EL PROBLEMA SOLO ES CREER EN YESHUA?
(O no creer en l es el problema?)

Myriam Levy S.


    Una y otra vez hemos escuchado: “¡Si crees en Yeshua, ya no eres judío!”, “¡Imposible ser judío y creer en Yeshua. Éstas, así como muchas otras expresiones similares, no muestran otra cosa que simple ignorancia.

     La mayoría de los judíos que aceptamos a Yeshua como el Mesías de Israel no lo hacemos por capricho o por rebeldía. Creemos en Él porque tenemos un sólido sustento y podemos defender nuestra posición con las Sagradas Escrituras, ya que hemos dejado atrás la indiferencia y la comodidad espiritual (de confiar nuestra eternidad a otros) para estudiar y escudriñar las profecías mesiánicas por nosotros mismos. Creemos porque sustentamos bíblicamente nuestras creencias,

     Lo que más sorprende en todo este absurdo, es que no hay objeción alguna si como judío abrazas otra creencia. Tan sólo por mencionar un ejemplo, te diré que durante las últimas décadas se ha visto a gran cantidad de judíos visitando la India, haciendo una mezcla sincrética de nuestra fe ancestral con deidades paganas de esa cultura, que por supuesto nada tienen que ver con el judaísmo de patriarcas y profetas; pero eso sí, todo es posible y tolerado de mezclar en el judaísmo: hinduismo, nueva era, magia, budismo, etc. y “todo está bien”. ¿En realidad todo está bien? ¿D-os acepta semejante apostasía y mezcla con dioses y creencias ajenas a su Revelación (Tanaj)?. Repasemos un poco la situación:

 

HINDUISMO

 

    Analizando de manera muy breve el hinduismo, básicamente se cree que detrás del universo visible (Māyā), al que atribuyen ciclos sucesivos de creación y destrucción, hay otra existencia eterna y sin cambios. Abandonar el ciclo de reencarnaciones (samsara) y retornar al universo espiritual constituye el mayor de todos los logros para los hinduistas. Una de sus características es la multiplicidad de dioses (politeísmo). En contraste, no hay nada más contrario a las enseñanzas fundamentales de la Biblia que la reencarnación y el rendir culto a dioses ajenos. La esperanza del judío por siempre ha sido la resurrección, jamásla“reencarnación” la cual es un concepto totalmente pagano. De ahí que cobre un sentido especial recordar que para la fe judía es el D-os de Israel. Es el D-os de Abraham, de Isaac y de Jacob, si existiera la reencarnación ¿para qué mencionar ya a los patriarcas?, carecería de todo sentido.  Ahora bien, ¿has oído alguna vez la expresión?: “¡Si practicas el hinduismo ya no eres judío!” “¡Si crees en la reencarnación ya no eres judío!” ¿Verdad que nunca lo has escuchado?

 

¿SER JUDIO ES COMER KOSHER Y NO TRABAJAR EN SHABAT?

 

    Pareciera que lo más importante para varias corrientes del judaísmo son las reglas kosher y no trabajar en Shabat. ¡Cuántas veces no hemos visto exageraciones e inventos, a tal extremo que se busca con ansiedad comer todo kosher, como “dulces kosher”, “galletas kosher”, “helados kosher”, beber cocacolas “kosher”, etc.!. Por cierto… ¿había helados y cocacolas en la época de Moisés?. Y todo fuera que quedara en esto: en la alimentación y descanso en shabat. Eso no es el problema de fondo. Cuántos casos conocemos de personas sumamente religiosas en este sentido, pero que no buscan en realidad agradar a D-os. Que no cuidan mantener “kosher” su alma para no ofender a Adonai, que no les molesta vivir en infidelidad, robar, odiar, envidiar, mantenerse en indiferencia y desamor hacia su prójimo. Pero eso sí, no se atreven a tomar el auto para no transgredir el shabat, pero sí transgreden la Ley Divina con su fanatismo contra el prójimo.

     Esta actitud ausente de toda espiritualidad no es nueva, no atañe solamente a la presente generación. El profeta Isaías ya anunciaba el reclamo de D-os en ese sentido, de la mucha religiosidad sin obediencia: “¿Para que me sirve, dice Adonai, la multitud de vuestros sacrificios?... ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?… Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de  hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda” (Isaías 1:11-12,16-17).

 

JUDAISMO MESIANICO = JUDAISMO BIBLICO

 

     Los judíos creyentes en Yeshua seguimos viviendo como judíos, nada impide creer en Yeshua y celebrar shabat, las fiestas solemnes (Pésaj, Shavuot, Sucot, Rosh HaShana, Yom Kipur, etc.), como también los judíos mesiánicos en Israel cumplen con todos sus deberes sociales, pagan impuestos, van al ejército, sirven de voluntarios, etc.

    En lo espiritual, que es donde más se nos ataca y ofende, todavía tenemos que soportar a algunos que se creen con la autoridad de “quitarnos nuestro judaísmo”. ¿Creen que algo que D-os nos dio y está sostenido en las Kitvei Kodesh (Sagradas Escrituras) no lo pueden quitar por simple capricho e intolerancia?. Este tipo de personas dentro del judaísmo deberán de entender tarde o temprano que somos la corriente del judaísmo más apegada a las Escrituras. Hay cientos de profecías mesiánicas en el Tanaj, todas cumplidas cabalmente en Yeshua, que por razones de espacio no puedo comentarlas, por lo que te recomiendo que si nunca has leído la Biblia, lo hagas y por ti mismo descubras la verdad. Yo no puedo convencer a nadie a creer en Yeshua como el Mesías; yo sí lo creo, pero para llegar a esta conclusión me tomé la molestia de profundizar en mi fe, dejando la apatía y la comodidad de creer o no creer sólo porque otros decidían por mi, o porque la tradición familiar así me lo dice e impone.

    Lo más importante y que todo judío debe conocer, es que sólo Yeshua nos puede reconciliarnos con D-os. Sólo él es el Mesías y sólo él se ofreció voluntariamente durante la Pascua -como anunció Isaías- para pagar nuestros pecados ¿Ya nos olvidamos que la sangre del  cordero pascual a la salida de Egipto fue la señal de liberación al paso del ángel de la muerte?. En él solamente se encuentra la paz que nada ni nadie nos puede dar; esa paz que todos anhelamos, que se busca muchas veces en donde no puede ser encontrada y que desgarra nuestro ser cuando no la poseemos.

     Si tú lector eres judío y todavía no crees en él, te digo que ahora que tienes la oportunidad, lo busques de todo corazón. No te amedrentes con comentarios  absurdos e infundados, pues nada ni nadie podrán quitar tu judaísmo. ¡Nacimos judíos y moriremos judíos, pero la diferencia es que moriremos en la bendita esperanza de la resurrección para gozar con Yeshua su reinado eterno como lo esperaron nuestros padres y profetas!.

    “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

¡SHALOM!

 

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Myriam Levy es secretaria general de la AJMM

e-mail:   mlevy@hotmail.com