Editorial

Lic. Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos: los últimos meses han sido muy convulsionados y violentos. Las noticias sobresalientes en los medios primero nos informaron acerca del avión ruso derribado con más de 200 pasajeros a bordo, luego cubrieron el espantoso ataque terrorista en París que dejó 130 muertos y 300 heridos, enterándonos poco después y no sin sorpresa, del ataque a un centro de salud en San Bernardino, Cal., donde muchos inocentes perdieron la vida.

La reacción de los gobiernos del mundo fue de solidaridad con las víctimas rusas, francesas y norteamericanas. El punto de reflexión es que también Israel vivió su dosis de terrorismo y nadie dijo nada. En octubre pasado se produjo el mayor número de ataques terroristas que en cualquier otro mes de los últimos nueve años. Los ataques cobraron la vida de 22 israelíes y dejaron más de 100 heridos y el mundo no se solidarizó con Israel. Tan es así que el Primer Ministro Benjamín Netanyahu dijo públicamente: "Ha llegado el momento de que los países condenen el terrorismo contra nosotros de la misma manera que lo hacen con el terrorismo en cualquier otra parte del mundo…. en Israel, como en Francia, el terrorismo es terrorismo y detrás de él está el islam radical y su deseo de destruir a sus víctimas" (EFE y Aurora).

Gran parte de la población mundial vive con miedo, zozobra, e inseguridad por todo lo que está pasando. Habrá que añadirle la problemática de cada persona en la que la salud, economía y problemas familiares representan retos difíciles de sortear.

Yo recuerdo cuando era una niña, que veía en las calles de mi ciudad (Guadalajara) grandes letreros con la leyenda "Cristo es la Solución", y es verdad, el Mesías es la solución y su mensaje es la única fuerza realmente transformadora, por eso su Palabra tiene que ser proclamada; al judío primeramente como dicen las Escrituras, pues un judaísmo sin el Mesías es un judaísmo sin columna vertebral. Ritos, rezos y tradiciones nunca llenarán un corazón sediento ni le darán la paz que anhela. Sólo Yeshua satisface el alma, sólo él da esa paz que todo hombre sin excepción necesita.

Aunque también entre la cristiandad el evangelio tiene que proclamarse, pues la mayoría vive un cristianismo sin Cristo, por eso la sociedad occidental carece de valores. Vive sin esperanza, regida por una mente materialista e individualista. Incluso es necesario que el mensaje de Yeshua llegue al pueblo musulmán, también ellos merecen la oportunidad de conocer la verdad y al D-os verdadero, que nos manda amarnos unos a otros, no matarnos unos a otros.

Yeshua murió como cordero perfecto para que nuestros pecados fueran perdonados; el castigo que nosotros merecíamos lo sufrió él, y así cumplió con su propósito redentor. D-os también nos ha dado a los creyentes un propósito y una responsabilidad: compartir su mensaje de amor y esperanza. Sin embargo es necesario que como judíos mesiánicos estemos en unidad, que dejemos todo individualismo, orgullo, miedo e indiferencia y cumplamos unidos con este propósito de trascendencia eterna.

Los judíos mesiánicos en Israel están produciendo excelentes videos (www.imetmessiah.com) con testimonios de diferentes judíos que encontraron al Mesías y sus increíbles historias. Sigamos su ejemplo y llevemos la paz del Mesías a nuestros hermanos. SHALOM.

Yolanda Guzik

e-mail: yolandaguzik@hotmail.com