LECTURA: REFLEJO DE LA SOCIEDAD !

Myriam Levy


       Para ser sincera, durante mi niñez, leí muy poco, pero recuerdo un libro en particular, que debido a mi edad en ese entonces, cautivó mi atención, me refiero a “El Diario de Ana Frank”. Recuerdo que me identificaba tanto con la personalidad de esa niña; alegre, curiosa, su carácter determinante, sus sueños, anhelos e ilusiones, sus sufrimientos y su intensidad por vivir aún en la adversidad. Recuerdo que yo también inicié a escribir mi propio diario también dirigiéndome a nuestra amiga imaginaria “Kitie”.

       Con el tiempo, me alejé de mis pocos libros, hasta que llegó a mi vida la influencia de mi rabino y mi rebetzin; (Manuel y Celia Hernández), ver cómo disfrutaban la lectura, la manera en que me contaban de qué trataban los libros que leían, con esa manera tan amena en que los narraban, además fueron regalándome libros que atrapaban mi atención, así es como poco a poco he ido descubriendo el mundo de las letras.

       Ahora también intento contagiar a otros este gusto, de hecho, Yolanda Guzik y yo, tenemos un club de libro, al que llamamos “Sefer Club”y este próximo marzo cumplirá 3 años. Cada mes y medio comentamos dos interesantes libros, la verdad es que disfrutamos mucho estas reuniones y ya están comenzando a participar también niños y jóvenes, que era una de nuestras metas.

       Les comparto a nuestros lectores de Chalutzim que en los últimos años he participado ayudando en la FIL (Feria Internacional del Libro de Guadalajara) en el stand del rabino Manuel Hernández, quien hace presencia en este foro como escritor desde hace 22 años (puedes visitar su página web y conocer su extensa obra literaria: http://www.mhernandez.com.mx ).

       Durante los nueve días que dura este evento he vivido muchas y diversas experiencias que se han ido acumulando con el correr de los años, pero hay algo que ha ido llamando mi atención, y es ver el reflejo de la lectura en la sociedad. Es decir, lo que se lee y lo que no se lee, en definitiva, marcará el actuar de un pueblo.

       En cuánto a la mayoría de los jóvenes, he podido observar en sus ojos esa “falta de chispa”; se les ve caminar por los pasillos de la Expo Guadalajara como robots, su expresión es una mirada apagada que descubre su indiferencia por los libros, así que su visita deja de manifiesto que fueron enviados obligadamente a cumplir con una tarea escolar que les dará el pase necesario para aprobar alguna materia. También están los jóvenes despistados que confunden esta feria del libro con alguna feria local de su pueblo, considerado o imaginando este evento como el quiosco de la plaza al que hay que dar vueltas recorriendo el lugar, coqueteando y lanzándose  a la sociedad tapatía como los galanes a “conquistar”. Lo mismo sucede con las muchachitas que en la imaginación de sus mentes recorren este sitio como si se tratara del certamen “Señorita Jalisco”, las hay incluso que se considerarían aptas para “Miss Mundo”. Claro está que al final de su fantasiosa “pasarela”, se les puede observar recostados grotescamente en la alfombra, mandando y recibiendo “mensajitos” desde sus celulares, comentando posiblemente en su twitter o en su facebook, lo agotados que se encuentran después de su visita “intelectual” a la FIL ¡Qué desperdicio de tiempo y foro! ¿No crees tú, estimado lector?.

       Por otro lado están otro tipo de jóvenes que son los que en realidad les gusta leer y van en búsqueda de libros que les ayuden a su formación, seleccionando obras que les instruyan, diviertan y fortalezcan en su crecimiento personal. Resulta tan agradable charlar con ellos, se les caracteriza por ser respetuosos, educados y abiertos al conocimiento de temas trascendentales. Muchos de ellos vienen acompañados por sus padres; en lo personal me resulta hermoso ver a estas familias, donde no solamente el amor por los libros es obvio, sino también la unidad y el amor entre sí. Considero que es precisamente en el hogar donde los niños pueden ser alentados a leer, viendo el ejemplo en los padres, y de esta manera ser iniciados y atraídos a la lectura.

       En este impresionante evento se puede hallar todo tipo de libros, en realidad lo que uno busca aquí lo encuentras. Tan solo para que te des una idea, están presentes más de 1,925 casas editoriales de 40 países. Sin embargo ha resultado sorprendente para mi observar en los últimos años, cómo la selección de los libros de muchas personas no está siendo la idónea para su bienestar intelectual. Por lo que debiéramos ponernos en alerta al ver la cantidad de libros que envenenan la mente y contaminan el corazón; y es que así como hallamos infinidad de buenos libros, cada vez se encuentra más basura literaria. Resulta escalofriante ver cuánta gente es presa fácil de esas lecturas, filas largas de personas ansiosas por comprar libros que promueven el egoísmo, la individualidad, la deslealtad, la conveniencia, lenguaje obsceno, desintegración familiar, libertinaje sexual, esoterismo, magia, etc.

        También resulta lamentable ver cómo poco a poco van quedando en el olvido libros clásicos y hermosos que han sido el deleite para muchas generaciones, por mencionar solo algunos ejemplos: “Corazón, diario de un niño” de Edmundo D’Amicis, “Mujercitas” de Louisa May Alcott, “El Tartufo” de Molliere, “Cándido” de Voltaire, “Hamlet” de Shakespeare, etc. 

       Pudiera hacer una lista larga de lecturas recomendables, pero mejor prefiero dedicar ese espacio, para recomendarte “El Libro de libros”, me refiero obviamente a La Biblia, curiosa y paradójicamente es el libro más vendido y menos leído, y lo que es más increíble todavía: ¡el más comentado….! Si lo más normal y congruente es que nadie comenta un libro que no ha leído, yo me pregunto, ¿cómo es posible que la mayoría de las personas opinen de la Biblia, cuándo nunca la han leído o apenas superficialmente?

       Lo interesante en este caso es que nunca es tarde para solucionar esta incongruencia, aunque el meollo es no solo leerla, sino descubrir en este maravilloso libro el mensaje de amor y salvación que D-os en su gracia nos ofrece.  En la Biblia encontramos las respuestas más importantes de la vida a las que todo ser humano se tiene que enfrentar: ¿Quién es D-os?, ¿cómo es El?, ¿cómo vivir cotidianamente nuestras responsabilidades familiares, sociales, laborales, espirituales, la ética desde la perspectiva divina?, ¿qué nos espera después de la muerte?, etcétera.

       La palabra Shalom (Paz), es la palabra más común usada en nuestra cultura judía, pero considero que es también la más ausente en la vida del ser humano. Y no me refiero a la paz que se relaciona con la guerra, ya que se puede vivir en un país completamente pacífico pero sin paz; me estoy refiriendo por supuesto a la paz interna, a la del alma.

       Leyendo la Biblia con un corazón sincero y humilde delante de D-os, es que podemos encontrar el sentido real de nuestra existencia. En sentido contrario, la soberbia y la arrogancia nunca han sido propicias para comprender la revelación divina, por que invito a que dejemos de lado toda postura arrogante e intelectual delante del D-os de nuestros padres y pidamos al Creador con sencillez que nos  ayude a conocerle realmente, a iniciar lo que nos resta de vida por el camino revelado por el Mesías, ten por seguro que hallaremos un tesoro repleto de bendiciones espirituales: ¡Su amor, perdón, redención, y algo que D-os nos prometió por medio de los profetas: Su Shalom en Yeshua, El Mesías de Israel!   “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”(Juan 8:32).

 _________________________

Myriam Levy es secretaria general de la AJMM

y Vice-presidenta de la IMJA

e-mail:   mlevys@hotmail.com