Editorial

Lic. Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos: una vez más les saludo deseándoles paz y unidad en Yeshua. ¡Cuántas cosas han sucedido en el mundo en los últimos tres meses! Como la desgracia sucedida en Japón, todos sabemos que la vida de una persona puede cambiar en un instante, pero es impresionante como en unas horas la vida de un país rico y disciplinado se trastocó.

     Entendemos que por mucho tiempo nada volverá a ser igual en Japón. La catástrofe llegó a este laborioso pueblo de la manera más inesperada que uno hubiera podido imaginar. Han vivido tiempos angustiosos. Yeshua dejó muy claras las señales previas a su retorno: “Y oiréis de guerras y de rumores de guerras… Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”(Mateo 24:6-8).

     Inentendiblemente gran parte de la humanidad se ha “cegado” por voluntad propia (cayendo en el ateismo o en la indiferencia), pues teniendo ojos para ver lo que sucede no quieren aceptar que el retorno de Yeshua cada día está más cercano.

     En otro lado del mundo observamos que las protestas multitudinarias de los pueblos árabes contra sus gobiernos se han convertido en verdaderas revoluciones capaces de derrocar a sus corruptos gobiernos. Sus banderas son legítimas: libertad, democracia, trabajos, mejores salarios, etc. Entonces, ¿cuál es el problema? Pongamos como ejemplo a Egipto pues todos comparten en general las mismas características: ¿Cómo podrá Egipto tener un gobierno democrático y secular, si el Islam está involucrado en todos los aspectos de la cultura egipcia?. El 99 por ciento de los egipcios son musulmanes. El Islam se basa en el Corán y éste pregona una cultura fanática, obsesionada por controlar a las mujeres y ávida de guerra. He aquí algunas citas del Corán: “Cuando te encuentres con los infieles, córtales el cuello”, “Donde quiera que encuentres a los politeístas, mátalos, aprésalos, rodéalos.”, “La Hora (del Juicio) no llegará hasta que los musulmanes combatan a los judíos y los maten”. Los estrategas israelíes temen con razón que las organizaciones islámicas como La Hermandad Musulmana se mezclen con el sistema político del Estado logrando legitimidad internacional y eventualmente asuman el control, como ya ocurrió en Irán.

     Occidente debe abrir los ojos y dejar de decir que “el islam es paz y tolerancia”. La realidad es radicalmente opuesta. El Islam predica que la paz llegará si judíos y cristianos son destruidos. Promueve incluso la revolución para establecer el reino de Alá en la tierra. Su objetivo es un gobierno islámico a escala mundial para todos los seres humanos.

     Así que la situación en Israel no es nada fácil: por un lado el grupo terrorista Hezbolláh que tiene el control del gobierno de Líbano con 40,000 cohetes en la frontera norte de Israel y muchos de estos podrían alcanzar ciudades tan pobladas como Tel Aviv y Haifa. Por otro lado la creciente influencia de la Hermandad Musulmana en Egipto y una potencial revolución en Jordania. No sé que cosas hayan pasado ya en el Magreb y Medio Oriente para cuando lean esta publicación pues los acontecimientos son tan rápidos que nos rebasan. Sin embargo D-os tiene todo bajo control y ningún acontecimiento le toma por sorpresa. Nos resta entonces a los creyentes aferrarnos con fe a su amor, promesas, a orar por la paz de Israel y compartir el mensaje del Mesías que trae esperanza y verdadera paz.

     Otro tema: en México hoy padecemos una violencia sin precedentes. El narcoterrorismo invadió nuestro otrora pacífico y seguro país. Miedo y desánimo son una constante en el sentir social y esto ha afectado a la AJMM por lo que este año hemos cancelado nuestra convención anual “Mashiach 2011” debido a las pobres condiciones de seguridad. Esto no significa que la obra se detenga. La visión sigue clara y el trabajo continúa. En octubre tendremos una reunión con diversos conferencistas en el D.F.. así que mientras el Señor regresa seguiremos predicando entre nuestro pueblo que Yeshua es el Mesías. Que Él ama Israel y sólo Él le puede salvar (como anunciaron los profetas). SHALOM

 

Yolanda Guzik

yolandaguzik@hotmail.com