Mujeres Judas
"El Alto Precio de Ser Fiel"

Rebbetzin Celia C. de Hernndez


     La unión no siempre significa “fuerza”, así que un yugo desigual con los incrédulos puede ser una debilidad completa y un rotundo fracaso. Esto se refleja también en el servicio al Señor, pues Dios usa cosas o personas débiles, pero nunca impuras para su servicio. Hace unos días, se estremeció mi corazón al leer esa verdad divina en la historia de Israel. El 1er Libro de los Reyes (cap. 22) narra el pacto que hace el impío rey Acab con el rey Josafat, para ir a pelear contra Ramot de Galaad. En la Biblia leemos que siendo Josafat –rey de Judá- un hombre temeroso del Señor responde al rey de Israel como si estuvieran en la misa frecuencia espiritual: “Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos” (v.4). ¡Qué contento debió ponerse Acab de tener una respuesta tan fraternal y amorosa del justo rey Josafat, que resultaría a final de cuentas una desgracia nacional, una derrota rotunda!.

     Leemos en el texto que Josafat tenía deseo de consultar al Señor por medio de un profeta verdadero, deseaba conocer la voluntad divina; así que para darle gusto Acab reúne a más de 400 profetas a los cuales pregunta: “¿Iré a la guerra contra Ramot de Galaad, o la dejaré? Y ellos dijeron: ¡sube, porque el Señor la entregará en mano del rey!.”. Josafat no queda convencido con el vaticinio de aquellos negociantes de las cosas divinas, por lo que cuestiona inquieto: “¿Hay aún aquí algún profeta de Yahwéh, por el cual consultemos?: El rey Acab de Israel respondió a Josafat: “Aún hay un varón por el cual podríamos consultar a Dios, Micaías hijo de Imla; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josafat dijo: No hable el rey así. Entonces el rey llamó a un oficial, y le dijo: Trae pronto a Micaía hijo de Imla”, al cual Acab como Josafat sentados con sus ropas reales le consultaron (22:7-9).

 

¿QUIEN ERA EL PROFETA MICAÍAS?

 

     Era un hombre santo que conocía y servía a Dios, por tanto el Señor le guiaba para aconsejar con sabiduría. Su nombre significa «quién como el Señor». Para abreviar: era un verdadero siervo de Dios dispuesto a darle honra y ser usado por Él. Antes que agradar a los hombres, Micaías estaba dispuesto a soportar persecuciones y amenazas de los demás, sabía a quién servía, por tanto estaba dispuesto a declarar la verdad fuera buena o mala para el oyente. El problema es que el mensajero enviado por Acab, le persuadía para que sólo dijera palabras que agradaran al rey –así como lo hacían los falsos profetas-.

     Como leemos en este pasaje, esta situación siempre es una prueba muy fuerte para todos aquellos que desean realmente agradar a Dios. Pablo dijo «si agradare a los hombres no sería siervo de Yeshua ha Mashiach» (Gal 1:10), así que con más diligencia sus siervos tenemos que estar siempre dispuestos a pasar la prueba de fidelidad. Es decir, mostrar con nuestras acciones que realmente amamos a Dios, lo cual nos confina muchas veces a la soledad y el repudio; aún incluso por los que más amamos.

     ¿Quieren que les confiese algo? Estar sola por tus creencias y convicciones no es fácil, se desgarra el corazón. Las mujeres por naturaleza somos más sociables que los hombres y que te aíslen a causa de tu fe y principios causa dolor. Sin embargo no podemos caer en el engaño de la popularidad social. Y es que en el caso de los obradores de iniquidad siempre quieren oír cosas agradables y los que buscan contentar a la gente, siempre llevaran la “fiesta en paz” para no ocasionarse molestias ni malos ratos.

 

MICAÍAS ERA FIEL

 

     «Lo que el Señor me hablare, eso diré» -le respondió Micaías al enviado del rey Acab. ¿Nosotros estamos dispuestos a hablar la Palabra del Señor tal como va, ó la cambiaremos por un mensaje falso y dulzón para agradar a los otros cuando a veces en realidad es amarga? Esto me recuerda a una medicina que actualmente tomo, es fea y amarga, pero la tomo en espera de recobrar la salud. La Palabra divina a veces hiere como una espada y amarga las entrañas como sucedió con Jeremías. En alguna ocasión leí que le dijeron a Martín Lutero «todo mundo está contra ti» a lo que él respondió «¡Entonces yo estoy contra todo el mundo!».

     Un verdadero hijo y siervo de Dios nunca rehusará declarar íntegro el consejo divino (Hechos 20:27). El profeta Jeremías ya lo dijo: “Aquél a quien fuere mi Palabra, cuente mi palabra verdadera ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? Dice Adonai.” (23:28). Y saben queridas hermanas, manejamos mal la Palabra y con engaño cuando desvía el filo de la espada para que no toque el corazón de los oyentes. Lean por favor el 1er Libro de los Reyes (cap 22:17).

 

¿QUE RECIBIÓ MICAÍAS A CAMBIO DE SER FIEL?

 

     Simplemente recibió odio; sus palabras como en anteriores ocasiones no agradaron a su majestad Acab; así como la Palabra de Dios no agradará a las personas soberbias o incrédulas que rechazan el mensaje y sólo gustan de “cosquillas” agradables a sus oídos.

     ¿Recuerdan a Esteban el primer mártir y shamash (diácono) en el judaísmo mesiánico del primer siglo?. La Escritura dice que los hombres “rechinaban los dientes” cuando él hablaba la Palabra. No debemos olvidar nunca que la mente mundana y carnal está en eterna enemistad contra Dios. Es muy claro que si Acab amara a Dios nunca hubiera rechazado el consejo divino y por tanto aborrecido a su mensajero.

     “Todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz para que sus obras no sean reprendidas” (Juan 3:20). En aquella ocasión que hemos venido relatando, se burlaron de Micaías y Sedequías incluso se atrevió a golpearlo en la mejilla (1º Reyes 22:24). ¿Qué saben del Ruach ha Kodesh (E.S.) los falsos profetas y maestros, los profesionales de la religión interesados siempre por la paga y en agradar al hombre, pero desconocedores siempre de la voluntad del Señor?.

      No olvidemos que nuestro lugar está fuera del campamento de la mundanalidad, llevando con frecuencia -como le sucedió al Mesías Yeshua-., el vituperio del pecado de los demás fuera del campamento. Al profeta Micaías le tocó ser aborrecido por lo que hablaba, como también fue abofeteado, encarcelado y angustiado. Incluso a causa de su obediencia e integridad el rey Acabdio la orden de mantenerlo con “pan de angustia” y “agua de aflicción” hasta que regresara de la guerra en paz.

    Los incrédulos pueden encadenar y aprisionar a los siervos, mas no la Palabra del Señor pues su Espíritu sopla por doquier con absoluta libertad. Muchos siglos después, cuando encarcelaron a Juan Bunyan nació su famoso libro “El progreso del peregrino”, mismo que a través de los años ha sido bendición para millones de personas.

     La Escritura divina se cumplirá renglón por renglón, letra por letra. Así sucedió con Acab y así ocurrirá siempre. En el pasaje que hemos venido narrando, leemos que una flecha acabó con su vida aunque fuera a la guerra “disfrazado” para que no le reconocieran. Así que el Espíritu del Señor se convirtió en el detective divino y Acab perdió la vida como le anunció el profeta.

     En el mundo el ser humano puede encontrar muchas maneras de disfrazarse, pero lo cierto es que jamás podrá escapar del juicio divino y de la presencia del Señor, quien todo lo ve y todo lo sabe. Por eso es Dios.

     El abrigo de moralidad y religiosidad con el que muchos se cubren ante la sociedad, en realidad nunca podrá esconder delante de Dios el pecado de un corazón rebelde e incrédulo “Porque el Señor no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón” (1 Sam 16:7).

     La Palabra del Señor siempre se cumplirá, no hay forma de que mortal alguno la evite, así que la exhortación mis queridas hermanas y amigas, al igual que a las personas que amablemente leen esta sección, es que no tengamos en poco el mensaje de Dios, que así como lo tomaron por cierto, confiable y eterno los patriarcas, profetas, apóstoles y todos los justos que nos antecedieron en la fe: nosotras lo tomemos con la misma seriedad y humildad (en esta época donde incrédulos y blasfemos pasean a toda hora su lengua contra el cielo). Shalom.

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La rebbetzin Celia C. de Hernández, es consejera espiritual de la AJMM

E-mail: celiah51@hotmail.com