AM ISRAEL JAI'

Myriam Levy-Chernoff


"Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré

a los que te maldigan" (Génesis 12:3)

Recién regresé de Israel, y aunque esta es la tercera vez que visito esta tierra tan amada por todos nosotros, cada ocasión ha marcado de una manera muy especial mi corazón. La primera vez fue a finales del 2000 (muy cercana a la fecha de la destrucción de las torres gemelas en Nueva York) y fui testigo entonces de cómo se iniciaba la segunda intifada con gran furia; múltiples ataques terroristas se realizaban todos los días, no había turistas y prácticamente la mayoría de los extranjeros salieron del país. Durante mi estancia en esa ocasión, la mayoría de mi tiempo lo dediqué a trabajar como voluntaria en el Ebenezer Home, un lugar muy particular, ya que es el único asilo de ancianos en el mundo para judíos mesiánicos (fundado el 24 de Febrero de 1976), mismo que en sus primeros años albergó casi en su totalidad a sobrevivientes de los campos de exterminio nazis, la mayoría creyentes enYeshua.

Mi segundo viaje a Israel fue en el año 2007, cuando la IMJA (Alianza Internacional de Judíos Mesiánicos) convoco a una junta, razón por la que delegados de las 17 Alianzas nacionales en el mundo asistimos: Inglaterra, USA, Israel, Canadá, México, Colombia, Argentina, Uruguay, Francia, etc..

Y en este reciente viaje, el motivo principal fue acompañar a mi esposo Joel Chernoff en asuntos de su trabajo, ya que él está al frente deJoseph Project; un ministerio de ayuda a los que menos tienen en Israel. Esta organización de ayuda humanitaria en Israel está considerada como la más comprometida, pues ha entregado en estos años poco más de 100 millones de dólares en ayuda para israelíes en gran necesitad.

La MJAA (Alianza de Judíos Mesiánicos de América- USA), es el brazo que inicia el difícil trabajo de recolectar donativos en efectivo y en especie, que luego se envían para distribuir en los centros construidos y administrados por Joseph Project (ropa, muebles, comida, artículos para el hogar, suministros médicos, etcétera), y que dicho sea de paso se ha colaborado con ayuda a más de 100 organizaciones gubernamentales en Israel. Estas incluyen las fuerzas de defensa, oficinas de bienestar, hospitales, refugios, instalaciones juveniles, orfanatos, centros de rehabilitación, centros de aprendizaje informático, comedores, hogares de ancianos y otros centros de servicio social.

Muchos funcionarios del Gobierno consideran que «Joseph Project» es un recurso confiable para el pueblo de Israel, debido a su liderazgo y trayectoria, tan palpable es esto y una realidad, que en este viaje pude presenciar varias reuniones de mi esposo con altos líderes políticos, en las oficinas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, el Knesset, así como citas privadas en otros lugares, que por obvias razones omitiré los nombres.

Como podemos observar, la fe tiene que ir más allá de los muros de nuestras sinagogas, interesarnos y hacer algo por el prójimo. A esto se refiere Yeshuacuando dice: "porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo y me visitasteis…" (Mat 25:35-36).

Otra experiencia que me impactó, fue la visita que hicimos durante la fiesta de Janucá a Shalva: una asociación que ayuda a los niños en Israel a través de terapias especiales por medio de desafíos mentales y físicos (pero sobre todo paciencia y amor). La mayoría de ellos son autistas, down o que han sufrido discapacidades por accidentes o enfermedades. El propósito de la visita a este lugar fue la entrega de sillitas para comedor, cobijas y juguetes. Tengo que decir que momentos antes de dar a los niños sus juguetes, tuve que tomar un segundo respiro y contener mis lágrimas, ya que me causó gran ternura y dolor de corazón ver tantos niñitos enfermos.

Una vez entregados los juguetes, Joel y yo tuvimos el gusto de conocer a Avi Samuels (Director de Shalva) quien nos llevó a conocer a su hermano Yossi Samuels, cuya historia es verdaderamente inspiradora y que a mí en lo personal me dejó mucho aprendizaje. Yossi nació sano, pero a los 18 meses una vacuna lo dejó ciego, mudo, y en estado vegetativo.

Su mamá, le prometió a D’os que si su hijo lograba verse integrado a la sociedad, de alguna manera, ella se dedicaría a ayudar a otras familias que estuvieran pasando por algo similar. A la edad de 4 anos su terapista logró darse cuenta que la palma de su mano era muy sensible y que por ese medio podía comunicarse, por lo que con el lenguaje de mudos comenzó a enseñarle el alfabeto a través de golpes suaves en su palma, es así que milagrosamente la primera palabra que aprendió fue ‘shuljan’ mesa en hebreo. Para tratar de resumir su historia (ustedes pueden ver más en internet acerca de él, se los recomiendo) de manera milagrosa, es así como también su familia lo define, ¡Yossi comenzó a comunicarse! Tan es así, que se encuentra muy bien informado de los acontecimientos mundiales, ya que le leen en su palma todos los días el periódico, y aunque su comunicación verbal es muy difícil de entender, solo su familia y personas cercanas lo comprenden, y son ellos los que nos ‘traducen’ lo que dice, aunque uno puede darse cuenta que comprende todo. A mí me pidió que le prestara mi celular y tan solo con sentirlo me dijo que tipo de celular tengo, también se hizo experto en autos, tan solo con tocar la puerta ¡te dice que auto es! A mi esposo le hizo preguntas de política, como por ejemplo: qué opina de Obama, de Trump, de Rubio, ¡Impresionante! ¡Simplemente impresionante!

Otra actividad que realizamos (entre muchas otras) fue llevar a conocer a un grupo muy selecto de norteamericanos de la NRA) para que conocieran una de las bodegas de Joseph Project que se encuentra cerca de Jerusalén, donde pudieron ver todo lo que se tiene almacenado y que día con día se entrega como ayuda humanitaria a la sociedad israelí en necesidad: ellos ayudaron a empacar kits de supervivencia que Joseph Project entrega cuando Israel es atacado por los terroristas palestinos. Fue tal el impacto al ver el enorme esfuerzo que conlleva este trabajo y la bendición que es para nuestro pueblo, que algunos de los asistentes no pudieron contener sus lágrimas.

Concluyo estas líneas diciendo, que en este viaje a Israel he podido ver hechos realidad muchos de los anhelos de mi corazón; y como dice una canción que me gusta mucho: ‘Llegue a entender, que para esta hora he llegado, Para este tiempo nací, en sus propósitos eternos yo me vi’.

Me despido esperando que quienes lean estas líneas, se unan en oración por Israel y no solamente eso, espero también que su ayuda fraternal y económica se sume de manera generosa, ya es hora de hacerlo, de llevar la fe más allá de las palabras y ponerla en los hechos ¿no lo crees? Bendeciré a los que te bendigan’ (Genesis 12:3). Shalom!

Myriam Levy: es vice-presidenta de la AJMM y de la IMJA.

Email: mlevys@hotmail.com