecido y sin fuerza alguna.

 

DESPUÉS DE LA VISIÓN FUE FORTALECIDO

 

     Luego nos describe en detalle que fue fortalecido dos veces por el Señor para que pusiera atención y para hacerle saber algunos planes Divinos, ya que al estar exhausto, no podía siquiera articular palabra alguna. Esta gloriosa descripción que nos comparte el profeta Daniel, entre la realidad espiritual que se le permitió ver, y lo que sintió físicamente en su propio cuerpo, es evidencia de que Dios a través de Daniel quería enseñarnos su experiencia, y quería también darle fuerzas el profeta para que su mensaje se interpretara correctamente.

 

DANIEL NO QUERÍA SER CONFUNDIDO

 

     En medio de tanta maldad y paganismo, Daniel no quería ser confundido con los magos y charlatanes de Babilonia y Persia; de aquellos hombres que estaban dedicados a especular sobre la voluntad de sus falsos dioses imaginarios. En aquel ambiente místico, esotérico, sincrético y totalmente pagano, reinaban las fuerzas de la maldad, las que de alguna manera lograban muchas veces convencer a las multitudes con sus artilugios y mentiras alejándoles del Dios verdadero; como sucede todavía con los charlatanes que hablan en nombre de alguna religión o credo falso engañando a los ilusos.

     Te quiero llevar mi querida amiga a una reflexión. En este lugar, Daniel y sus compatriotas, habían sido llevados cautivos, pero solo aquellos pocos judíos que estaban rendidos a Dios y sus corazones en completa armonía y sometimiento sincero al santo de Israel, habían podido permanecer firmes, sin ser engañados en aquel ambiente pagano y lleno de maldad. Igual sucede en nuestra época.

 

DANIEL ORA Y PIDE PERDÓN A DIOS POR LOS PECADOS

 

     Daniel, consciente de todo esto y de la situación espiritual de su pueblo, humildemente y guiado por el Ruach Ha Kodesh, toma la decisión de pedir perdón por sus pecados y por los pecados de todo Israel. Este contexto espiritual tiene una profunda enseñanza espiritual para todas nosotras, queridas hermanas. Si queremos que el Señor Dios todopoderoso nos escuche y responda trayendo bendición y salvación para nuestro pueblo y nuestras familias, tenemos también que disponernos a entender lo que sucede espiritualmente en nuestro entorno y humillarnos como lo hizo el profeta. Mostrar empatía, interés y amor por los que viven apartados del Señor, y la manera más correcta de hacerlo, es orar por ellos para que le busquen de todo corazón.

    El salmista bien lo dice: “¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos  y puro de corazón” (24:3-4), la Biblia nos dice que el profeta Daniel, aun en los momentos más difíciles y oscuros de su vida no dejó que sus emociones ni que sus sentimientos y temores controlaran su ser, en todo tiempo buscó y dependió de Dios. Pero también entendió que sus hermanos no serían escuchados por el Señor si antes no le buscaban y se arrepentían de sus pecados.

 

DIOS NOS CONCEDE NUEVAS FUERZAS

 

    Daniel permitió que el Ruach le guiara, por eso pudo entender la condición espiritual del pueblo y orar por ellos. Así que, mis queridas hermanas, debemos seguir su ejemplo, tenemos que pedir la guía del E.S. si queremos realmente que Dios obre entre nosotros. Por eso leemos que como consecuencia de su actitud y obediencia le vino consuelo, descanso, y nuevas fuerzas de parte del Señor luego de quedar sin ellas. Dios le dijo: “Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido” (10:19).

     El había vivido en Babilonia en el tiempo de la cautividad, rodeado de experiencias dolorosas, peligrosas, estresantes, pero el Dios en quien creyó y confió, el Dios de Israel, le libró en todos esos momentos dramáticos, y no solo eso, sino que dejó por medio de Daniel enseñanza para la posteridad a través de la bendita Palabra; compartiéndonos enseñanzas grandísimas y hermosas, palabras de consuelo, sobre el porvenir, sobre la venida gloriosa del Mesías que solo el Padre nos pudo dar a través de Yeshua, quien traerá liberación y salvación para todo Israel y para todo aquel que realmente crea y confíe en El.

El Señor solo nos pide que creamos en El y le obedezcamos, nos dice: esfuérzate, arrepiéntete, dispón tu corazón para entender y humillarte en mi presencia. Así que por esta ocasión termino mi comentario bendiciéndote y dando esta palabra para que todas entendamos con quién habita el Dios altísimo: “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo. Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” (Isaías 57:15) SHALOM.


La rebbetzin Celia Cornejo de H.

Es consejera espiritual de la AJMM