Editorial

Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos: Es un gusto una vez más poderlos saludar y aprovecho para desearles que este año que empieza el Señor los bendiga con salud y con muchas alegrías.

Las últimas noticias con las que hemos desayunado no han sido para nada digeribles, todo lo contrario: En Australia un incendio devastador ha consumido millones de hectáreas, trayendo muerte y destrucción a la flora y a la fauna del país. El continente está viviendo una de sus peores temporadas de incendios forestales, alimentados por temperaturas récord y meses de severas sequías.     Y , según trabajadores de emergencia, lo peor aún está por venir.

Por otro lado la paz del mundo se ve amenazada por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, desgraciadamente esta conflagración puede escalar aún más. Tal vez muchos de nosotros no habíamos oído antes hablar de QasemSoleimani, el segundo hombre más poderoso de Irán después del líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei. Si no tenemos mucho conocimiento del tema puede resultar muy atrevido de nuestra parte opinar, por lo que quiero compartirles aquí el parecer del Primer Ministro de Israel Benjamín Netanyahu: “QasemSoleimani fue responsable de la muerte de incontables inocentes… Llevó la inestabilidad a muchos países. Durante décadas, alimentó el miedo, la miseria y el dolor, y planeaba llevar a una situación incluso peor”.  Y también expresó: “Hay que felicitar al presidente Trump por actuar rápida, decidida y valientemente contra el architerrorista, que fue el arquitecto y el motor de la campaña de masacres y terrorismo a lo largo y ancho de Oriente Medio y el mundo”, añadió. (Aurora Israel digital). Desgraciadamente  a veces es necesario tomar medidas drásticas y difíciles para evitar males mayores.

Y en medio de todo esto, mucha gente se pregunta si esto desencadenará una Tercera Guerra Mundial o al tan temido Armagedón. No es necesario entender el libro de Apocalipsis para tener conocimiento de las señales de los últimos tiempos.    Si leemos los evangelios Yeshua profetizo la destrucción del templo y habló de una manera muy clara y sencilla acerca de los tiempos previos a su retorno:

 

“Cuando Jesús salió del templo, sus discípulos se le acercaron para mostrarle los edificios del templo. Entonces él les dijo: “¿Ven ustedes todos estos edificios? Les aseguro que todos ellos serán destruidos. ¡Ni una sola pared quedará en pie!”

 “Después, Jesús y sus discípulos se fueron al Monte de los Olivos. Jesús se sentó y…le preguntaron:  ?¿Cuándo será destruido el templo? ¿Cómo sabremos que tú vendrás otra vez, y que ha llegado el fin? ¿Cuáles serán las señales? ? Jesús les respondió: ¡Cuidado! No se dejen engañar.  Muchos vendrán, y se harán pasar por mí, y le dirán a la gente: “Yo soy el Mesías”. Usarán mi nombre y lograrán engañar a muchos…  Ustedes oirán que en algunos países habrá guerras, y que otros países están a punto de pelearse. Pero no se asusten; esas cosas pasarán, pero todavía no será el fin…  Porque los países pelearán unos contra otros, la gente no tendrá qué comer, y en muchos lugares habrá terremotos…  Aprendan la enseñanza que da la higuera. Cuando a este árbol le salen ramas tiernas y hojas nuevas, ustedes saben que ya se acerca el verano.  Del mismo modo, cuando vean que todo está pasando como les he dicho, sabrán que pronto vendré de nuevo.” (Lucas 21, traducción de la Biblia en lenguaje actual)

Una de las funciones del Mesías era también ser profeta, Moisés así lo enseñó en la Torá: “Y el Señor me dijo: Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.”Shalom


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