Editorial

Yolanda Guzik


Queridos hermanos y amigos: cuán rápido ha pasado el verano dejando tras sí hermosos recuerdos (y momentos difíciles).  En cuanto a «MASHIACH 2010» ¿Qué les puedo decir? ¡Simplemente fue maravilloso!.
Con claridad escuchamos la voz de D-os hablando a nuestro corazón (por medio de las Escrituras expuestas en conferencias y predicaciones) alentándonos para no desfallecer en este mundo actual tan problemático. Como si nos dijera con voz firme y tierna: “Adelante, sigue, Yo voy contigo”. Es difícil explicar con palabras las vivencias que uno se lleva en el corazón después de pasar cinco días inolvidables, en los que dejamos fuera nuestros problemas para  sumergirnos en otro mundo muy distinto, pero igual de real, donde el amor de D-os y de los hermanos son tan visibles que rebasa nuestros cinco sentidos.
En las páginas de este número de la revista podrás leer más acerca de este maravilloso evento anual por lo cual hemos incluido varias fotos que estoy segura que  te van a gustar (aparecen solamente en la versión impresa), alentándote una vez más a planear con tiempo y estés con nosotros en «MASHIACH 2011».
Por otro lado cuando uno vuelve a su ciudad de residencia también vuelve a la realidad, otra vez a leer malas noticias en los periódicos y comentar con amigos y familiares la situación del país y del mundo. Creo que nunca para la humanidad entera  la situación había sido tan desesperanzadora; para donde uno voltee los problemas han rebasado ya por mucho a sus respectivos gobiernos y demás instituciones. Sin vislumbrarse soluciones verdaderas para un mundo azotado por los desastres naturales, el hambre, el terrorismo, el narcotráfico y demás flagelos. Las cosas se siguen acomodando para que un mundo que le ha dado la espalda a D-os le dé la bienvenida al Anticristo.
El reloj de la historia humana sigue avanzando, aprovechemos bien el tiempo y no nos cansemos de hacer el bien y de sembrar en los corazones la palabra de D-os que es poderosa para levantar a los muertos espirituales que deambulan sin esperanza. Esperemos confiados ese nuevo amanecer, ya que «Yeshua Ha Mashiach» viene pronto a reinar con poder y justicia sobre todas las naciones.
Ahora bien y como judíos que somos, Israel siempre está presente en nuestra mente y nuestro corazón y nos damos cuenta de que la situación allá no es fácil, por el contrario, cada día se complican más las cosas y cualquier acción que Israel haga es juzgada severamente por la ONU, la prensa internacional  y la sociedad global en general, dejándose llevar por los prejuicios y odios ancestrales.  No olvidemos sin embargo que el Señor está airado contra las naciones que quieren dividir Eretz Israel como si fuera de ellos y repartir Jerusalén como si fuera su botín. 
En su Palabra D-os le dice a Israel: “Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mi; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá... Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su salvación de mi vendrá, dijo Adonai” (Isa 54:15,17).  Oremos todos los días  por Israel, por sus gobernantes, y por la amada ciudad de Jerusalén.
Pero no todo son malas noticias: debemos alentarnos al saber que la palabra del Señor se sigue predicando entre nuestro pueblo tanto en la diáspora como en Israel y que muchos judíos siguen reconciliándose con D-os por medio del Mesías Yeshua. Vemos con regocijo cuántos israelíes han creído y como un gran número de oficiales -judíos mesiánicos (hombres y mujeres)- en las Fuerzas de Defensa de Israel (Tzáhal) hablan abiertamente de su fe en Yeshua alentando a otros a creer en el Mesías anunciado por patriarcas y profetas.
La eterna palabra de D-os tiene poder para salvar y para transformar las vidas sin sentido y aun las más miserables, en vidas con un propósito mucho más alto, sublime y trascendente que cualquier logro humano que pudiéramos tener. SHALOM.
                                                                     Lic. Yolanda Guzik

yolandaguzik@hotmail.com