Cuidemos a los nios
(Necesitan ayuda en medio de la Tormenta)

Myriam Levy S.


Creo que todos nos hemos deleitado contemplando la inocencia de los niños, así como su fragilidad. Verlos desde que nacen, su desarrollo, sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus dibujos, sus ocurrencias, sus gustos, sus alegrías y sus tristezas. Realmente son ¡fantásticos!.

Lamentablemente, como nunca antes en los últimos siglos estamos viendo un número de niños cada vez mayor, que por varios factores están siendo orillados a la depresión, la violencia, la delincuencia, el bullying (acoso escolar), incluso al suicidio, etc.

¿Qué les está sucediendo a estos niños? ¿Qué y quiénes influyen en contra de ellos? ¿Qué podemos hacer? Gran parte de los sucesos que forman a un niño, los vive en su hogar, como lo es su instrucción religiosa, educativa, familiar, social, etc. Allí se determinará gran parte su carácter y desarrollo hacia el futuro.

Pero será bueno que analicemos algunas de las circunstancias adversas a las que se están enfrentando los niños del siglo XXI:

1) NO ESTAN SIENDO INSTRUIDOS ESPIRITUALMENTE: Muchos padres argumentan que de pequeños no les van a enseñar nada con relación a D-os, que cuando sus hijos crezcan, ellos tomen sus propias decisiones, lo cual les deja ante la vida en estado de indefensión religiosa y espiritual. A merced de que tomen el camino equivocado con serias consecuencias para su vida. D-os nos indica exactamente lo contrario, que los instruyamos en sus caminos: “Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de el”  Prov. 22:6

2) NO VIVEN EN UN ENTORNO FAMILIAR AFECTIVO: Muchos de estos niños, están tristes por falta de afecto familiar, no reciben un abrazo o un beso, no los escuchan, se sienten solos…. muy solos. Cuando estos pequeños crecen con ausencia de afecto de sus padres, están propensos y vulnerables  a ser presas de personas que abusen de ellos en todos sentidos. Cualquier engañador(a) encontrará un campo fértil para sembrar sus engaños.

3) NIÑOS CONSENTIDOS: Como se escucha en el presente a no pocos padres la siguiente frase: “Yo quiero darle a mis hijos lo que nunca tuve”, lo peor es que sin meditarlo por lo general es justamente lo contrario, les hacen un daño terrible. ¡Cuántos niños hay que no conocen la palabra No!
Estamos hablando de “darles lo que pidan”. Si supieran el daño que hacen a sus hijos en consentirlos, ¡cuánto sufrimiento les ahorrarían en su futuro! Niños con celulares costosos, obsesionados con sus nintendos, aparatos de sonido y computadoras. En lo personal me impresiona ver que gran cantidad de estos niños ya no les importa ver ni hablar con nadie más. Se sienten plenos su “mundo virtual y celular”. Esto es un simple ejemplo de lo que los padres están creando a causa de tanto consentirles. Lo peor es que esta nueva generación de niños considera que su situación es lo “normal”, lo que lleva a preguntarnos ¿Qué será de ellos ya que crezcan, ¿Podrá entablar una comunicación normal si no están ya habituados a dialogar, si han sido formados en su egoísmo existencial?.
En otro aspecto de su precaria formación (si no es que indigente), si de casualidad se les dice un “No” a alguna de sus tantas peticiones y exigencias, la criatura arma un escándalo y un berrinche, que su atribulado padre (o madre según el caso), para no ver “sufrir” a su “nene” cede al minuto… bueno... queriéndolo castigar mucho... a los dos minutos, así que el “No” se convierte en un “Si” inmediato. Quizá y como mero formulismo le diga: “¡bueno… pero para la próxima no te lo doy!”, aprendiendo así el pequeñín la ruta del chantaje. La Biblia lo advierte desde hace 3000 años: “El niño consentido avergonzará a su madre”(Proverbios 29:15b).

4) BULLYING: Es una palabra inglesa que proviene de “bull” (toro), y se usa para mostrar o describir a la persona violenta que agrede a otra por medios físicos, emocionales y de aislamiento social en las escuelas principalmente. 
Hay distintas clases de agresiones que pueden ser de tipo:

  • Verbal: con insultos, apodos o difamaciones.
  • Física: con golpes, rasguños o empujones.
  • Psicológica: haciendo sentir a la víctima insegura.
  • Social: haciendo sentir a la víctima rechazada de un grupo.

     Es importante observar su comportamiento de los niños ya que pudiera ser que sea tu hijo el agresor o el agredido. Una amiga me comentó que su hijita a los dos meses de iniciar su curso, observó que llegó con la mochila rota y unos cuadernos maltratados. Ella le preguntó cuál era el motivo, su niña le dijo que no sabía, pero insistiendo en preguntarle ya que siempre le ha enseñado en ser cuidadosa con sus cosas, le dijo que ella no era así, que le tuviera confianza, finalmente le dijo que dos niños desde que inició el curso la agredían (la niña era nueva en esa escuela), por lo que al día siguiente fue a hablar con la directora y se tomó cartas en el asunto con los padres de los niños agresores. Digamos que esto es de lo más leve, hay casos en que casi se matan a golpes, si no llegan a tiempo a separarlos. Qué lamentable es que cada día crece más el número de casos, está en nuestras manos hacer algo al respecto, no seamos indiferentes: “En cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres” (Romanos 12:18).

5) PORNOGRAFIA: La pornografía salta por todos lados en Internet y en la televisión, por lo que es recomendable que no dejes solos a tus hijos en la computadora y vigiles lo que ven en la tele, dependiendo la edad es como tendrás que estar cuidándolo. Corres el riesgo que de un pederasta abuse de tus hijos, o que se contamine su pequeña mente con tanta perversión. Ten la computadora y la televisión en un área común donde todos puedan verlas; hay maneras de tener una clave que solo tu puedes tener y que será necesaria que tu niño(a) te la pida cuando quiera ir a otro sitio. Sí, fácil no es, pero si tú no los cuidas, ¿quién lo va hacer?

6) DEPRESION: Cuando más feliz debería de ser el ser humano, sería en su niñez, ya que se supone que no tendría qué preocuparse más que de sus deberes de niño: estudiar, ordenar su cuarto, etc. y gozar por ser protegido, amado y disciplinado por sus padres.

El problema es que ahora las cosas no funcionan como siempre funcionaron, en la actualidad una gran cantidad de niños, cada vez más pequeños, viven deprimidos, ¡eso sí que está grave! Ya que generalmente muchos de estos casos no quedan solo en los límites de la depresión, si no que se conectan al túnel del suicidio, creciendo alarmantemente el índice. A continuación, haré mención de algunos casos señalados en el periódico “El Siglo de Durango”.

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/11197.crece-indice-de-suicidio-infantil.html

- “Durango no escapa a esta realidad. El 22 de enero pasado, Carlos, de 12 años, se ahorcó porque su madre lo regañó. Otro, Carlos, de 16 años, se dio un tiro en la cabeza por problemas sentimentales. El 30 de abril, Violeta, de la misma edad, también se disparó en la sien víctima de una depresión por motivos sentimentales. Andrés, de ocho años, decidió ahorcarse, cansado de las repetidas violaciones de que era objeto, presuntamente, por su hermanastro. La madre desconocía las agresiones. No se había percatado de que algo le sucedía a su hijo, según declaró a la autoridad; el menor nunca hizo comentario alguno de haber sido atacado. Nervioso, víctima de un estrés superior a la fuerza de sus ocho años, Tomás, en Guadalajara, decidió aventarse de un quinto piso por reprobar segundo grado de primaria... horrorizado por el castigo que le esperaba ante lo que consideró un hecho imperdonable…”

YESHUA ES LA RESPUESTA PARA EL BIENESTAR DE NUESTROS NIÑOS. Este mundo sería muy diferente para todos los niños si se les instruyera, cuidara y protegiera conforme a las enseñanzas de las Sagradas Escrituras (Biblia), esa es ka respuesta. Entendemos que nuestras fuerzas en lo individual son muy limitadas, pero si nos ponemos en las manos del Señor nosotros podemos hacer la diferencia, ¿cómo?. Cuando nuestras vidas sean ejemplo a los niños y a las nuevas generaciones, cuando dediquemos tiempo a charlar con ellos, darles amor y hacerles saber que D-os les ama, entendiendo los adultos que los niños son nuestra responsabilidad, que un día todos en la sociedad entregaremos cuentas de sus vidas. Yeshua lo dijo, y dijo muy claro: “Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis”(Marcos 10:14b). ¡Shalom!

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Myriam Levy es secretaria general de la AJMM
e-mail:   mlevy hotmail.com