DE TODO UN POCO


CARTA DE UN LECTOR DE CUBA

Estimada Myriam Levy:

Querida hermana, desde que llegó a nuestras manos la revista Chalutzim, mi esposa y yo la hemos seguido consecutivamente, hasta el momento que mi hermano (¦) las recibiera desde México. Y además, a través de nuestra amiga y hermana (...) recientemente emigrada a Israel.

Lamentablemente vivimos en Matanzas, a una hora de la Habana y en el buzón de mi madre no ha llegado ninguna de estas estimadas y valoradas revistas. Desearíamos mi esposa y yo recibirlas de ser posible a nuestra dirección acá en Matanzas (anota domicilio). D-os mediante, les estaríamos muy agradecidos.

Les vamos a enumerar las que tenemos acá, por si les es posible mandarnos las faltantes que puedan: 29,30,33,34,35,36,38,50,52,53,55,56,57,58,63,65,66. Gracias.

Quisiera decirle también; si nos lo permiten, acerca de todo lo que nos gusta de Chalutzim como vocero de la Alianza Judía Mesiánica Mexicana: es muy instructiva, didáctica, actualizada e informativa.

Los testimonios allí plasmados, como los del Rab. Joel Liberman (verano 2012), me tocaron de manera personal. Sea bendecido su ministerio a judíos y cristianos es nuestra oración.

Las Convenciones son armoniosas, fraternas y de espíritu humilde.

La parte dedicada a las mujeres loable.

El trecho histórico es hermoso.

Y la Meditación en la Sinagoga excelente.

Y por último, y no por eso menos importante, las entrevistas, muy amenas y conmovedoras.

Desearía en lo personal poder cartearme con el Doc. Manuel Hernández G., su profundidad en el análisis bíblico la compartimos de manera especial, es sabiduría de lo alto, sea también bendecido por el Todopoderoso.

Lamentablemente como cubanos, no tenemos la forma de enviar algún donativo para Chalutzim, lo lamentamos seriamente. Por eso les rogamos amados, de serles posible, nos los envíen a estos sus también pequeños hermanos.

Que el amor del Padre, la gracia del Hijo (Yeshua) y la comunión del Espíritu Santo (Ruach haKodesh) sea con su pueblo, Amén.

NOTA DE LA DIRECTORA: por razones de privacidad nuestra revista omite el nombre del remitente, así como de las personas y direcciones que menciona. En verdad que esta carta nos ha alegrado y alentado ¡Muchas gracias a nuestros hermanos en la fe en Cuba!