¿Y TÚ, DE QUIÉN ERES AMIGO?

Elizabeth Hernández-Bellón


Las Escrituras nos dicen: “¡Oh almas adúlteras!, ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?, Cualquiera, pues que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Santiago 4:4).

Queridos lectores, esta pequeña reflexión inicia con una interrogante:¿No sabéis?, aquí se nos pregunta si estamos enterados o no, para luego aclarar que si somos amigos del mundo, nos constituimos enemigos de DIOS, pero no solo vemos la pregunta que es lanzada, si no también obtenemos una respuesta ‘cualquiera’, sin excepción, que tenga por amigo al mundo es un enemigo de DIOS.

Entonces y  una vez que hemos respondido la pregunta de ser amigo (de DIOS o del mundo) debemos respondernos qué es la amistad. La amistad es una relación afectiva que se puede establecer entre individuos, a la cual están asociados valores fundamentales como el amor, la lealtad, solidaridad y compromiso, que se cultiva con el trato asiduo e interés reciproco a lo largo del tiempo, la palabra amistad proviene del latín “amicitas” que proviene del verbo “amare” que significa amar.

Si logramos comprender que el escritor del libro de Santiago, dice almas adúlteras, entonces tenemos que preguntarnos qué es ser un adúltero/a. La palabra viene del latín ad (cerca de…)+ ulter. De alter (otro) + erum, es decir, significa “el que está cerca de otro”. Por eso se dice que quien viola la fidelidad conyugal lo hace porque está cerca de otra persona, y no donde se supone debería estar.

Una Vez, que entendemos apropiadamente y hemos respondido la pregunta ¿de quién somos amigos?, tendremos, que si nuestra respuesta es con el mundo, entonces es que somos almas adúlteras, por lo que estamos violando la fidelidad y estamos cerca de otro con el que no deberías estar, entonces podemos estar seguros que nos hemos convertido en enemigos de DIOS,posición que definitivamente ni queremos ni nos conviene.

     Para comprender mejor esto, entonces veamos qué es ser un enemigo; esta palabra viene del latín “inimicus” que significa “no amigo”. El enemigo es alguien que no está contigo sino que está en contra de ti, que tiene un desacuerdo con uno. De manera que el que se convierteen  enemigos de DIOS, también está en desacuerdo con nosotros, no existe vínculo alguno de fidelidad, lealtad, etc.

Podemos ver al respecto lo que Yeshua nos dice en las Escrituras (1ª Juan 2:15-17 y leamos con detenimiento estas palabras):

 

   “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él (v.15).

Porque lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo (v.16), el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de DIOS permanece para siempre” (v.17).

 

    Tú,amigo(a), que estás leyendo esta reflexión, entendamos que es por la bendita voluntad y soberanía de DIOS que quiere hablarnos y decirnos que quiere ser nuestro amigo, que desea que entablemos hoy una relación de amistad con nuestro Salvador (el Mesías YESHUA), que hagamos pacto de lealtad con el único que nunca va romper ese pacto, que cumplirá sus promesas, pues son eternas y seguras. A lo largo de las Escrituras podemos ver tantos ejemplos de amistad y las consecuencias de ese pacto de amistad, pero también podemos ver lo que implica ser enemigo de DIOS y romper el pacto de amistad; un adúltero ante DIOS, de haber rechazado su amistad por la simple amistad con la materia y el pecado (que el mundo nos ofrece).

Como contraparte nuestro Señor nos dio la definición de un verdadero amigo: Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos, Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando, Ya no os llamare siervos, porque los siervos no saben lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi padre, os las he dado a conocer”(Juan 15:3-15). Yeshua es el ejemplo perfecto de un verdadero amigo al poner su vida por sus amigos, es decir, por nosotros.

     En el Tanaj vemos la amistad de David y Jonatán, hijo de Saúl, quien a pesar de la enemistad y persecución de su padre contra David e intentos por matarle, él se mantuvo fiel al pacto de amistad hasta su muerte, así como David cumplió también su parte; independientemente de la presencia de Jonatán o no, pues los pactos permanecen firmes, aun cuando se está lejos o cerca, en presencia o en ausencia (1 Sam. Caps: 18-20).

     Amigos, nuestro amado Mesías es digno de toda nuestraconfianza, sin embargo él nos pide requisitos que cumplir por parte nuestra y son claros:“no amemos al mundo y lo que el mundo ofrece”.

     Nosotros tenemos otras metas y otros objetivos por cumplir; tengamos claridad en que el primer requisito es Amar a DIOSpor sobre todas las cosas, y que el segundo, implica obedecer su Palabra, con lo que el Señor sella el pacto viniendo a morar en nuestros corazones:“El que me ama, mi palabra obedecerá, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él” (Juan 14:23).

En la epístola de Santiago podemos  ver claramente que DIOS nos especifica su voluntad y la necesidad de obedecerle:“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solo oidores, engañándose a vosotros mismos.Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida como era.Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace” (1:22-25).

La Palabra es clara y demanda ser obedecida, si nunca has rendido tu vida al Señor, hoy tienes la oportunidad de hacer ese pacto con DIOS y hacer un análisis de tu vida, aunque todos debemos con frecuencia hacerlo, de revisar nuestros deseos, afectos, inclinaciones y pactos, y en lo espiritual no tenemos que responder más que a DIOS y él es fiel y justo para perdonarnos y librarnos de toda maldad. No esperemos más tiempo pues los días son malos y no sabemos cuándo será nuestro último día, gocemos de la amistad, amor y pacto con nuestro amado Yeshua, pues hoy es el día de hacer o renovar ese pacto eterno, pacto de amistad perfecta, confiable y eterna. 

 

Dra. Elizabeth Hernández-Bellon es miembro de la AJMM.

    Email: liz@eljardindeliz.com