EL QUE OBEDECE AL CONSEJO ES SABIO

Myriam Levy-Chernoff


Para iniciar con nuestro tema, quiero compartirles brevemente la opinión de mi esposo Joel Chernoff, con relación al consejo, la cual considero muy apropiada para nuestro tema:

Buscar consejo es un hábito muy inteligente y sabio para cultivar. La probabilidad de éxito aumenta enormemente cuando se tiene en cuenta los consejos de personas con experiencia en nuestro proceso de toma de decisiones. Por el contrario, el riesgo de fracaso es alto cuando tomamos decisiones importantes basándonos únicamente en nuestras propias deliberaciones.

   Para ilustrar mejor la eficacia del consejo de una manera sencilla, lo compararemos a los espejos en nuestro auto (el retrovisor y los laterales), estos cubren nuestros puntos ciegos, además, muchas veces los objetos están tan cerca que no podemos observarlos claramente y nos pueden ocasionar accidentes. Así mismo es similar cuando acudimos a nuestros consejeros, ellos pueden ayudarnos a observar lo que no alcanzamos a ver y nos protegen de tomar malas decisiones que pueden afectarnos seriamente”. -Joel Chernoff

 

   Ahora, definamos cual es el significado y el concepto de CONSEJO:

*CONSEJOdel latin consilium, es el parecer o la opinión que se emite o se recibe para hacer (o no hacer) algo.

*REAL ACADEMIA ESPANOLA: Opinión que se expresa para orientar una actuación de una determinada manera.

 

QUE DICE LA BIBLIA SOBRE EL CONSEJO?

 

‘El camino del necio es derecho en su opinión;
Mas el que obedece al consejo es sabio.’

                                     Proverbios 12:15

 

    Algo que me ha sorprendido mucho a través de los años, es ver a la mayoría de los que se dicen ser creyentes, no consideran en lo absoluto pedir consejo espiritual  a sus líderes (ya sea rabino, pastor, etc) antes de tomar aquellas importantes decisiones en sus vidas. Por lo general deciden por si mismos lo que van hacer y lamentablemente, además de no ser evaluadas sus decisiones a la luz de las Escrituras, más bien las toman basadas en sus propios pensamientos, deseos y proyectos, pero eso sí: !Lo único que si les gusta pedir siempre es ‘oración’ para que D’os ‘bendiga’ sus decisiones!

     El resultado frecuentemente es que terminan embarcados en una serie de problemas y severas complicaciones, además, muchas de las consecuencias son tan serias y afectan a tantas personas, sin que jamás lo piensen antes de tomar sus decisiones. Lo peor es que una vez hecho el daño, muchas veces ya no se puede reparar o si acaso parcialmente. Es muy triste ver que pudieron haberse evitado tantos daños y sufrimientos si hubieran pedido un sabio consejo a tiempo. Pero no, faltó la humildad, y por supuesto, depender del Señor.

    Muy frecuentemente se ve a estas personas pidiendo consejo después de que hicieron lo que a ellas les parecía bien, ya que recibieron o están recibiendo las consecuencias de sus malas decisiones, y entonces, ya crecido el problema, acuden a pedir ‘consejería’ para que les ayude a solucionar las cosas. O sea, hacen las cosas completamente a la inversa, casi siempre anteponiendo su criterio y voluntad personal, de manera que el «hágase Señor tu voluntad» es letra muerta.

   La Biblia nos habla del valor del consejo sabio, del que desea der guiado por D-os:

 

“Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre;
Mas el hombre entendido lo alcanzará”. Proverbios 20:5

 

   La Palabra de D-os es medicina, por eso me gustaría alentar a quien(es) haya(n) caído en esta situación a que medites al respecto y que consideres seriamente en adelante pedir consejo antes de tomar decisiones trascendentales. No es lo mismo elegir entre un vestido o comer en un restaurant, a decidir casarte, aceptar, o renunciar a un trabajo. Son cosas evidentemente distintas.

   D’os tiene planes y proyectos específicos para tu vida, y para que puedas cumplirlos, es necesario contar en muchos casos con la ayuda y sabiduría de aquellos líderes que el Señor ha puesto en tu camino (empezando con tus padres en casa, tu rabino, etc.); ellos están para ayudarnos a crecer espiritualmente y también para nuestra protección. Créeme que el fruto que recibimos por implementar este buen habito, nos brinda paz y un camino más seguro por el cual podemos transitar, como también nos ayuda a templar nuestro carácter, aprendiendo a dar pasos con mayor cautela y reflexión, cuestión que nos beneficiara tanto en nuestro presente como en nuestro futuro.

 

“Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo;
Mas en la multitud de consejeros se afirman”.
 Proverbios 15:22


Myriam Levy es presidente de la AJMM y vicepresidente de la IMJA

Email: mlevys@hotmail.com