Editorial

Lic. Yolanda Guzik


Como siempre queridos hermanos y amigos, reciban un caluroso saludo, deseándoles que este año 2009 aún en medio de tanta adversidad, la paz del Señor llene sus vidas. Hemos sido testigos del derrumbe económico mundial, como también sabemos del relajamiento de la banca norteamericana tanto en los préstamos hipotecarios como en Wall Street, lo cual sacudió las bolsas de valores de todo el mundo (y los bolsillos de todos).
      Hasta los países más poderosos carecen de respuestas ante sus ciudadanos y ofrecen simples paliativos que no parecen remediar la tremenda crisis. Todo esto ha creado un ambiente de miedo e incertidumbre, acrecentado con devaluaciones, desempleo, inseguridad y más hambre. El problema es que como siempre sucede con las calamidades, los políticos malvados y los corazones emponzoñados buscan los “chivos expiatorios” en los cuáles cargar la situación, brotando de nuevo el añejo antisemitismo. Y si al derrumbe economico le agregamos la guerra iniciada por Hamás en Gaza contra Israel, tendremos como resultado el resurgimiento de una terrible ola de antisemitismo que los medios de comunicación están alentando. Te recomiendo que leas el artículo del rabino Manuel Hernández para que te enteres mejor de lo que sucede.
      ¿Qué provisiones debemos tomar para nosotros y nuestras familias ante este panorama tan adverso? ¿Qué nos dice la Palabra de D-os al respecto?. En la Biblia el Señor nos ofrece la confianza que requerimos. La Escritura nos conmina a que en tiempos semejantes seamos prudentes y actuemos con inteligencia. No son épocas de gastar en cosas superfluas. Es tiempo de vivir modestamente, de procurar saldar nuestras deudas en el menor tiempo posible.
      Algo que también consideramos de suma importancia, es que no se detenga la obra de D-os por causa del dinero. Si dejamos de diezmar y ofrendar para el sostenimiento de la obra, las sinagogas y las alianzas nacionales se verán afectadas gravemente y el pueblo de D-os carecerá del alimento espiritual (lo mismo puede suceder con nuestros hermanos cristianos en sus iglesias).
      Por otra parte debemos entender que estas calamidades que se han presentado no tomaron por “sorpresa” al Señor. D-os siempre tiene todo bajo su control; somos los humanos los que cometemos los yerros y luego queremos culparlo a él. Debemos aceptar que en las últimas décadas judíos y cristianos nos volvimos muy materialistas, indolentes y tibios. Creo que el Mesías desea despertarnos como a las novias de la parábola (Mat 25:1-13) para que a su retorno glorioso no nos encuentre dormidas.
      En lo personal creo que si el materialismo fuera causa de la perdición de muchos judíos y cristianos, D-os es capaz de permitir los errores y las ambiciones de algunos corruptos para librar a los suyos de la perdición eterna. Yeshua nos advirtió <<Porque donde está tu tesoro, allí estará también vuestro corazón>> (Mat 6:21) ¿Dónde ha estado nuestro corazón en estos últimos tiempos? ¿En la cuenta de banco, en los viajes, en una vida mundana y sofisticada, en acumular bienes materiales? El Mesías nos dijo <<No os hagáis tesoros en la tierra donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde los ladrones no minan ni hurtan>> (Mat 6:19-20).
      Hoy más que nunca debemos leer y nutrir nuestro espíritu con sus palabras de vida. Te aliento a que leas o releas los Evangelios, donde además de fortalecer tu fe y esperanza eterna por medio del Mesías, te ayudará también a enfrentarte a los retos actuales y futuros que una humanidad aterrorizada cree superar con una máscara de falsa paz. Para concluir, te alentamos a que te inscribas ya, a “Mashiach ’09” en Puerto Vallarta. Deposita a la cuenta de la AJMM lo que vayas pudiendo y cuando llegue la Convención te lo aseguro que ya cubriste tu parte (informes en el correo de la AJMM, conmigo o con Myriam Levy). Te invito también a que leas todos los artículos y reportajes que publicamos, te lo aseguro que además de gustarte edificarán tu fe. “Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados todos los que te aman” (Sal 122:6). Shalom.

Lic. YOLANDA GUZIK
yolandaguzik@hotmail.com