EL MESÍAS EN EL TANAJ, IV PARTE

Yolanda Guzik


Siempre se ha enseñado que el Mesías tiene que venir en los últimos días para salvar a Israel de todos sus enemigos, ganar las guerras del Eterno y establecer la verdadera paz en el mundo, en sus días sucederá que el lobo morará con el cordero, y el leopardo se acostará con el cabrito, cada hombre se sentará bajo su vid y su higuera, y los gentiles le servirán (Isaías 11:6-9). Y eso es verdad, pero no es todo, entendamos que en el Tanaj hay cientos de profecías mesiánicas esparcidas en sus diferentes libros, y como si fueran un gran rompecabezas, tenemos que encontrarlas y unirlas en el lugar que le corresponden, de otro modo sólo veremos una parte de un todo, pero no estamos viendo la imagen completa.

     Una de las profecías más reveladoras acerca del Mesías, pero que desgraciadamente poco se enseña, nos habla de la muerte del Mesías. Sí, tal como lo oyen, la Biblia nos habla de que el Mesías sería muerto, y así lo dice el profeta Daniel: "Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y reedificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas. Se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí. Y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el Santuario, pero su fin será como una inundación, y hasta el fin de la guerra han sido decretados asolamientos."

     Si leemos esta porción de las Escrituras en hebreo nos dice que el Ungido (Mesías) será cortado, en hebreo cortado se refiere a la palabra karet y su significado viene a ser: "muerte por mano de D-os cuando no era aún el momento de morir". Esto también concuerda perfectamente con la profecía de Isaías 53: "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido, Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados¦ Mas el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros¦ como oveja fue llevado al matadero¦ enmudeció, y no abrió su boca¦ y por la rebelión de mi pueblo fue herido¦ aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca¦ Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad del Eterno será en su mano prosperada¦ Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores"

     Y aunque en esta ocasión no hablaré con detalle acerca de la profecía de Isaías 53, creo que es en sí muy clara, tanto él como el profeta Daniel coinciden en que el Mesías había de morir, e Isaías nos da la razón: en expiación por el pecado de todos nosotros.

 

Resultado de imagen para destruccion del templo de jerusalen en el año 70

                                           Destrucción de Jerusalén, Año 70

 

    Por otro lado quiero aclarar que esta profecía de Daniel 9:24-27 es muy amplia y habla de muchas otras cosas por demás interesantes y complejas, las cuales trataremos en otro número, sin embargo hay algo que si quiero abordar: la profecía dice que después que le quiten la vida al Mesías, vendrá un príncipe que destruirá la ciudad y el Santuario; ese príncipe al que se refiere la Biblia es Tito el emperador Romano, quien en el año 70 de nuestra era, entró a la ciudad de Jerusalén y la destruyó junto con el Templo, es un hecho histórico como todos sabemos que eso ocurrió aproximadamente 37 años después de la muerte de Yeshua. ¿Coincidencia? No lo creo.

 

Nota: si nos has leído la parte I, II y III lo puedes hacer en nuestra página en la red www.ajmm.org.mx oprime el botón Chalutzim, donde encontrarás nuestra hemeroteca.


 

Yolanda Guzik:  yolandaguzik@hotmail.com