D-OS NUNCA OLVIDA A LOS SUYOS

Myriam Levy-Chernoff


Vivencias de mi 3er viaje a Etiopía

“A Adonai presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar”  (Proverbios 19:17)

Recientemente regresé de mi tercer viaje a Etiopía, y quiero decirte que cada uno de ellos me ha brindado nuevas experiencias, y aunque el espacio no me permite compartirlas todas, trataré de incluir en este artículo las más que pueda. 

 

     Primero que nada, quiero ser sincera al decir que cada vez que estoy por realizar este viaje a ese lejano país, no deja de causarme algo de ansiedad ya que los retos a los que nos enfrentamos no son pocos, por lo que siempre valoramos mucho las oraciones de aquellos que en verdad oran por nosotros.

     En esta ocasión yo iba determinada a comunicarme más, por lo que he estado aprendiendo palabras y expresiones en este difícil idioma (amhárico) lo cual me permitió tener una mayor cercanía con todas las personas con las que interactué.

Mi esposo, como la mayoría lo sabe, es Joel Chernoff, quien desde hace 27 años tiene el cargo de Secretario General de la Alianza de Judíos Mesiánicos de América (MJAA), y dentro de sus múltiples responsabilidades, es supervisar el trabajo de ayuda humanitaria que se realiza en Etiopía desde el año 2006, trabajo que se lleva a cabo en zonas altamente pobladas por habitantes judíos, conocidos como "Beta Israel" o “Falashas”, quienes lamentablemente viven en condiciones muy devastadoras. La MJAA cuenta con dos oficinas localizadas en Bahir Dar y Gondar y se tiene personal de planta laborando durante todo el ciclo anual, todos son profesionales etíopes. 

 

CLINICAS MEDICAS GRATUITAS.

 

     Cada año, la MJAA realiza entre ocho y diez rondas clínicas médicas gratuitas, brindando procedimientos de cirugía menor y mayor, pruebas de laboratorio y medicamentos, derivaciones hospitalarias para tratamientos adicionales así como procedimientos quirúrgicos especializados. Este trabajo se realiza con mucha cercanía con el gobierno Federal, Regional y Local, ya que por su conducto nos canalizan las personas con mayor necesidad y que menos recursos tienen.

     Esta vez, también regalamos muchos pares de zapatos nuevos (previo a mi viaje, contacté a algunas amigas para compartirles esta necesidad y no dudaron en contribuir financieramente para este objetivo, a quienes les agradecemos su generosidad) por lo que ya en Etiopía me fui al mercado (por cierto un mercado nada cómodo, ni bonito… no me gustó nada estar en ese lugar) y me puse a negociar la compra de los zapatos hasta que llegué a un buen precio, y así es que llegamos con costales de zapatos al hospital localizado en Motta.

 

   Me organicé con nuestro equipo y mientras los profesionales de la MJAA se encontraban realizando su valioso trabajo médico, yo me metí a una oficina para organizar la entrega de los zapatos por lo que pedí a dos asistentes que fueran a traerme de a poco a poco a personas que no trajeran zapatos, y una vez que entraban a la oficina se medían el calzado. Muchos tenían sus pies desfigurados, ¡realmente era un escenario muy triste! Pero el hecho de verles su cara de felicidad al recibir los zapatos era un gozo inexplicable el que sentíamos; muchos de ellos nos dijeron que era la primera vez en su vida que estaban usando zapatos, eso me impacto muchísimo! Son cosas que uno no se imagina… simplemente quizás por la comodidad en la que vivimos, la cual no da para imaginarnos semejante situación de estas preciosas y sencillas personas… que en realidad carecen de todo, y cuando digo todo, es todo! Ya que servimos a los pobres de los pobres y a los enfermos de los enfermos.

 

     Una vez que les entregábamos los zapatos, les pedíamos que no pasaran la voz ya que no teníamos zapatos para todos, pero no pasaron 20 minutos de que habíamos iniciado la repartición de zapatos, cuando nuestro videógrafo me urgió a asomarme afuera de la oficina para que viera esa escena… ¡Muy grande fue mi sorpresa!, la voz se había corrido rápidamente y ahora había una fila larga, larga, laaarga de etíopes descalzos esperando por sus zapatos. Por supuesto no nos alcanzaron los zapatos para todos, pues la mayoría no tiene y si los tienen están en pésimas condiciones… ¡oh mis preciosos descalzos… me rompieron el corazón! También yo llevaba dos maletas con ropa para regalar, ropa de diferentes tamaños, para bebes, niños y adultos.

      En este mismo día, conocí 2 niñitas (en este reportaje verán una foto donde estoy con ellas), una de 10 años y la otra de 5, resulta que la más pequeña es huérfana y me impacto mucho su testimonio, ya que ella vivía con su mamá quien tiene una vida muy desequilibrada y es conocida por vagar por las calles, además, golpeaba y maltrataba mucho a su hijita, hasta que esta niñita decidió salirse de su casa para no volver más. Así es como decidió iniciar su caminata por las calles, hasta que se detuvo a tocar una puerta de una casa de personas desconocidas, le abrió una señora que se sorprendió al ver esta inesperada ‘visita’ a lo que la niña no dio muchos segundos para declarar el motivo de su presencia, sus palabras fueron: ‘Por favor, déjeme quedarme en esta casa, yo no quiero volver a la mía.. por favor… déjeme vivir con usted…’. Sucedió que la señora resultó ser una falasha (judía etíope) con una alma misericordiosa y llena del amor de D’os, quien no dudó en ese instante hacerse cargo de la pequeña y ahora es una integrante más de esa familia. Esta señora resultó ser la hermana de nuestra directora en Etiopía, ‘¿qué pequeño es el mundo, no?’ y la historia no queda aquí, resulta que esta señora es muy trabajadora, ella cocina comida etíope para vender y hace un par de años le cortaron una pierna… y nosotros que nos quejamos tanto! verdad?

 

GRAN MILAGRO

 

    Hace 4 años un joven de 13 llegó a la clínica, tenía un enorme tumor canceroso en su cuello que le impedía tan siguiera girar su cabeza, aún tenemos videos donde lo vemos llorando, ríos de lágrimas corrían por sus mejillas de ver su difícil condición, por lo que la MJAA decidió dar el tratamiento necesario y D’os hizo el milagro de sanarlo 3 años después, los doctores lo han declarado ya libre de cáncer y ahora es un joven de 17 años que tiene sueños y anhelos, por lo que quiere ser doctor y ahora estamos buscando quien lo patrocine en sus estudios!

 

POZOS DE AGUA

 

     También dedicamos tiempo para ir a visitar el pozo de agua número 37 que recientemente excavó la MJAA. La camioneta nos dejó hasta donde ya no pudo entrar, y a nosotros nos tocó caminar el resto del tramo, que a simple vista podíamos ver un puntito azul que era donde se encontraba el pozo, tan solo alcanzar a ver a la distancia el destino final de mi caminata me alegró mucho, pero lo que no contaba era descubrir que no era en línea recta, ja ja ja ahora me da risa, pero ese día no tanto, ya que tuvimos que rodear mucho debido a ríos, piedras, subidas y bajadas, etcétera. Pero una vez que llegamos nos dio felicidad ver a tantas familias que venían con sus tanques para llenarlos de ese vital liquido, y aunque llegaban cansados y asoleados, aun se podía ver reflejado en sus rostros el alivio de refrescarse tomando agua y regresar a sus hogares con provisión de agua limpia.  

    

   Ese día, como me había sobrado un poco del dinero que recabe para comprar los zapatos, decidí comprar comida y gastar hasta el último centavo, así que llevamos hamburguesas partidas por mitad para que más personas comieran y así las repartimos, solo era el pan con la carne, ya que si le añadía queso, lechuga, jitomate, etc. se elevaba el precio, y fue lo mejor que pude negociar en precio con el hotel… solamente pan y carne, así que cuando llegamos al pozo de agua pudimos alimentar a todos los que llegaban ¡y vaya que tenían hambre!

Al día siguiente de haber visitado el pozo de agua, estaba leyendo la Biblia en el 2 libro de Samuel el capítulo 6, y hubo una parte que cautivó mi atención cuando leí que el rey David hizo lo siguiente: “Y repartió a todo el pueblo, y a toda la multitud de Israel, así a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un pedazo de carne…”. Se me hizo que de una manera simbólica estábamos también alimentando a los súbditos actuales del rey David en Etiopía en la manera en que él lo hizo en Israel, ¡con un pan y un pedazo de carne!  (por medio de su descendiente Yeshua, el Mesías Rey). Se me hizo algo muy especial ¡Muy dulce!

   Otra cosa que les quiero compartir en este tema de los pozos de agua, es que el gobierno etíope recientemente se acercó a la MJAA para decir que hay 164 pozos de agua descompuestos en la parte norte de Etiopía que es donde más se encuentra concentrada la población judía, y piden que si la MJAA pudiera repararlos. Esto es una gran oportunidad para bendecir a muchas familias más, pues el costo de un pozo nuevo cuesta entre $10,000 y $12,000 dólares, sin embargo reparar un pozo de agua cuesta $900 dólares aproximadamente, por lo que este es un nuevo proyecto a realizar y es motivo para seguir orando por corazones generosos que con su ayuda financiera sigamos llevando el amor de Yeshua de una manera práctica y urgente a realizar.

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mateo 25:35-36)

 

 

 

 

 


Myriam Levy es presidente de la AJMM y vicepresidente de la IMJA

Email: mlevys@hotmail.com