MARANATHA, EL SEÑOR VIENE

Rebbetzin Celia C. de Hernández


Maranatha es una palabra aramea sin traducción, pero que significa «El Señor viene». Antiguamente esta palabra era usada como un saludo entre los creyentes judíos y cristianos de los primeros siglos de la era común, y es escrita por Juan al final del libro del Apocalipsis (en griego): «ercou kurie Ihsou», ¡Ven, Señor Jesús!

    Como se aprecia y desprende del texto mis queridas hermanas, se trata de una expresión de fe, de un anhelo de los judíos mesiánicos del primer siglo en cuyos corazones  resonaba todavía el eco de las palabras de Yeshua: «VENDRE OTRA VEZ» (Juan 14:3) y como todas sabemos, los tiempos que estamos viviendo nos indican por medio de los acontecimientos mundiales, que todo esto se perfila para la aparición del hombre de pecado (Antimesias); del impostor que se opone a D-os y a las cosas divinas, pero que contradictoriamente se sentará en el trono de D-os para que se le adore como tal: "el cual se opone y levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios" (2 Tes 2:4).

 

URGEN LOS NACIMIENTOS ESPIRITUALES

 

     Hermanas mías y amigos que leen este artículo, la Escritura nos dice que "el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios" (Juan 3:3); experiencia que la gran mayoría de judíos y gentiles no entiende puesto que se debe discernir desde el campo del espíritu y no del intelecto. El deseo de D-os es que respondamos a su amor paternal, pero para poder responder requerimos de creerle, y creer implica obediencia a lo que él nos pide.

     La experiencia del rabino Nicodemo, que era parte del Sanhedrín en el siglo I, nos concede una idea clara de lo que este nacimiento significa. Nicodemo conocía bien la Torá y el resto del Tanaj, pero solo en su sentido intelectual, por esto es que Yeshua le confronta y dice: "No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo" (Juan 3:7)

     D-os nos expresa abiertamente a todos los seres humanos que su voluntad es "que nadie se pierda, sino que todos los hombres procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9), sin embargo cientos o miles de millones de personas rechazan su amor y no quieren arrepentirse. Una conocida celebridad francesa dijo que "ella no tenía nada de qué arrepentirse". En otras palabras, permaneció en su soberbia y rebelión espiritual hasta el final de sus días.

 

YESHUA ESTA TOCANDO A LOS CORAZONES DE SU PUEBLO

 

     En estos días malos, malos en gran manera, D-os está tocando a las puertas de los corazones para que le dejen entrar a reinar ¿Cómo le podríamos decir que es nuestro Rey, si en realidad el yo está entronizado? Tenemos que ser sabias y aceptar que el mundo pretende engañarnos con sus artificios. Nos ofrece el deseo de dinero como satisfactor principal, el materialismo, los placeres, los viajes, las comidas y a nosotras las mujeres, las cosas que tú sabes amiga que nos llaman la atención. No nos dejemos engañar, pues como nos dice nuestro amado Mesías Yeshua, "porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee" (Luc 12:15).

 

Resultado de imagen para eclesiastes

    

     El rey Salomón después de haber caído y pasado por todos esos engaños del materialismo, nos deja su experiencia en ese hermoso libro de la Biblia llamado Eclesiastés, en el que nos permite ver un panorama sombrío, un repaso detallado de cómo las cosas del mundo sin el apoyo y bendición divinas producen solo vacío e insatisfacción, urgiéndonos a buscar y depender siempre del Señor: "El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre" (Ecle 12:13).

 

TODO TIENE SU TIEMPO

 

     En este libro en el que D-os inspiró a Salomón para hablarnos a sus hijos, se nos dice que todas las cosas tienen un tiempo en la vida, incluyendo TIEMPO DE MORIR y como repite mi esposo con frecuencia, "en la vida solo el amor de D-os y la muerte son las únicas cosas seguras", lo cual nos permite entender cuánta paciencia nos tiene D-os esperando que un día respondamos a su llamado de amor; respuesta que conlleva morir al yo y al pecado en el que se vive o hemos vivido por tantos años ¿Necesitamos más muestras del amor de D-os para nosotras?.

     Responder al llamado del amor divino se debe traducir en un nacimiento espiritual que se refleje en nuestro modo de vida, pues como dice Rab Shaul: "Ya no vivo yo, mas ahora el Mesías vive en mi" (Gal 2:20). Este nacimiento nos concede como ustedes saben mis queridas hermanas y amigas, el ingreso a la vida eterna en el reino de Yeshua. Tuvimos mucho tiempo de vivir para el mundo lo cual nos trajo muerte espiritual. Luego vino el Mesías, tocó a nuestro corazón y nos dio nueva vida. Hace muchos años leí que "el que nazca una vez morirá dos veces, y el que nazca dos veces morirá una sola vez".

 

MUERTAS AL PECADO

 

     Muchas personas viven engañadas y en el error, creen que la vida de fe es cosa de ritos y rezos, piensan que con ello agradan a D-os. Pero él lo que nos pide es todo, nuestro corazón en una entrega total, así que muertas al pecado, la vida del Mesías se manifieste a través de nosotras en este mundo entenebrecido y putrefacto. Que seamos ante su presencia y ante la sociedad, olor fragante para los que han de responder también al amor de D-os.

     En los últimos años y en lo que va de este siglo hemos visto como este mundo se ha transformado para mal y su declive parece no detenerse. La maldad y la violencia no paran, los políticos rompen los pactos contraídos y sus gobiernos se sumen en la inestabilidad.

 

MARANATHA, EL SEÑOR VIENE

 

     El clima de zozobra e incertidumbre mundial parecen decirnos que el tiempo tan esperado por los creyentes de los primeros siglos está cercano, que el retorno glorioso del Mesías YESHUA está a la puerta, lo cual nos alienta a continuar orando, perseverando en la fe y compartiendo a nuestros hermanos el mensaje de salvación y esperanza. Pero si basamos nuestra esperanza en las circunstancias externas y en lo que los hombres hacen o nos prometen, como dice la Biblia "somos los más miserables de la tierra", ya que nuestra esperanza está en lo eterno y verdadero, en Aquél que no miente y nos dijo «VENGO PRONTO», en el Amén, en el Testigo Fiel, en el que nos repite en su Palabra muchas veces "Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará"(Heb 11:37).

 

TIEMPO DE PLANTAR

 

     El mundo a través de los siglos ha estado sembrando maldad en todos los órdenes, y todo lo que se planta produce fruto ¿Cómo afrontar la crisis mundial que se avecina, si lo que se ha sembrado es incredulidad, impiedad, violencia, drogadicción, perversiones y tantas semillas originadas en el reino del mal? ¿Qué cosecha están recogiendo y recogerán si rompieron los pactos con D-os, incluso en Israel, donde no hay pocos que confían en su origen y no en nuestro D-os, qué se puede esperar?

     A pesar sin embargo de tanta maldad y este panorama adverso, queridas amigas, esta crisis mundial la podemos considerar también como una oportunidad para sembrar la semilla de la Palabra entre nuestra gente, de llevar la esperanza de nuestro D-os a los espiritualmente perdidos. El Mesías lo dijo con claridad: "Yo he sido enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mat 15:24).

     En el libro del profeta Jeremías se nos dice cómo debe ser esta siembra de la Palabra: "Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espinos" (4:3) ¿Qué significa esto? Que nos fijemos bien en qué tipo de corazones estamos sembrando la semilla divina, que no perdamos tiempo en pantanos, en personas que rechazan a D-os y cuyos corazones están endurecidos por el pecado y no desean saber nada del Señor D-os de Israel (ignoran que la palabra judío significa «alabanza a Dios»).

 

¿TIEMPOS FINALES? EN DIOS HAY ESPERANZA

 

     Yo creo que estamos entrando en los tiempos finales previos al retorno del Mesías, lo cual nos confronta o debe confrontar a todos con nuestro sentido existencial. El rey Salomón al hacer un recuento de su vida en el libro ya mencionado, declara su fastidio e insatisfacción por las riquezas y su estilo de vida mundano que le había alejado de D-os, reconoce lo efímero de la vida, y la necesidad de aprovechar el tiempo conforme a los propósitos divinos: "Miré todas las cosas que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu" (Ecle 1:14).

     Resultado de imagen para eclesiastes 12 1Si no has leído el Eclesiastés, léelo, los años perdidos por Salomón en las cosas que gustan al mundo, nos hacen reflexionar sobre el verdadero sentido de nuestra existencia: "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas no tengo en ellos contentamiento¦ y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio" (Ecle 12:1,7).

     Finalmente te comparto esta reflexión amiga(o); si ya eres una persona vieja y has vivido como la mayoría lo hace de manera mundana, o si eres joven, haz un alto en el camino como lo hizo Salomón. Busca a D-os de todo tu corazón pues él se dejará hallar si le buscas, arrepiéntete de tus pecados (que YESHUA cargó en la cruz para que tú te salvaras) e invítale a reinar en tu vida. Haz de la Biblia tu libro de vida en lo sucesivo, pues en él hallarás el mensaje de paz y salvación que el D-os de Israel nos dejó a través de los Patriarcas, de Moisés y los Profetas. Un mensaje que además de dar luz y sentido a nuestras vidas queridas amigas y personas que leen este artículo, trae paz y bendición también para nuestros hogares y familias, tesoros que como sabemos muy bien, el mundo no da ni tampoco se pueden comprar con dinero. En D-os hay esperanza. Shalom.    


La rebbetzinCelia C. de Hernández es consejera espiritual de la AJMM.

Email: celiacornejoh@gmail.com