La lucha contra el fanatismo religioso

Lic. Yolanda Guzik


En Israel la mayoría de los judíos ultra-ortodoxos no trabajan ni sirven en el ejército, sin embargo son sostenidos por los contribuyentes israelíes. Quizá esta situación anormal les ha hecho creer que son mejores que los demás judíos, y como también tienen exceso de tiempo, ahora se han dado a la tarea de molestar a los judíos seguidores de Yeshua, situación que además de injusta exhibe su fanatismo e ignorancia.

    Un caso: los estudiantes de la yeshivá ultra-ortodoxa en Arad durante siete años consecutivos han tenido una misión especial después de sus estudios: ¡Hostigar a los judíos mesiánicos que viven en esta ciudad del sur de Israel!.

     El asunto del hostigamiento a los judíos mesiánicos ha llegado ya ante la Suprema Corte de Justicia. En teoría cada persona en Israel según la ley es libre para creer en lo que más le convenza y tiene el derecho a practicar la religión que así desee. También por ley los harediím (ultra-ortodoxos) no tienen derecho a pararse frente a una casa particular para protestar contra las prácticas religiosas de una familia o persona. Sin embargo los haredim en Arad siguen acosando a los judíos mesiánicos sin restricciones y con libertad total sin que autoridad alguna lo impida.

     Así que acostumbran molestar a los creyentes gritándoles maldiciones a ellos y a sus hijos (cuando salen de sus casas para ir al trabajo, cuando van a la escuela o salen de compras). Los judíos mesiánicos como judíos observantes que son, guardan el shabat, circuncidan a sus hijos y celebran las fiestas judías, pero a diferencia de los ultra-ortodoxos, ellos sí trabajan, pagan sus impuestos y sirven en el ejército (Tzáhal).

     Polly Sigulim, es una mujer viuda de Arad. Ella después de haber criado a sus tres hijos, tomó otros niños huérfanos en adopción. Ella como judía mesiánica que es ha sufrido en carne propia el hostigamiento de los ultra-ortodoxos de esa ciudad. Por ventura ella ha tomado las cosas con madurez espiritual y dice que todo este sufrimiento D-os lo ha convertido en algo bueno: Hace siete años, dice ella, había alrededor de veinte judíos mesiánicos en Arad. ¡Hoy en día son alrededor de 200! Hace siete años casi nadie en Arad había oído hablar de los judíos mesiánicos y de sus creencias en Yeshua. Ahora, dice Polly, la gente está consciente de que existimos. Sin embargo, Polly está pidiendo apoyo en oración para todos los judíos mesiánicos en Arad, pues no es fácil vivir día a día con la carga del hostigamiento.

     Por otro lado, el municipio de Arad ha actuado con parcialidad y presionado por los ultraortodoxos, ha encontrado una razón técnica para revocar el contrato del edificio donde los judíos creyentes en Yeshua se han estado congregando en los últimos ocho años. Como consecuencia directa y por miedo a los ultraortodoxos, nadie en la ciudad quiere rentarles un lugar para sus reuniones.

    Por esta causa es que los judíos mesiánicos de Arad actualmente se están reuniendo en un parque y para sorpresa de los ellos, gente nueva (que de otra manera no hubiera ido nunca a un edificio) están yendo al parque a escuchar las Buenas Nuevas del Mesías Yeshua.

     Oremos pues, por nuestros hermanos en Arad y de todo Israel, para que a través de ellos el mensaje de amor y salvación de Yeshua llegue a todos los corazones judíos en Israel ¡Amén!.

“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos…” (Mateo 5:11,12)

                                                                                              

yolandaguzik@hotmail.com 

 

     VIDEO: en esta dirección se puede ver un video acerca de la persecución contra los judíos mesiánicos en Arad:

 

http://www.youtube.com/watch?v=SnR6DYmHdOI