CRECE EL ANTISEMITISMO EN EL MUNDO

Yolanda Guzik


     Primero sucedió de manera silenciosa; ahora cada vez es más agresivo y descarado, creciendo de manera alarmante. Me refiero al antisemitismo, obviamente. En un sitio en la red que informa semanalmente los actos de este tipo, se señala que los ataques antisemitas en Estados Unidos aumentan en tiempo y daños. Publica que el 25 de enero en ciudades de Nueva York y Nueva Jersey hubo cuatro ataques lo que obligó a las autoridades locales a brindar más seguridad enviando patrullas durante los días de shabat. Etzion Neuer, director de la Liga Antidifamación de N.J. hizo pública su preocupación, mientras que Ruth Gafn decana de una escuela judía dijo que “Siempre hemos vivido en paz, sintiéndonos seguros. Estos ataques han cambiado nuestras vidas”.

      En Alemania un reciente informe presentado por Wolfang Thierse, presidente del Parlamento, el 20% de los alemanes siente “un odio latente contra los judíos”. En el informe se señala que existen en Alemania 29 organizaciones musulmanas que agrupan a 37,400 personas, las cuales enseñan y difunden ideas antisemitas, además de que proliferan los juegos virtuales en los que se coloca al judío como grupo “marginal y dañino”.

      ¿Qué estamos haciendo las distintas corrientes judías en el mundo al respecto? ¿Disimular, hacer como que no pasa nada? ¿No fue acaso esta misma actitud la que tomó por sorpresa a millones de los nuestros en Europa durante la segunda guerra mundial?. Las tribus de adolescentes que son infectados con el virus satánico del antisemitismo crecen sin control, como también crecen los grupos de neonazis y partidos políticos de ultra derecha (cuya visión casi siempre es contraria al judío).

      Por si faltara alguna cosa a este nocivo caldo de cultivo, algunos rabinos y practicantes ultraortodoxos en Estados Unidos, en su ignorancia y protagonismo se prestan a manifestaciones contra Israel argumentando un repudio al “sionismo” y abrazando a los enemigos de Israel (creyendo en su ingenuidad y torpeza que palestinos y antisemitas bajaran la guardia y vendrá la paz).

      En la jerga utilizada por los comunistas en los años ’60 se llamaba a este tipo de personas los “tontos útiles”. El lobo siempre será lobo, es su naturaleza, y los antisemitas no cejarán en su intento de aniquilar al pueblo judío. Nunca lo lograrán por supuesto. Mientras D-os exista, lo cual es para siempre, Israel tendrá su mano bendita y paternal cuidándole.

       Quién intenta dañar al pueblo judío vive bajo maldición, esto advierten la Biblia (Gen 12:3), como también advierte que  «el que toca a Israel, toca la niña del ojo de Dios» (Zac 2:8). En 1973, David Wilkerson, un vigoroso predicador norteamericano repudiado por los libertinos de esa nación (considerado profeta por la precisión de sus advertencias y vaticinios cumplidos), escribió en uno de sus muchos libros: “La Biblia también predice que una hueste de enemigos subiría contra Israel e intentaría saquear la tierra pero que todos los enemigos correrían derrotados, con sus corazones consumiéndose dentro de ellos. La Biblia sugiere que un judío pondrá en fuga a más de mil enemigos. Y diez harán huir a diez mil. Israel es invencible porque está fluyendo en curso de la profecía divina”.

     Aunque el antisemitismo crece en el mundo, como creyentes sabemos que D-os ama a Israel, que D-os abomina la maldad y la injusticia. Presentemos pues nuestra queja delante de Él y pidamos que en Su gracia nos conceda la sabiduría para hacer cada uno de nosotros lo que corresponda ¡Amén!.

    “Encomienda al Señor (Adonai) tus obras, y tus pensamientos serán afirmados” (Prov 15:3).